Bodegas y viticultores se preparan para una vendimia muy madrugadora

Está previsto que los primeros trabajos se inicien a finales de agosto en las cinco denominaciones de origen gallegas

«De aquí á vendima poden pasar moitas cousas», asegura Alberto Barral, director técnico de Condes de Albarei, una cooperativa de Rías Baixas. Y su afirmación la ratifican todos los profesionales consultados en las cinco denominaciones de origen gallegas. Pero todos están también de acuerdo en que la de este año será una vendimia madrugadora, de las que pone a las bodegas a trabajar a finales de agosto. «Ven un pouco adiantada e a finais de agosto empezarán algunhas adegas», añade José Manuel Rodríguez, presidente de la Ribeira Sacra. En O Ribeiro, por su parte, están ya trabajando en el reglamento que regirá la recogida de este año.

Rías Baixas es quizás la denominación de origen que peor lo está pasando. El mildiu, que afectó seriamente a algunas parcelas, ha desaparecido, pero la llegada de temperaturas altas, unidas a un viento seco del norte, está provocando una ralentización del crecimiento de la vid. «Estamos tendo un retraso nestes últimos días porque este tempo seco ocasiona que a planta pare a actividade para non deshidratarse», explica Barral. «O problema que temos agora é que esta seca está dilatando moito os procesos, aínda que agora parece que a planta quere arrancar de novo», añade Diego García, responsable del departamento de Viticultura en Paco & Lola, otra cooperativa de Rías Baixas. La parte buena de este ambiente seco es que el mildiu, que causó estragos en determinadas zonas de la denominación de origen, ha desaparecido. «Hubo unha merma importante polo mildiu en parcelas concretas, pero este tempo seco favoreceu que non houbera máis infeccións», explica Barral. A pesar de estos retrasos y de las plagas, «vai adiantada porque, ata hai tres semanas, esperábamos que o envero empezara a semana pasada, e era unha data moi temperá», sostiene Pérez. Lo que más preocupa ahora es que vuelvan las lluvias, aunque sea tímidamente, para que las plantas puedan coger reservas hídricas suficientes para afrontar la maduración de la uva. Aún así, «ten todos os factores para que teñamos unha colleita de calidade», augura Barral.

En O Ribeiro, por su parte, no están tan preocupados por la falta de agua. Pero están de acuerdo en que el estado fenológico de la planta es adelantado. «A finais de agosto seguramente empezarán os primeiros traballos, por iso queremos ter listo a próxima semana o paquete das normas de vendima», afirma el presidente del consello regulador, Juan Manuel Casares. También aquí el mildiu causó algunos daños, aunque no se sabe «como vai ser o impacto que vai ter na colleita». En principio, las previsiones apuntan a que estamos ante una producción «algo mermada, pero moi boa», añade.

Con adelanto también esperan la cosecha en Valdeorras, donde «o envero xa chegou á parte maioritaria da denominación de orixe», explican en el consello regulador. Por ahora, tampoco en esta denominación de origen hay problemas con la falta de agua, «tivemos unha primavera moi chuviosa e, se non hai problemas no chan, non hai problemas de estrés hídrico», añaden. Valdeorras es «a encargada de inaugurar a vendima en Galicia», así que confían empezar a trabajar a finales del mes de agosto. Y en Monterrei calculan que el adelanto de la cosecha es «duns dez días ou así, así que calculamos empezar a finais de agosto, pero todo dependerá das condicións climáticas», aseguran en el consello regulador.

Las plagas también tuvieron especial incidencia en alguna zona de la Ribeira Sacra. De ahí que la cosecha prevista este año sea inferior, «duns cinco millóns de quilos», calcula el presidente del consello regulador. Será un millón de kilos menos de lo que se vendimió en esta denominación de origen el pasado año.

La incógnita de si las empresas recogerán toda la cosecha que hay este año en la vid

Medio Rural habilitó unas línea de ayudas para ayudar a las bodegas a pagar la uva a los viticultores

La vendimia de este año cuenta con un problema añadido: la crisis que tienen que afrontar muchas bodegas gallegas por el cierre de la hostelería durante la pandemia. De ahí que en las denominaciones gallegas exista el temor de que las empresas no vayan a comprar toda la cosecha de este año. «Non sabemos o que van facer as adegas, dependerá das vendas que teñan e de se teñen espazo para recoller todo o previsto», explican en Monterrei. «En xullo as adegas están contentas coas vendas, pero que collan toda a colleita vai depender da evolución destes meses», aseguran en Valdeorras. Medio Rural ya ha habilitado una línea de ayudas, de 60 millones de euros, para ayudar a las bodegas a hacer frente al pago de la uva. La iniciativa busca que estas empresas dispongan de liquidez suficiente para poder recoger toda la cosecha prevista a unos precios justos para los viticultores y evitar así que quede uva sin vendimiar en Galicia.

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