León XIV pide mayor atención a la salud mental y denuncia la violencia contra las mujeres

XAVIER GUAL BARCELONA / E. LA VOZ

SOCIEDAD

En su vigilia en el Estadio Olímpico de Barcelona, el papa anima a los jóvenes a «redescubrir la fe» y «huir del culto a la imagen»

09 jun 2026 . Actualizado a las 22:47 h.

En una emotiva vigilia de oración, la segunda que celebra en el marco de su visita a España, el papa León XIV animó este martes a los jóvenes en Barcelona a «redescubrir la fe cristiana» en un momento en que «el hambre de producir siempre y de ser ganadores, y el culto a la propia imagen, no sirven más que para dormir nuestra conciencia y adaptarse a cierta idea de sociedad». El inmaculado escenario del encuentro fue el Estadio Olímpico Lluís Companys, en la montaña de Montjuich, dominado por una gran cruz inspirada en la que diseñó Gaudí para coronar la Sagrada Familia, motivo central de la visita del papa a Barcelona, y una imagen de La Moreneta, la virgen de Montserrat, patrona de Cataluña.

Al acto acudieron 40.000 jóvenes, aunque el recinto no llegó a llenarse por razones de seguridad. Uno de ellos, Ferran, catecúmeno de la parroquia de la Sagrada Familia, subió al estrado para interrogar al pontífice sobre el «verdadero sentido de la vida», a lo que este respondió: «Numerosos jóvenes están redescubriendo la fe cristiana, quizás después de una etapa de la vida en que se habían apartado de Dios».

A Ferran le sucedió Carmina, una profesora de secundaria de un instituto de Hospitalet que confesó su intento de suicidio e inquirió al pontífice sobre la salud mental y la depresión: «A veces esta oscuridad es tan abrumadora que la idea de desaparecer parece la única manera. Estoy aquí porque Dios me ha dado una segunda oportunidad y le estaré eternamente agradecida». León XIV le recordó «las horas de oscuridad y angustia que vivió Jesús cuando se acercaba la hora de su muerte». «Muriendo en la cruz Jesús comparte nuestro dolor y revela el rostro de un Dios compasivo que carga con nuestras penas, que sufre con nosotros y permanece a nuestro lado lleno de amor y misericordia», añadió. El pontífice defendió que el sistema sanitario incluya entre sus prioridades la salud mental para tomar conciencia de esta «enfermedad silenciosa» que cada vez amenaza más las sociedades que se consideran avanzadas.

A continuación, Desiré explicó que su padre intentó matar a su madre, pero un chico se interpuso para protegerla y este murió. Como consecuencia de ello, su padre entró en prisión y su madre cayó en el mundo de las drogas. «Al principio fue muy duro porque construí un muro donde no dejaba pasar nada, pero entonces conocí a Jesús y me bauticé», afirmó. «¿Cómo puedo perdonar a mi padre, que estuvo a punto de dejarme sin madre? ¿Cómo puedo reconciliarme de verdad con Dios?», dijo buscando con la mirada al papa. Este le respondió sin dudar: «Los hechos que han pasado en tu vida, piden ampliar el radio de influencia de nuestra cuestión. Nos tenemos que preguntar dónde estaba Dios o nos tenemos que preguntar sobre la humanidad y sobre cómo a veces somos prisioneros del mal y no conseguimos cultivar el amor y respetar a los otros en su dignidad y libertad». E insistió en la necesidad de erradicar la violencia contra las mujeres: «Esta realidad dramática estamos llamados a abordarla todos, sea personalmente o como sociedad», aseveró.

La vigilia contó con la participación de varios grupos musicales que amenizaron la velada, una actuación de castellers (las famosas torres humanas) y la Escolanía de Montserrat, que interpretó el legendario Virolai. La vigilia, que comenzó a las seis de la tarde, se alargó hasta bien entrada la noche.

Este miércoles, antes de volar hacia Canarias, el jefe de la Iglesia católica visitará la prisión de Can Brians y la abadía de Montserrat. Por la tarde, mantendrá un encuentro de carácter social en la iglesia de San Agustín, antes de presidir una misa multitudinaria en la Sagrada Familia. Aquí bendecirá la recién acabada Torre de Jesucristo, el punto más elevado del monumento de Antoni Gaudí, justo el día en que se cumplen cien años de la muerte del arquitecto.