El decreto de fertilización prohíbe aplicar purines en plato o abanico

Hasta el 15 de octubre se pueden presentar alegaciones al borrador


Redacción / La Voz

El Ministerio de Agricultura ha puesto en marcha el procedimiento de consulta pública del borrador del real decreto que regulará la normativa para la nutrición sostenible en los suelos agrarios. Es este un documento importante, que apuesta por una fertilización racional de los cultivos para evitar la contaminación de los suelos. La norma incluye algunas novedades importantes, como la necesidad de contar con un plan de abonado o con un asesor en estos temas. Y dictamina también la forma en la que podrán ser aplicados los purines. Tal y como se preveía, una vez que entre en vigor, prohíbe definitivamente sistemas como el plato o el abanico, muy utilizados en Galicia.

El documento está todavía en tramitación, de hecho los interesados disponen hasta el próximo 15 de octubre para presentar las alegaciones que estimen oportunas. El principal objetivo de esta norma, aseguran en el ministerio, es incrementar la productividad de los suelos agrarios al tiempo que se disminuye el impacto ambiental de la aplicación de productos fertilizantes. Todo ello siguiendo los objetivos previstos en la estrategia De la granja a la mesa. De hecho, uno de los elementos centrales de la norma reside en la necesidad de valorar todas las actividades que aporten nutrientes a los cultivos y las posibles vías por las que se pueden producir pérdidas, con el fin de conseguir aportar solo los nutrientes necesarios.

La principal novedad es que buena parte de las explotaciones agrarias deberán contar con un plan de abonado de carácter plurianual y que todas las aplicaciones de nutrientes deben registrarse en el cuaderno de explotación. A ello se verán obligados todos los invernaderos y aquellas fincas de cereales y cultivos forrajeros mayores de 30 hectáreas, las de patatas y huerta con una extensión superior a las cinco hectáreas o las de viñedo si son mayores de 30 hectáreas. Esta norma será de aplicación a partir del 1 de enero del 2026, y la superficie de las fincas en las que se aplicará se irá reduciendo de forma progresiva hasta el 2028. A la hora de diseñar ese plan de abonado, se tendrá en cuenta el contenido de materia orgánica del suelo y se priorizará el uso de fertilizantes orgánicos. Dos años después de la puesta en marcha de este plan, todas las explotaciones deberán contar con un técnico autorizado para la aplicación de fertilizantes y purines.

Aplicación de purines

Precisamente los purines es una de las cuestiones que más preocupa en Galicia. Actualmente, gracias a una moratoria de la Xunta, todavía se pueden utilizar los sistemas de plato, abanico o cañón para esparcirlos. Prácticas que quedarán completamente prohibidas en cuanto entre en vigor el decreto. Aquellos purines con una humedad igual o superior al 65 % solo podrán aplicarse al terreno mediante un sistema de bandas con mangueras, con discos o por inyección. Los que tengan menos de un 65 % de humedad se deben enterrar en las primeras cuatro horas tras su aplicación. Desde Unións Agrarias reclamaron ayer una línea de ayudas que permita a los agricultores gallegos hacer frente a la adquisición de esta nueva maquinaria. «Son cambios moi drásticos para as explotacións e teñen un custe que é dificilmente asumible», explicó José Ramón González, portavoz de la formación, que también solicitó que estos cambios se realicen de forma gradual y no de repente.

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