Los pasajeros aéreos con discapacidad siguen enfrentándose a obstáculos a pesar de la normativa vigente
SOCIEDAD
Un estudio analiza el recorrido por el que pasan las personas con discapacidad a la hora de subirse a un avión
01 jul 2026 . Actualizado a las 10:33 h.La Breda University of Applied Sciences de Países Bajos (BUas) ha realizado un estudio que analiza el recorrido completo de los pasajeros aéreos con discapacidades físicas y mentales y aboga por un enfoque de colaboración, justo cuando la legislación europea sobre accesibilidad entra en su segundo año. Este estudio pone de manifiesto una realidad que a menudo pasa desapercibida. Con casi uno de cada cuatro adultos en la UE con una discapacidad, alrededor de unos 90 millones de personas, facilitar el acceso a los viajes aéreos es una necesidad imperiosa y una prioridad cada vez mayor para el sector.
Sin embargo, a pesar de las exhaustivas regulaciones y los estándares vigentes, volar sigue siendo con frecuencia una experiencia estresante y, en ocasiones, indigna para estos pasajeros. La investigación demuestra que aún existen muchas barreras que persisten en cada etapa del viaje.
El riesgo de exclusión
El estudio, incluyó a pasajeros con diversas discapacidades, como usuarios de sillas de ruedas, personas con discapacidad visual o auditiva y personas con trastornos invisibles como autismo o ansiedad. Los investigadores analizaron cada punto de contacto del viaje del pasajero, desde la reserva en línea hasta la recogida de equipaje, con el objetivo de comprender mejor la situación actual y proporcionar apoyo.
Ante el crecimiento previsto del número de pasajeros en la próxima década, el sector corre el riesgo de implementar un sistema que excluya a una parte sustancial de la población. Para abordar esta situación, BUas colabora con universidades europeas en un proyecto financiado por el programa Erasmus+ de la UE que desarrolla la formación y el conocimiento necesarios para lograr un transporte aéreo más inclusivo. Los investigadores introdujeron dos nuevos conceptos: el efecto acumulativo de las barreras y la flexibilidad estandarizada.
El problema va más allá de la infraestructura
Si bien las barreras físicas siguen estando muy extendidas, el estudio pone de relieve un fenómeno aún más generalizado: el efecto acumulativo de dichas barreras. Un detalle omitido en las reservas, personal que no proporciona información sobre discapacidades durante el check-in, una silla de ruedas dañada en la bodega: ninguno de estos problemas es catastrófico por sí solo. En conjunto, conforman un patrón que agota a los pasajeros y erosiona su dignidad y confianza en el sistema de aviación. «Existen numerosas regulaciones y estándares, pero las dificultades persisten», afirmó Simone Moretti, investigadora principal en Impacto del Turismo en la Sociedad en BUas. «El sector de la aviación tiene buenas intenciones, pero un servicio digno y coherente requiere más que el mero cumplimiento de las normas. Requiere comprender verdaderamente lo que experimentan estos pasajeros».
Los investigadores instan a la industria de la aviación a involucrar activamente a los pasajeros con discapacidades físicas y mentales en el diseño de nuevos servicios e infraestructuras. Solo mediante una auténtica colaboración podrá arraigarse un cambio sistémico.
La aviación no tiene por qué elegir entre estándares de seguridad uniformes y la adaptabilidad individual; las mejoras pueden ser consistentes en todos los aeropuertos y, al mismo tiempo, adaptarse a las necesidades específicas de cada pasajero. Como recurso práctico, BUas y sus socios han desarrollado un curso de formación gratuito para profesionales de la aviación.