De la nieve a una cúpula de calor: así fue este mayo

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Una niña, al sol en Monforte la semana pasada.
Una niña, al sol en Monforte la semana pasada. CARLOS CORTÉS

El mes pasado se registró un episodio de altas temperaturas excepcionalmente largo

02 jun 2026 . Actualizado a las 17:04 h.

Los gallegos vivieron este año un mayo de contrastes meteorológicos, con temperaturas bajas en general hasta el día 19 —e incluso nieve en la provincia de Lugo— y, a continuación, un episodio de calor de más de diez días, excepcionalmente largo para la época del año, según el informe climatológico de MeteoGalicia hecho público este martes. Ese sofocante evento acabó determinando que mayo del 2026 se cerrase como un mes «muy cálido», con una temperatura media de 16,1 grados, 1,7 por encima del valor habitual.

La pronunciada subida de los termómetros fue provocada por la entrada de una masa de aire cálido procedente norte de África, un fenómeno conocido como cúpula de calor, explicó durante la presentación de los datos la conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez. Durante esos diez días, Ourense solo bajó de los 30 grados el sábado 23; y el miércoles 27 llegó a registrar 37,5, el valor más alto para un mes de mayo en esa ciudad desde el 2022, cuando se alcanzaron los 37,9. Con respecto a las precipitaciones, se consideró un mes normal, con un valor medio de 90 litros por metro cuadrado.

La Xunta activó este lunes el sistema de alerta temprana de detección de episodios de calor para anticipar riesgos, mejorar las predicciones y proteger a la población frente a los efectos de las altas temperaturas. Estará operativo hasta el 30 de septiembre y se basa en la colaboración entre servicios meteorológicos y autoridades sanitarias y de emergencias.

El primer paso para poder dar una respuesta «ágil, eficaz y eficiente» a la ciudadanía es contar con información como la que aporta MeteoGalicia, con una extensa red de estaciones y un modelo de predicción con «alta resolución» y capacidad para pronosticar temperaturas con tres días de antelación a nivel municipal, defendió Vázquez. En función de esa proyección, se activan alertas que pueden ser amarillas, naranjas o rojas, según la duración e intensidad del episodio de calor.

Si se prevén valores límite —o superiores— en alguna zona, se comunica tanto a la Dirección Xeral de Saúde Pública como a la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior para que adopten las medidas incluidas en el protocolo de actuación. El verano pasado se activaron alertas por altas temperaturas en 23 jornadas, incluyendo un episodio excepcional que se extendió 16 días consecutivos (del 2 al 17 de agosto).