Fans de Harry Potter lograron desviar un cable eléctrico submarino para evitar la tumba ficticia de Dobby

LA VOZ REDACCIÓN

SOCIEDAD

El elfo Dobby, en un fotograma de «Harry Potter y la cámara de los secretos»
El elfo Dobby, en un fotograma de «Harry Potter y la cámara de los secretos» Warner Bros.

El proyecto, valorado en 503 millones de euros, cambió sus planes tras las quejas de los seguidores de la saga del mago

11 ago 2026 . Actualizado a las 17:56 h.

Las películas de Harry Potter han logrado que ciertos lugares del Reino Unido donde suceden sus escenas sean hoy en día enclaves casi intocables, sitios de peregrinación y protegidos, no legalmente pero sí en los estándares de los acérrimos fans de la saga cinematográfica basada en las novelas de J. K. Rowling. Tanto es así que sus seguidores han logrado que un proyecto de cable submarino valorado en 430 millones de libras (503 millones de euros) se haya desviado para evitar el lugar donde está enterrado —en la ficción— el elfo Dobby. 

El lugar en cuestión es la playa de Freshwater, en la localidad galesa de Pembrokeshire, donde está la ficticia tumba en la que se entierra al tierno elfo doméstico en el filme Harry Potter y las reliquias de la muerte, la última de las películas de la saga. Durante años, el enclave real se ha llenado de memoriales y altares improvisados por los seguidores de la serie de películas, que han ido dejando allí piedras pintadas con el rostro del personaje o con textos en referencia al elfo, así como calcetines. La Fundación Nacional para los Lugares de Interés Histórico o de Belleza Natural, organización conservacionista que gestiona este arenal, permitió mantener allí el monumento conmemorativo, aunque pidió desde entonces a los fans que dejasen de dejar más objetos por motivos medioambientales.

Estas pasadas semanas llegó la noticia que lo cambió todo. Un proyecto de cable submarino de alto voltaje de Greenlink de 190 kilómetros, que llevaría energía desde Gran Bretaña a Irlanda, pasaría precisamente por donde se enterró a Dobby en la ficción. Algo inaceptable para los fans del personaje, que enseguida atosigaron a llamadas a la firma consultiva Etchea Energy, según explicó el director ejecutivo de la firma, Simon Ludlam, en el pódcast The Energy Revolution, que no podía entender la polémica. «Es una personaje ficticio en un libro ficticio; todo eso es ficticio, ¿de qué estás hablando?», le preguntó a un colega que lo informó de la polémica que se había creado. «Es algo muy serio», insistió su compañero.

Así que hicieron caso. «Volvimos con los planificadores y valoramos qué es lo que podríamos hacer para que ese cable no pasase exactamente por la tumba de Dobby; muchísima gente se alegró y ahora el proyecto va adelante y Dobby está feliz», explica .

La ruta del cable tomó otra dirección. «Al final acabó pasando bastante cerca de unos restos reales de la Edad de Bronce, pero al menos evitamos la tumba de Dobby», bromea Ludlam sobre un proyecto que se terminó ya en el 2025, y que actualmente dota de electricidad a unas 380.000 hogares.