La justicia noruega prolonga la prisión domiciliaria con una pulsera electrónica al hijo de la princesa Mette-Marit
SOCIEDAD
El tribunal de Oslo considera que un mes no es tiempo suficiente para determinar cómo manejaría la libertad, y le impone otro dispositivo electrónico, ante el riesgo de que intente contactar de nuevo con una de sus víctimas
10 ago 2026 . Actualizado a las 14:27 h.Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, continuará en prisión preventiva en régimen domiciliario. Así lo ha decidido el tribunal de Oslo, que ha rechazado la petición del condenado a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias. Además, se ha decidido que Marius porte otro dispositivo electrónico, al considerar que hay peligro de que intente contactar de nuevo a una de sus víctimas, como ya hizo en febrero, lo que provocó que fuese enviado entonces a prisión preventiva. «Existe un riesgo de reanudación del contacto con las víctimas, con el riesgo subyacente de que sean cometidos nuevos actos punibles», señaló hoy el tribunal, que en julio había accedido por primera vez a decretar el régimen de prisión domiciliaria.
El fallo considera que el mes que Høiby, de 29 años, ha pasado en su casa es poco tiempo para determinar «cómo el acusado manejará la libertad después de la custodia», por lo que riesgo de delinquir de nuevo permanece intacto. Por ello, establece que el joven, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, debe permanecer en su casa en la residencia de Skaugum, donde también residen los príncipes herederos, aunque en otra propiedad, salvo que tenga que salir por trabajo, estudios, tratamiento o visitas por enfermedad.
Uno de los motivos esgrimidos en su día por Høiby para acceder a la prisión domiciliaria es la enfermedad de su madre, que recibió recientemente un trasplante de pulmón debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en el 2018.
Høiby, que no forma parte de la Casa Real, debe entregar de forma periódica a las autoridades penitenciarias pruebas de orina para demostrar que no ha consumido drogas. El joven reconoció en el pasado haber tenido problemas con el alcohol y las drogas, y fue condenado en primera instancia por 34 de los 39 delitos de los que fue acusado, entre ellos dos violaciones, maltrato, agresiones, amenazas, posesión de marihuana, quebrantamiento de órdenes de alejamiento e infracciones graves de tráfico. Asimismo, fue condenado a pagar una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas (unos 58.000 euros) a cuatro víctimas.
Høiby ha recurrido la condena y se espera que el juicio de apelación se celebre el próximo año, aunque todavía no hay fecha establecida.