La Palma, más cerca de construir el mayor telescopio terrestre del mundo

Raúl Romar García
R. Romar LA VOZ

SOCIEDAD

El nuevo telescopio podría ubicarse en La Palma, donde ya se ubica el observatorio de Roque de los Muchachos, en la imagen
El nuevo telescopio podría ubicarse en La Palma, donde ya se ubica el observatorio de Roque de los Muchachos, en la imagen MC

España ha llegado a un acuerdo con el Banco Europeo de Inversiones para movilizar hasta 1.000 millones de euros para financiar parte de una infraestructura que buscará indicios de vida en los exoplanetas

30 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

España, y más concretamente la isla de La Palma, está un poco más ceca de albergar el Telescopio de Treinta Metros (TM), que se convertirá en la mayor infraestructura jamás construida, junto al Telescopio Extremadamente Grande (ELT) de Chile, para observar el universo desde la Tierra. Se trata de un ambicioso proyecto liderado por un consorcio internacional de instituciones de Estados Unidos, Europa, Japón, China, India y Canadá que ha acumulado notables retrasos, en buena parte por la fuerte oposición a su construcción que existe en Hawái, el enclave inicialmente elegido para su ubicación, y por un elevado presupuesto situado en torno a los 3.000 millones de euros.

En este momento solo están sobre la mesa las candidaturas de Hawái, que no se ha descartado del todo aunque afronta enormes dificultades, y la de la Palma, que ahora se erige como la favorita. El espaldarazo definitivo puede llegar con el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para movilizar hasta 1.000 millones de euros destinados a impulsar la construcción del Telescopio de Treinta Metros. Este nuevo marco financiero, que se acaba de dar a conocer, refuerza las opciones de albergar en España una de las mayores infraestructuras científicas del mundo.

Más allá de la financiación, la propuesta envía un mensaje al consorcio internacional responsable del proyecto: España no solo ofrece un emplazamiento de primer nivel para la astronomía, sino también una estructura económica capaz de garantizar tanto la construcción del telescopio como su funcionamiento durante más de cincuenta años.

La propuesta financiera, supeditada a que el consorcio internacional elija La Palma como sede del TMT, contempla una inversión de 400 millones de euros por parte del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), mientras que los otros 300 millones procederían de un préstamo del BEI, sujeto a la conclusión satisfactoria de los procesos de evaluación técnica, financiera y jurídica y a la aprobación de sus órganos de gobierno.

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) también valora una posible participación de hasta 300 millones de euros adicionales, que se articularía en condiciones equivalentes a las del BEI. 

La documentación elaborada prevé, además, que el BEI pueda estudiar una participación adicional mediante mecanismos de financiación intermediada o garantías, siempre que se cumplan las condiciones establecidas para ello.

Este planteamiento convierte la candidatura española en una de las propuestas financieramente más sólidas presentadas hasta la fecha. El modelo, desarrollado conjuntamente por el CDTI y el BEI concluye que la estructura diseñada es capaz de sostener tanto la construcción del telescopio como su operación científica durante más de cincuenta años.

El TMT está llamado a convertirse en uno de los observatorios ópticos e infrarrojos más potentes jamás construidos. Su espejo primario, formado por 492 segmentos hexagonales que suman 30 metros de diámetro, le permitirá captar casi diez veces más luz que los mayores telescopios individuales actuales. 

Gracias a sus avanzados sistemas de óptica adaptativa, corregirá en tiempo real las distorsiones provocadas por la atmósfera terrestre y podrá obtener imágenes con una resolución hasta doce veces superior a la del telescopio espacial Hubble. Entre sus principales objetivos científicos figuran el estudio de las atmósferas de exoplanetas en busca de posibles indicios de vida, la observación de las primeras galaxias formadas tras el big band, el análisis de la materia y la energía oscuras y la investigación de los agujeros negros supermasivos situados en el centro de las galaxias.

Aunque el emplazamiento elegido inicialmente para el TMT fue el volcán Mauna Kea, en Hawái, el proyecto acumula más de una década de retrasos. La construcción se ha visto frenada por la fuerte oposición de las comunidades nativas hawaianas, que consideran la montaña un lugar sagrado, así como por las protestas que en el 2019 bloquearon durante meses el acceso al enclave.

A estos problemas se han sumado largos procesos de revisión ambiental, cambios en la gestión del espacio, dificultades para asegurar la financiación y el incremento del coste del proyecto, que supera ya los 3.000 millones de euros.

En ese contexto, La Palma se ha consolidado como la única alternativa oficial contemplada por el consorcio internacional. El Observatorio del Roque de los Muchachos cuenta con permisos administrativos, estudios medioambientales e ingeniería ya completados, además del respaldo institucional del Instituto de Astrofísica de Canarias y de las administraciones españolas.

Aunque la altitud del observatorio canario es inferior a la de Mauna Kea, la calidad excepcional de sus cielos y las prestaciones del sistema de óptica adaptativa permiten mantener unas expectativas científicas de primer nivel.