Batallón verde para darle una nueva vida a la basura del litoral

SOCIEDAD

Alumnado de O Porto do Son recogió 40 kilos de residuos en la playa de Suigrexa

02 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los efectos del cambio climático son innegables y la implicación de las nuevas generaciones se presenta fundamental para combatirlos. En su vigesimonovena edición, el programa Voz Natura quiso animar a los colegios a hacer frente común para tratar de frenar la crisis concienciado sobre sus efectos. Dos de los centros participantes, el Santa Irene y el Campanario, ambos de O Porto do Son, montaron este lunes un batallón verde con el propósito de liberar de residuos la playa urbana de la localidad y darle una segunda vida a esa basura.

Sobre las once, unos sesenta chiquillos se desplegaban por el arenal de Suigrexa armados con guantes y bolsas, con un propósito claro: recoger todos los residuos acumulados sobre la arena de la playa. Ni qué decir tiene que cambiar el interior de las aulas por un paraje bañado por el océano Atlántico entusiasmó a los niños, que no dudaron en esforzarse para cumplir con su cometido. Tanto fue así que en poco más de media hora habían logrado reunir unos cuarenta kilos de basura.

«Hai un pouco de todo, pero sobre todo elementos plásticos, boa parte deles restos de redes e cordas», explicaba el profesor del Santa Irene Jesús Rodríguez. Durante la recogida, los estudiantes contaron con la ayuda de monitores de la asociación Limpocean, que los ayudaron después en el pesaje y clasificación de los residuos.

Su presencia en el litoral de O Porto do Son tenía también como objetivo concienciar a los chiquillos sobre la necesidad de reducir el impacto ambiental de la basura en el mar, por lo que aprovecharon para cerrar la actividad con una charla. Explicaron la utilidad de cada contenedor y la importancia de separar correctamente los desechos en los hogares.

Los voluntarios de Limpocean también incidieron en las consecuencias que tiene arrojar basura en el mar y la costa, alertando de que el 80 % de los residuos que aparecen en el litoral son artículos de uso doméstico, como bolsas, botellas y envases de todo tipo. Sobre el destino de los plásticos recogidos en actividades como la realizada en la playa de Suigrexa, desvelaron a los alumnos la existencia en Barbanza, concretamente en A Pobra, de Ecoplas, una empresa que tiene entre sus líneas de trabajo la conversión de dichos residuos en mobiliario, como bancos, sillas, mesas, bolardos, papeleras o las letras gigantes que lucen a la entrada de determinadas localidades.

Proyectos más amplios

Para ambos colegios sonenses, la jornada de este lunes fue solo una pequeña parte de programas más extensos, llevados a cabo durante todo el curso. En el caso del CEIP Santa Irene, bajo el título Aulas abertas, el propósito fue «sacar aos nenos das aulas e impartir determinadas clases relacionadas coas ciencias ao aire libre, en paraxes do entorno», tal y como explicaba Jesús Rodríguez. Él mismo dirigió un taller de poda e injerto en una huerta de árboles frutales que tiene el centro y hace unos meses, un grupo de alumnos se sumaron a una plantación de especies autóctonas con el propósito de crear en el monte de Baroña un cordón verde que sirva de cortafuegos en caso de incendio.

En dicha actividad también tomaron parte los estudiantes del CEIP Campanario, que este curso tiene en marcha el proyecto Raíces castrexas, con el que busca poner en valor el pasado a través de elementos existentes en la parroquia de Baroña en la que se sitúa el centro, como el gran castro, un conjunto de petroglifos o un reloj de sol. Además de inculcar a los niños la importancia de cuidar estos monumentos, las acciones que se organizan buscar preservar la naturaleza.

Ambos colegios llevan ya varios cursos sumándose al Voz Natura, el programa de La Voz de Galicia desarrollado por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre con el apoyo de la Consellería de Medio Ambiente, la Deputación da Coruña, la Fundación Alcoa, El Corte Inglés, la Fundación Ramón Areces e Inditex. El Campanario se erigió el año pasado con el premio por la provincia de A Coruña.