La nueva ola de la gripe aviar amenaza a los gallineros de Barbanza

Ribeira, Porto do Son y Mazaricos están entre las zonas de especial vigilancia por ser parada y paso de especies migratorias


Mazaricos / la voz

Alerta sanitaria para los criadores de gallinas barbanzanos. La aparición, en los últimos meses, de casos de gripe aviar en varios países europeos ha provocado que las autoridades españolas hayan lanzado un mensaje de aviso sobre aquellas zonas en las que existen mayores posibilidades de que se propague esta enfermedad. En la comarca, es el caso de los municipios de Ribeira, Porto do Son y Mazaricos, declarados como zonas de especial vigilancia (ZEV) debido a que son lugares de paso, parada o incluso asentamiento invernal de muchas especies de aves migratorias procedentes del este y centro de Europa.

Al parecer, este tipo de pájaros son el principal vector de transmisión del serotipo H5N8 de la influencia aviar de alta patogenicidad (IAAP), una enfermedad que, que tal y como explican desde Medio Rural, no tiene carácter zoonótico o, lo que es lo mismo, no se transmite a las personas ni les provoca ninguna enfermedad. Eso sí, puede diezmar de forma importante la población avícola de una territorio contagiado, puesto que es de alta mortalidad para estos animales.

Es por esto que, desde la Administración autonómica se ha comunicado a las municipios afectados -un total de 25 en el conjunto de Galicia- sobre la necesidad de cumplir con los protocolos establecidos en las directrices estatales y que se orientan, básicamente, a evitar el contacto directo o indirecto de las aves domésticas con ejemplares silvestres de cualquier especie.

En este sentido, desde Medio Rural se aconseja evitar la cría conjunta de patos, gansos y ocas con otro tipo de aves de corral, así como proteger los comederos y bebederos con mallas plásticas u otros sistemas que eviten que puedan acceder a ellas los pájaros silvestres. También señalan desde esta consellería la conveniencia de que los trabajadores de explotaciones avícolas comerciales extremen las medidas de desinfección en su visita a otras granjas, e incluso gallineros familiares, sobre todo si estas tienen riesgo de contacto con aves silvestres migratorias.

Inscripción en un registro

Además de prohibir la presencia de aves de corral en lugares donde pueda haber concentración de animales, caso de ferias o mercados, la normativa ministerial 2442/2006 también obliga a los propietarios de los gallineros asentados en Ribeira, Porto do Son y Mazaricos a inscribirlos en un registro administrativo oficial habilitado para este fin. En el deben figurar tanto los datos del titular, como la ubicación del gallinero, el número habitual de aves y las especies a la que pertenecen. También se debe señalar si el sistema de cría es cerrado (las aves nunca salen al exterior), abierto (están constantemente al aire libre) o mixto, donde se alternan ambas posibilidades.

Bien es cierto que buena parte de las instalaciones existentes en la zona ya fueron inscritas durante el año 2017, último ejercicio en el que se activó la alerta sanitaria de la gripe aviar. Quienes no hayan completado aún este trámite deben ponerse en contacto con la oficina agraria comarcal de su zona.

En este sentido, Medio Rural aclara que la única finalidad de este registro es la de tener constancia de la existencia del corral por si fuese necesario afrontar una situación de emergencia sanitaria de las aves, y avisa de que todas estas medidas son de aplicación para cualquier tipo de explotación avícola, tanto sea industrial como artesanal o corrales familiares enfocados al autoconsumo.

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
0 votos
Comentarios

La nueva ola de la gripe aviar amenaza a los gallineros de Barbanza