Dedos de manos y pies amputados por mala praxis en el tratamiento de una hernia de hiato en Málaga

Susana Zamora COLPISA / MÁLAGA

SOCIEDAD

Imagen del exterior del Hospital Universitario Costa del Sol de Marbella, en Málaga
Imagen del exterior del Hospital Universitario Costa del Sol de Marbella, en Málaga Junta de Andalucía | Europa Press

El TSJA concluye que el SAS no actuó con diligencia y confirma una indemnización de 340.000 euros a la paciente por las graves secuelas

16 jun 2026 . Actualizado a las 10:55 h.

Un diagnóstico de hernia de hiato, múltiples consultas médicas, visitas reiteradas a Urgencias y una operación de emergencia que llegó demasiado tarde. Ese es el origen del conflicto que ha terminado con la confirmación judicial de una indemnización de 340.000 euros a favor de una paciente en Málaga. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena impuesta al Servicio Andaluz de Salud (SAS) al considerar acreditado que la asistencia sanitaria recibida en el Hospital Costa del Sol de Marbella no se ajustó a los «estándares exigibles» y que esa actuación tuvo una relación directa con las graves secuelas que sufrió la afectada. La sentencia, dictada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo con sede en Málaga, desestima tanto el recurso de apelación presentado por el SAS como la adhesión formulada por la aseguradora Mapfre, confirmando íntegramente la resolución del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Málaga.

El caso se remonta a septiembre del 2012, cuando la paciente comenzó a ser atendida por problemas digestivos. Tras diversas pruebas realizadas en las consultas de Digestivo del CARE de Mijas Costa se detectó una hernia de hiato de gran tamaño. Los facultativos optaron inicialmente por un tratamiento farmacológico que se prolongó durante más de un año. Sin embargo, según quedó acreditado durante el procedimiento judicial, la sintomatología no desapareció y la mujer continuó sufriendo episodios recurrentes que la llevaron a acudir en varias ocasiones a los servicios sanitarios.

Perforación de la hernia

La situación alcanzó su punto crítico en noviembre del 2013. Después de varias visitas a Urgencias del Hospital Costa del Sol por dolores y molestias persistentes, la paciente sufrió una perforación y estrangulación de la hernia, desarrollando un cuadro de extrema gravedad que obligó a una intervención quirúrgica urgente. Las consecuencias fueron devastadoras y derivaron en importantes secuelas permanentes.

La clave del litigio estuvo en la valoración de los informes periciales. Durante el procedimiento se aportaron varios dictámenes con conclusiones opuestas. Mientras los especialistas vinculados a la Administración sanitaria defendían que la actuación médica fue correcta y acorde a los protocolos existentes, la perito judicial y la experta presentada por la demandante sostuvieron que el tratamiento seguido no era el adecuado para las características del caso.

La magistrada de primera instancia otorgó mayor credibilidad a la pericial judicial, una decisión que ahora respalda el TSJA. La resolución destaca que dicho informe reflejaba «con contundencia y claridad que la asistencia prestada a la demandante no cumplió con las exigencias de la Lex artis». Según esa valoración técnica, la paciente presentaba una hernia que requería una intervención quirúrgica debido al elevado riesgo de complicaciones. Además, se consideró que el tratamiento conservador aplicado no estaba ofreciendo resultados satisfactorios y que la persistencia de los síntomas exigía una actuación diferente.

El fallo recuerda que la bibliografía médica analizada insistía en la conveniencia de operar a los pacientes sintomáticos cuando no existían contraindicaciones relevantes. La sentencia de instancia, ahora confirmada, consideró acreditado que existió una demora en la adopción de las medidas terapéuticas adecuadas. Los jueces destacan especialmente que la afectada acudió a Urgencias del Hospital Costa del Sol el 9 de noviembre del 2013, apenas un día antes de sufrir el episodio que desencadenó la cirugía de emergencia. A pesar de ello, fue dada de alta y regresó a su domicilio. Apenas 26 horas después tuvo que ser trasladada de nuevo al hospital para ser intervenida en una situación crítica.

Para el tribunal, la atención dispensada no fue la correcta. De hecho, la resolución concluye que se produjo «un error de diagnóstico y asignación de tratamiento médico», apreciando una relación directa entre la actuación sanitaria y las lesiones que finalmente padeció la paciente. «La atención recibida por la paciente en el Hospital Costa del Sol de Marbella no se ajustó a la lex artis ad hoc»

La propia sentencia es especialmente contundente al afirmar que «la atención recibida por la recurrente en el Hospital Costa del Sol de Marbella no se ajustó a la lex artis ad hoc», al entender que no se realizaron todas las actuaciones necesarias ni se actuó con la rapidez que exigía la evolución clínica de la enferma.

Frente a esta conclusión, el SAS sostuvo durante el recurso que los profesionales actuaron correctamente y que la evolución de la enfermedad era imprevisible. También argumentó que la cirugía no constituía necesariamente la mejor alternativa, ya que podía generar complicaciones y efectos adversos. Según la Administración, la elección de una estrategia menos invasiva respondía a criterios médicos razonables y la estrangulación de la hernia obedeció a la propia evolución de la patología.

Sin embargo, la Sala rechaza estos planteamientos. Los magistrados recuerdan que la valoración de la prueba realizada por el juzgado debe respetarse salvo que resulte «ilógica o arbitraria», algo que no aprecia en este caso. La aseguradora también cuestionó la cuantía de la indemnización. Defendía que el importe debía reducirse porque una eventual intervención quirúrgica programada también habría generado días de hospitalización y posibles secuelas. Asimismo, sostenía que parte de los daños morales ya estaban incluidos en la valoración de las lesiones permanentes.

El TSJA tampoco acepta estos argumentos. La Sala considera adecuada la indemnización reconocida y avala la concesión de 100.000 euros por daño moral. Los magistrados destacan el profundo impacto que las secuelas tuvieron en la vida de la afectada, que llegó a permanecer en silla de ruedas durante meses y necesitó ayuda constante para realizar actividades cotidianas. La resolución judicial recuerda que la paciente sufrió importantes secuelas funcionales, incluidas amputaciones de varios dedos y falanges de manos y pies, circunstancias que condicionaron de forma permanente su calidad de vida.