¿Por qué Galicia se libra de la tercera ola de calor del verano? El escudo atlántico nos protege

Raúl Romar García
R. Romar LA VOZ

SOCIEDAD

Una joven combate el calor con un abanico en Valencia
Una joven combate el calor con un abanico en Valencia Ana Escobar | EFE

El episodio tórrido alcanzará su punto álgido en la mayor parte de España entre el miércoles y el jueves, con temperaturas que pueden llegar a los 45 grados

22 jul 2026 . Actualizado a las 17:29 h.

La tercera ola de calor del verano, que se ha activado este martes y que se prolongará hasta el jueves, pasará muy de refilón por Galicia. Habrá un repunte de las temperaturas, pero la comunidad, al igual que las demás del norte peninsular, ha quedado libre de los avisos por calor que tiñen de naranja y amarillo prácticamente a todo el país. Hasta 12 comunidades estarán este miércoles en alerta por valores extremos que podrían alcanzar registros de hasta 44 y 45 grados en el sur y el sureste peninsular. En nivel naranja, lo que significa un «peligro importante» por altas temperaturas, se sitúan hasta 30 provincias, especialmente del centro y el sur.

Galicia queda al margen de esta situación, según la previsión de la Aemet, aunque  MeteoGalicia sí ha activado el nivel amarillo en los municipios del Miño de Ourense y de Valdeorras, donde podrán alcanzarse temperaturas de 36 y hasta 37 grados. Esta última es la que se espera para hoy en Ourense, pero no es nada fuera de lo común, si se tiene en cuenta que la pasada ola de calor, de este mismo mes, la ciudad alcanzó los 42,6 grados, que tampoco fue un récord histórico.

Un cuidador del Zoo de Barcelona ofreciendo un bloque de hielo con pescado a un león marino
Un cuidador del Zoo de Barcelona ofreciendo un bloque de hielo con pescado a un león marino ZOO DE BARCELONA | EUROPAPRESS

Pero que no se haya activado una ola de calor en Galicia no significa que las temperaturas vayan a ser bajas, sino que serán más bien las propias del verano. En Vigo se esperan 26 grados; en A Coruña, 27; en Ferrol, 29: en Santiago, 29; en Lugo, 30; en Pontevedra, 27 y en Ourense, 37. Será una jornada propicia para la playa, ya que habrá pocas nubes que no impedirán el paso del sol y las brumas costeras matinales en el litoral atlántico se irán despejando en las horas centrales del día.

Pero, ¿por qué no hay una ola de calor en Galicia si en los anteriores dos episodios extremos del verano sí se vio afectada? La diferencia entre lo que ocurre con el resto de España responde a una combinación de factores meteorológicos. Mientras una masa de aire muy cálido y seco procedente del norte de África se extiende sobre la Península impulsada por una situación de bloqueo atmosférico, la comunidad gallega sigue beneficiándose de la influencia del Atlántico. La llegada de aire más fresco desde el océano, las brisas marinas del nordeste y el afloramiento de aguas frías en la costa mantienen las temperaturas mucho más contenidas. Además, la presencia de una dana al oeste de la Península ayuda a frenar la entrada directa del aire más cálido sobre el noroeste.

Como consecuencia, Galicia registrará un ascenso moderado de las temperaturas máximas, pero muy alejado de los registros que se esperan en otras comunidades. Una excepción relativa en este escenario general será la cuenca del Miño en Ourense y la zona isoclimática de Valdeorras, integrada por los municipios de O Barco, Larouco, Petín, A Rúa, Rubiá y Vilamartín, donde se recomienda limitar la exposición al sol, mantenerse hidratado y extremar las precauciones durante las horas centrales del día.

No es casualidad que Valdeorras vuelva a situarse como el punto más cálido de Galicia. El lunes ya registró la máxima de la comunidad, con 34 grados en Vilamartín de Valdeorras, que el martes se elevó a 38,4, un área que por su situación geográfica queda más expuesta al aire cálido procedente del interior peninsular y menos protegida por la influencia directa del océano.

Mientras tanto, el resto de España afronta el episodio más intenso del verano hasta la fecha, que tendrá su punto álgido entre el miércoles y el jueves. Las temperaturas superarán de forma generalizada los 40 grados en amplias zonas del sur y del este peninsular, con máximas previstas de 42 a 44 grados en el valle del Guadalquivir, la cuenca del Genil, el interior del Guadalhorce y el extremo sureste, sin descartarse puntualmente los 45 grados en Murcia.

Turistas asfixiados por el calor en la Acrópolis de Atenas, donde este miércoles habrá 40 grados
Turistas asfixiados por el calor en la Acrópolis de Atenas, donde este miércoles habrá 40 grados GEORGE VITSARAS | EFE

El calor también será muy intenso en el valle del Ebro, las depresiones del nordeste, el interior de Mallorca y los valles pirenaicos, mientras que el ascenso térmico alcanzará incluso al norte peninsular, donde el interior del País Vasco podría superar los 35 grados.

Lluvias de barro y noches tórridas

La ola de calor no llegará sola. La entrada de polvo en suspensión favorecerá episodios de calima y un empeoramiento de la calidad del aire, con posibilidad de lluvias de barro. Además, las noches serán especialmente cálidas, dificultando el descanso, y el riesgo de incendios forestales alcanzará niveles extremos. La Aemet también advierte de la posibilidad de tormentas secas en áreas montañosas del este peninsular, acompañadas de fuertes rachas de viento y, de forma puntual, granizo.

La previsión apunta a que el episodio comience a remitir a partir del viernes con la entrada de una masa de aire más fresca por el noroeste de la Península, lo que provocará un descenso progresivo de las temperaturas. Hasta entonces, Galicia seguirá siendo una excepción dentro del mapa térmico nacional gracias a la protección que le proporciona el Atlántico.

 En el resto de Europa también se mantendrá el calor extremo, aunque en este caso afectará especialmente a los países mediterráneos, como Italia, los Balcanes y Grecia. El sur de Italia es el epicentro del episodio tórrido, con temperaturas que han alcanzado los 47 grados en Cerdeña.