Las bodegas reabren sus puertas con buena demanda de visitas

Los paseos se trasladan al aire libre y las catas en terrazas ganan protagonismo


redacción / la voz

Visitar una bodega o pasear entre sus viñedos son actividades propias del verano. De hecho, Galicia cuenta con una amplia oferta enoturística que, en los últimos años, se ha ido ampliando con conciertos, paseos en barco o perfectos maridajes al sol de una terraza. Como sucedió con todo, el coronavirus puso patas arriba los planes del sector. Muchas de las actividades previstas han tenido que ser canceladas o aplazadas, pero las bodegas se han esforzado al máximo para poder recuperar, por lo menos, las tradicionales visitas. Garantizando las distancias de seguridad y ofreciendo más paseos al aire libre, el enoturismo está ya listo en la comunidad para recuperar el ritmo. Y lo hace con alguna que otra sorpresa.

Pazo Baión, el que está considerado uno de los enclaves enoturísticos por excelencia de Galicia, reabrió ayer sus puertas. Lo hizo bajo reserva previa y ofreciendo diferentes visitas por el viñedo y las instalaciones. «Xogamos coa vantaxe de que as nosas visitas son case todas en exterior. Pero imos manter os aforos moi limitados para evitar aglomeracións e sempre hai que reservar previamente», cuentan en esta bodega de Rías Baixas, donde han diseñado un protocolo de seguridad específico. La buena noticia es que ya notan el interés de los visitantes por participar en estas actividades. «Estamos recibindo reservas e hai moito interese», argumentan. A unos kilómetros de allí, en la cooperativa Paco & Lola, han decidido esperar un poco más para retomar la actividad. «Estamos rematando de darlle os últimos toques aos protocolos e poñendo todo en orde para abrir da mellor forma posible e cumprindo todas as normativas», explican en esta bodega, que cuentan con varias certificaciones de calidad. Y en Mar de Frades, otra firma de la misma denominación, han elegido el 1 de julio para volver a abrir sus puertas. «El día 3 ya tenemos las primeras visitas y tenemos ya reservas para julio y agosto», cuenta Sandra Álvarez, responsable de enoturismo. Este año estrenan una nueva actividad en la terraza, que han bautizado como tastings. Consistirá en una cata de tres vinos, acompañados de un aperitivo local, que tendrá lugar los sábados a la una de la tarde. «Es un momento al aire libre y de disfrute que no implica visita a la bodega», añade.

De O Ribeiro a Valdeorras

En las otras cuatro denominaciones de origen gallegas, la situación de la oferta enoturística es también muy desigual. En Rectoral de Amandi, en la Ribeira Sacra, han decidido que todavía no ha llegado el momento de reabrir sus puertas. «No lo sabemos seguro, pero a ver si para el mes de agosto», explican. En Valdavia, en cambio, llevan desde el pasado 13 de junio recibiendo a visitantes. Esta bodega de O Ribeiro destaca que «la mayoría de las actividades que ofrecemos son al aire libre y los grupos pequeños», por lo que se evitan las aglomeraciones. En Regina Viarum recibieron su primer grupo el pasado 13 de junio y, desde entonces, no han parado de atender visitas y reservas para los próximos meses. También en esta bodega cuentan con un estricto protocolo de seguridad y ofrecen experiencias enoturísticas todos los días de la semana.

«Nosotros empezamos de nuevo, pero no todas las bodegas están abiertas», explican en Enoturismo de Galicia, una empresa que organiza viajes por Valdeorras y la Ribeira Sacra. «Hay mucha incertidumbre y hay bodegas que no saben si reabrirán», añaden. A ellos le está funcionando muy bien las rutas en segway entre viñedos y miradores y aseguran que «siguiendo protocolos de seguridad todo se puede hacer». Las actividades, insisten, son al aire libre y quizás por eso «las cosas están funcionando, aunque van lentas. Estamos casi en julio y, en una situación normal, deberíamos estar ya a pleno rendimiento», afirman.

Martín Códax cambia los Xoves y As Tardes do Atlántico por una cita en la terraza

La bodega recupera las visitas, las experiencias y pone en marcha los tastings, degustaciones de vino todas las tardes

Martín Códax era una de las bodegas de Rías Baixas con la oferta más amplia en enoturismo. Famosos son sus Xoves de Códax, en los que ofrecían una fusión única entre música y vino, o As Tardes do Atlántico, una actividad que permitía maridar sus albariños con los platos de prestigiosos cocineros. En esta ocasión, la bodega ha tenido en cuenta que «lo más importante para nosotros era la seguridad de los visitantes y de nuestros empleados», explica María Garrido, directora de márketing. Por eso ambas citas han sido sustituidas por otra actividad, los tastings en la terraza. Unas catas que permitirán a vecinos y visitantes disfrutar de las vistas de este espacio al tiempo que degustan tres vinos de la bodega.

Seguir leyendo

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
1 votos
Comentarios

Las bodegas reabren sus puertas con buena demanda de visitas