Rías Baixas cierra la vendimia tras haber recogido 32 millones de kilos

Finalmente, la cosecha del 2019 es un 17 % inferior a la del año pasado, tal y como apuntaban las previsiones de las últimas semanas


Redacción / La Voz

La gran mayoría de las bodegas de Rías Baixas han dado por concluida la vendimia de este año que, tal y como se temía, será más escasa que la del ejercicio anterior. Según los datos facilitados por el consello regulador, las bodegas han recogido este año 32 millones de kilos de uva, casi un 17 % menos que durante el 2018. La cifra final está lejos de la que calculaban inicialmente los técnicos, que estimaban una producción de 36 millones de kilos de uva, pero también se aleja de la que vaticinaban los más pesimistas, que apuntaban a que no se vendimiarían más de treinta millones.

La vendimia ha transcurrido, en esta ocasión, con tranquilidad y buen ritmo. Y, aunque hay menos producción de la esperada inicialmente, la buena noticia es que la uva estaba en un estado sanitario óptimo y con una buena graduación. A falta de verificar los equilibrios de los mostos, explican en el consello regulador, todo hace presagiar que será una añada de calidad y muy aromática. «En julio, según se había desarrollado el ciclo vegetativo, ya se estimaba que los racimos fuesen más pequeños y menos pesados. De hecho, la falta de lluvias en agosto motivó que los racimos pesen menos de lo previsto inicialmente en nuestro informe de estimación de vendimia y que hayan descendido más los kilos de uva», explica Agustín Lago, director técnico del consello regulador. De hecho, en el consello calculaban que la producción de este año rondaría los 36 millones de kilos de uva.

De velar por el correcto funcionamiento del sistema que garantiza el origen en la cosecha de Rías Baixas se ocuparon un total de 25 auditores, que controlaron la entrada de uva en las bodegas. Además, toda la recogida de la uva se efectuó a mano y utilizando cajas normalizadas de veinte kilos de capacidad, tal y como establece el pliego de condiciones del consello.

O Salnés, la más rápida

La curiosidad de este año es que las bodegas de la subzona de O Salnés fueron las primeras en terminar con las tareas de recogida, cuando tradicionalmente son una de las últimas subzonas en empezar con la vendimia. En O Condado y O Rosal, que son las que tradicionalmente empiezan y acaban antes, tardaron este año más de lo previsto por las granizadas que ocasionaron algunos daños a la cosecha.

Buenos precios

La escasez de la cosecha de este año permitió que el kilo de uva alcanzara buenos precios. Muchas bodegas salieron al mercado en busca de uva para completar sus producciones, lo que provocó un aumento en el coste del kilo, sobre todo, en la variedad albariño. Según las diferentes organizaciones agrarias, el kilo se pagó a una media de 1,40 euros, una cifra que no se alcanzaba desde hacía tiempo. Pero es que, además, debido a esa elevada demanda, se registraron ofertas que rondaron el 1,70 y hasta los dos euros por kilogramo. Y es que algunas empresas vendimiaron menos de lo previsto inicialmente, debido sobre todo al pequeño tamaño de los racimos, y por eso precisan más cantidad para abastecer los mercados. No hay que olvidarse que las ventas siguen creciendo en esta denominación de origen y que las empresas casi no tenían existencias de años anteriores.

Aunque la gran mayoría de las bodegas han concluido con la recogida, todavía quedan algunos flecos pendientes. Es el caso de las variedades tintas, en cuya recolección todavía siguen trabajando algunos viticultores. Y es que estas tardan más en madurar que las blancas. Así que todavía habrá que esperar unos días para concluir, definitivamente, con la vendimia, aunque la previsión es que la cifra final, la de 32 millones de kilos, no varíe.

Newsletter Somosagro

Recibe todas las semanas la información más relevante del sector primario

Votación
1 votos
Comentarios

Rías Baixas cierra la vendimia tras haber recogido 32 millones de kilos