El aire africano obliga a activar avisos por calor extremo en la costa sur de Galicia

SOCIEDAD

Aspecto que presentaba ayer la playa de Mogor, en Marín.
Aspecto que presentaba ayer la playa de Mogor, en Marín. SERGIO SUEIRO

En el interior de la comunidad se esperan mañana máximas de 38 grados, pero también tormentas

12 jun 2026 . Actualizado a las 10:39 h.

Una masa de aire muy cálida procedente del norte de África llega hoy a Galicia y condicionará la meteorología durante los próximos días. Las temperaturas serán muy altas incluso para estar a las puertas del inicio del verano astronómico. El calor será intenso y generalizado, pero llama especialmente la atención el caso de la costa sur de la comunidad. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado un aviso amarillo en las Rías Baixas y el suroeste de la provincia de A Coruña por máximas que llegarán al menos hasta los 34 grados. Los avisos en el suroeste gallego son casi siempre por lluvias y pocas veces por altas temperaturas. El termómetro no suele subir tanto debido a la influencia del mar ya que la energía solar se concentra en evaporar el agua en lugar de calentar el aire. Es justo lo que ocurre también en los trópicos, las zonas más calurosas de la Tierra sin necesidad de que la temperatura diurna marque valores extremos. Todo lo contrario sucede en Ourense. Sin mar, la radiación se concentra en calentar el aire. Por ello suben tanto las máximas, a veces incluso hasta marcar los registros más elevados de España. Hoy también hay un aviso amarillo en la zona del Miño de Ourense por máximas de 36 grados.

El nordés, otro factor

«Es bastante más inusual los avisos en las Rías Baixas que en el interior. Tiene que ser con masas de aire muy cálidas y secas que lleguen del interior», confirma Juan Taboada, de MeteoGalicia. «Otro factor a tener en cuenta es el viento, en el sentido de componente distribuidor de las masas de aire. En verano domina el nordés, que refresca especialmente la costa de Lugo y el norte de la provincia de A Coruña. Las Rías Baixas y el suroeste coruñés quedan más protegidos de este flujo, por lo que las temperaturas pueden ascender con mayor facilidad cuando llegan masas de aire muy cálidas procedentes del interior», añade Francisco Infante, delegado de la Aemet en Galicia. La diferencia entre la costa y el interior queda reflejada en las estadísticas de Meteoalerta. Desde el inicio del sistema en el 2007, la zona del Miño de Ourense ha registrado 223 avisos amarillos, las Rías Baixas 71 avisos y el suroeste de la provincia de A Coruña 32.

Mañana las altas temperaturas serán motivo de conversación entre los gallegos. Está previsto un nuevo incremento térmico. Si se cumple la previsión, prácticamente toda la comunidad llegará a 30 grados y muchas zonas rebasarán ampliamente este valor. MeteoGalicia anuncia 38 grados en Ourense y 32 en Ferrol, por citar dos casos. Las noches seguirán siendo tropicales en la provincia de Pontevedra.

Umbral de temperatura

Aunque el episodio no cumple con la definición meteorológica de ola de calor de la Aemet, sí presenta características propias de una ola de calor desde el punto de vista sanitario. Las temperaturas igualarán o superarán en amplias zonas de Galicia los umbrales de referencia establecidos por el Ministerio de Sanidad, calculados a partir de los valores a partir de los cuales aumenta de forma significativa la mortalidad asociada al calor. En las Rías Baixas y el suroeste coruñés se esperan hasta 34 grados, por encima del umbral sanitario de unos 33 grados, mientras que en Ourense podrían alcanzarse los 38 grados, unos dos grados más que el valor de referencia establecido para esta zona. Sanidad recomienda beber agua con regularidad, mantenerse fresco y evitar la exposición directa al calor en las horas centrales del día. También recuerda que la población más vulnerable son los mayores, las embarazadas y menores de cuatro años, trabajadores que realizan actividades al aire libre y personas con enfermedades crónicas.

Este episodio de altas temperaturas llega dos semanas después de la histórica ola de calor de finales de mayo que pulverizó récords por toda Europa. El origen de ambos es el mismo: una dorsal anticiclónica. La corriente en chorro vuelve a estar ondulada y uno de sus meandros que ascienden abarca toda la Península. Esta configuración permite que el anticiclón esté ubicado al norte y que llegue el aire cálido de origen africano. Pero a diferencia del evento del pasado mes, ahora hay una dana situada al suroeste de la Península. El sistema de bajas presiones ayuda a optimar las influencias africanas.

La depresión aislada también aportará inestabilidad, favoreciendo la formación de sistemas tormentosos. El sábado podrían caer algunos chaparrones acompañados de aparato eléctrico en muchas zonas del interior, sobre todo en la provincia de Ourense. La misma situación se repetirá en la jornada del domingo. Las precipitaciones, localmente intensas y con tormentas, podrían caer en cualquier punto de la comunidad.

La NOAA declara oficialmente el inicio de El Niño, que será muy fuerte

El fenómeno de El Niño ya ha comenzado oficialmente. Así lo confirmó ayer la Agencia Nacional del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA), que considera que el sistema océano-atmósfera del Pacífico tropical presenta ya las características propias de este episodio. Las temperaturas superficiales del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental se sitúan por encima de los valores normales, mientras que bajo la superficie persiste una enorme reserva de calor. Según el organismo estadounidense, algunas zonas del océano tropical registran anomalías superiores a los seis grados respecto a la media, una energía acumulada que seguirá alimentando el calentamiento de las aguas durante los próximos meses.

La declaración oficial no responde únicamente al calentamiento del océano. Los expertos también han detectado cambios en la circulación atmosférica tropical compatibles con El Niño, incluyendo alteraciones en los vientos y en la distribución de las tormentas sobre el Pacífico ecuatorial. En conjunto, estos indicadores confirman que océano y atmósfera ya están actuando de forma sincronizada, una de las características fundamentales del fenómeno.

Los modelos climáticos apuntan ahora a un fortalecimiento progresivo del fenómeno a lo largo del 2026. La NOAA estima una probabilidad del 63 % de que alcance la categoría de muy fuerte entre noviembre y enero, lo que lo situaría entre los episodios más intensos observados desde el inicio de los registros modernos en 1950.

Los episodios de El Niño modifican la circulación atmosférica global y suelen estar asociados a un aumento de la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos. Dependiendo de la región, pueden favorecer sequías prolongadas, lluvias torrenciales, inundaciones y olas de calor tanto en tierra como en los océanos.

El último gran episodio de El Niño, desarrollado entre el 2023 y el 2024, contribuyó al aumento de la temperatura media global hasta niveles récord. La comunidad científica teme que este nuevo episodio intenso favorezca que la temperatura mundial alcance valores sin precedentes.