«No hay mayor satisfacción que ver que a la gente le gusta tu producto»

María del Mar Brea Botana, apicultora de A Estrada cuya miel de eucalipto logró la medalla de oro en los premios London Honey Awards


A Estrada / La Voz

La Asociación Galega de apicultura envió a los London International Honey Awards 2020 muestras de tres de las mieles ganadoras del Meles Cinco Estrelas, concurso que había organizado el año pasado. Parece que tuvo buen ojo con sus elecciones, pues las tres mieles fueron galardonadas, demostrando que la apicultura gallega tiene mucho que decir a nivel internacional. Mientras que David Souto consiguió una medalla de plata con su producto Abella Obreira, Manuel Macía se hizo con una de bronce gracias a su Mel Rural. La gran triunfadora resultó ser la marca O Mel de Brea, que le otorgó una medalla de oro a María del Mar Brea Botana. De ese modo, la miel de esta estradense de 45 años acaba de ser reconocida como una de las mejores del mundo

—¿Cúando empezó en este negocio?

—Hará unos seis o siete años. Aunque mi padre, Daniel José Brea, siempre se había dedicado a las abejas como afición, a mí no me interesaban. Trabajaba de camarera, pero con la crisis perdí mi empleo. Lo intenté de modista, pero al final mi padre me animó a darle una oportunidad a la miel. Y bueno, acabé encontrándole el gusto, así que desde que él se jubiló soy yo la que se encarga de este negocio familiar.

—¿Cómo es la producción?

—Tenemos unas 100 o 120 colmenas, pero las cosechas son muy variables, no tiene nada que ver la de un año con la del siguiente. Producimos miel de eucalipto y miel multifloral y suele haber más de esta que de la primera. Sin embargo, el año pasado sacamos 2.500 kilos de la de eucalipto cuando lo normal es unos 200. Y este no conseguimos sacar ni uno solo, pero sí de la multifloral. Como ha sido una primavera fría, tendremos poca miel.

—La miel de eucalipto ha sido la premiada en los London Awards.

—Así es. Aunque fue la Asociación Galega de apicultura la que mandó a Londres las muestras de miel de los ganadores del concurso Meles Cinco Estrelas, entre ellas la nuestra, había algunos requisitos. Uno de ellos era tener disponibles 500 kilos de miel y como la de eucalipto había tenido una cosecha tan buena pudo participar.

—Y ganar el oro...

—No me lo esperaba para nada. Si ya ganar el Cinco Estrelas fue una sorpresa enorme, ¿cómo iba a imaginarme esto? Participa mucha gente y nunca piensas que tu producto esté a la altura.

—¿Cómo lo lleva su padre?

—Él está contentísimo, eufórico como un niño chico. Aunque ahora lleve yo el negocio, estos premios, que son los primeros que recibimos, también son un reconocimiento a todo su trabajo; a todo lo que me enseñó. De hecho, pese a que está retirado, aún sigue ayudándome, así que el mérito también es suyo. Quiero agradecerle a la Asociación que enviase nuestra miel, porque jamás se nos habría ocurrido presentarnos a un concurso como ese por nuestra cuenta.

—¿Qué hace especial a la miel de Brea?

—Es una miel muy suave, que suele agradar mucho. Sin embargo, no sé qué vieron exactamente en Londres para darle el oro. Par mí, lo más importante siempre ha sido dar un producto que guste. No hay mayor satisfacción que ver que la gente compra tu producto, que le gusta y que repite. Como comerciante, es lo mejor que te puede pasar.

—Tengo entendido que esta temporada ha sido dura.

—Por desgracia sí. Aunque pudimos seguir trabajando durante el confinamiento, este nos perjudicó en las ventas. Y aunque la miel ayude con catarros, no es un producto de primera necesidad, así que con lo mal que anda todo la gente no pensaba en ella. Ahora se nota cierta mejoría, con la llegada de turistas.

—¿Qué tal con las velutinas?

—Las hay por todos lados, pero de momento he tenido suerte de que no me han matado ninguna colmena. Mi padre está muy atento a ellas y los vecinos también ayudan a controlarlas. En fin, recemos por que no vengan la mandarinas.

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