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Analizan el ADN de cuatro variedades de vid del herbario más antiguo del mundo

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS AGRO

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Las hojas, recogidas hace 200 años por Simón de Rojas, son de Pedro Ximenez, tempranillo, moscatel y monastrel

10 ago 2019 . Actualizado a las 11:21 h.

Simón de Rojas Clemente es un botánico con una historia apasionante que a punto estuvo de irse a África para ejercer de espía. Finalmente no lo hizo y, en lugar de implicarse en esa complicada misión, se dedicó a recorrer Andalucía recogiendo muestras y analizando las diferentes variedades de vid. Su trabajo se convirtió en el herbario más antiguo del mundo, que se conserva en el Real Jardín Botánico de Madrid y está datado en 1807, y sus métodos de descripción ampelográfica los utilizan actualmente los investigadores para clasificar y registrar las variedades de uva. Ahora, la Misión Biológica, junto con el INRA-Montpellier, han conseguido extraer ADN de esas hojas con más de 200 años de historia y confirmado que se corresponden con variedades que se cultivan en la actualidad, como el tempranillo, la Pedro Ximénez, el moscatel de grano menudo o la monastrel.

Rojas Clemente fue un botánico con una historia apasionante que a punto estuvo de irse a África para ejercer de espía «Rojas Clemente tenía la costumbre de bautizar el mismo las variedades de uva, así que algunas no sabemos con cuáles se corresponden», explica la investigadora Carmen Martínez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Junto con Pilar Gago, José Luis Santiago, Susana Boso y Mauricio Velayos y otros investigadores franceses dirigidos por el doctor Boursiquot, han elaborado dos artículos. El primero de ellos salió publicado en la revista ARBOR, que edita el propio CSIC, y recoge la historia de Rojas Clemente y de cómo llegó a publicar una de las obras más importantes de la viticultura. El segundo, editado por el Americanh Journal of Enology and Viticulture, explica el proceso seguido por estos investigadores para conseguir extraer el ADN de un material que tiene más de 200 años de antigüedad. «No sirven las mismas técnicas que utilizamos con el material vegetal vivo, porque estamos tratando hojas secas prensadas», cuenta Martínez. Asegura que en el herbario de Rojas Clemente hay material y descripciones de más de un centenar de variedades de uva, la mayoría, típicas de Andalucía, que fue donde recogió buena parte de las muestras.

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Una de las aportaciones más valiosas de este trabajo, explican desde el CSIC, es la posibilidad de identificar mediante ADN hojas conservadas desde hace 217 años. Asimismo, abre nuevas vías para conocer el origen de variedades de vid autóctonas históricas, uno de los campos de trabajo del grupo de la Misión Biológica de Galicia. «El herbario forma parte del patrimonio nacional y no se puede destruir. Cortamos un centímetro cuadrado de cada hoja y es muy complicado extraer el ADN de ahí», relata Martínez.