Las bebidas alcohólicas activan la preferencia hacia alimentos salados de fácil acceso y con saborizantes artificiales
06 jun 2026 . Actualizado a las 18:36 h.El consumo de alcohol puede llevar a las personas a consumir en exceso alimentos salados ultraprocesados, lo que puede contribuir a una ingesta excesiva de calorías y al consiguiente aumento de peso, según una nueva investigación del Centro Charles Perkins de la Universidad de Sídney (Australia).
El alcohol puede activar vías biológicas que aumentan los niveles de la hormona FGF21, la cual está relacionada con el apetito por las proteínas y se asocia con la preferencia por los sabores salados. Al activarse, este sistema puede desviar los antojos hacia alimentos salados con sabor umami.
Tradicionalmente, el cuerpo asociaba estos sabores con alimentos ricos en proteínas, como la carne. Sin embargo, los entornos alimentarios modernos pueden alterar estas señales sensoriales, y ahora los sabores umami también se encuentran en alimentos con bajo contenido proteico.
El estudio reveló que estos alimentos salados, de fácil acceso y con saborizantes artificiales, pueden actuar como «señuelos proteicos», engañando al sistema de hambre de proteínas para que busque alimentos con sabor a proteína pero que no la aporten. Como resultado, las personas pueden consumir más de estos alimentos para satisfacer la señal, lo que conlleva una mayor ingesta total de grasas, carbohidratos y energía. En lo que respecta a los dulces, el alcohol tuvo el efecto contrario, reduciendo la ingesta de alimentos azucarados.