Los dispositivos desarrollados por el CSIC en el marco de un proyecto europeo son ultrafinos y pueden integrarse en superficies con cualquier tipo de topografía, como piel, textiles y tejidos biológicos
07 jul 2026 . Actualizado a las 17:12 h.El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ( CSIC) participa en un proyecto europeo que ha desarrollado un nuevo método económico y escalable para fabricar dispositivos electrónicos ultrafinos capaces de adaptarse a cualquier superficie gracias a la tecnología que usan las calcomanías, los tatuajes temporales. La investigación, realizada por un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) y publicada en la revista ACS Nano, supone un avance en el desarrollo de la denominada electrónica conformable, con aplicaciones potenciales en ámbitos como la monitorización de la salud, los textiles inteligentes o las interfaces biológicas.
Los dispositivos pueden integrarse sobre superficies blandas, curvas o irregulares, como la piel, tejidos biológicos, plásticos, vidrio o incluso hojas de plantas, sin perder sus propiedades electrónicas.
«Los dispositivos conformables tienen que adaptarse perfectamente a superficies blandas, curvas y dinámicamente deformables, manteniendo un rendimiento eléctrico fiable», explica Andrés Castellanos-Gómez, investigador del CSIC en el ICMM y responsable del proyecto en España. «Esa exigencia hace que su fabricación siga siendo un reto tecnológico», añade.
Hasta ahora, la producción de este tipo de dispositivos se limitaba a procesos de laboratorio difíciles de trasladar a una fabricación industrial. «Uno de los principales obstáculos tiene que ver con la falta de estrategias de fabricación escalables que ofrezcan simultáneamente alta calidad electrónica, bajo coste y procesabilidad a gran escala», señala Yigit Sozen, investigador del CSIC en el ICMM y uno de los autores principales del estudio.
Para resolver este problema, el equipo ha combinado una tecnología propia, ya patentada, de exfoliación mecánica roll-to-roll de materiales bidimensionales con los mismos sustratos comerciales utilizados para transferir tatuajes temporales y calcomanías al agua.
Según Castellanos-Gómez, estos papeles de transferencia «se han convertido en sustratos muy atractivos para la electrónica conformable porque permiten transferir películas ultrafinas sobre superficies curvas y rugosas como la piel, el vidrio o los plásticos».
El proceso comienza con un sistema de dos cilindros enfrentados que permite obtener películas secas de gran superficie compuestas por láminas semiconductoras bidimensionales interconectadas. Posteriormente, estas películas se integran en plataformas ultrafinas que pueden transferirse fácilmente a diferentes superficies, dando lugar a fotodetectores, termistores y transistores flexibles.
«Al combinar la producción escalable de materiales semiconductores de van der Waals con estrategias sencillas de transferencia ultradaptable, este trabajo extiende la electrónica basada en tatuajes más allá de los sistemas orgánicos y establece una plataforma práctica para dispositivos portátiles y con interfaz biológica de alto rendimiento», afirma Sozen.
Los investigadores destacan además las ventajas de esta técnica frente a otros métodos actuales para obtener materiales bidimensionales. Mientras que la exfoliación en fase líquida deja residuos de disolventes y reduce la calidad electrónica de los materiales, y los procesos de deposición química requieren infraestructuras muy costosas, el sistema desarrollado por el CSIC produce películas secas, homogéneas e interconectadas que pueden integrarse de forma sencilla en plataformas transferibles.
«Al aprovechar esta plataforma de materiales junto con estrategias de transferencia basadas en calcomanías, fabricamos dispositivos ultraconformables que funcionan de manera fiable en superficies rugosas y flexibles», concluye Castellanos-Gómez. «Los fotodetectores, termistores y transistores obtenidos presentan una alta sensibilidad, un excelente comportamiento térmico y un funcionamiento de alta movilidad con bajo voltaje, lo que abre la puerta a una nueva generación de dispositivos electrónicos portátiles y biomédicos».