Autorizan al crucero Hondius a navegar de nuevo tras ser desinfectado del hantavirus

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Una persona con mascarilla protectora a bordo del Hondius.
Una persona con mascarilla protectora a bordo del Hondius. Yves Herman | REUTERS

A bordo del navío se registró un brote de hantavirus de la cepa Andes que se cobró la vida de tres personas en mitad de su ruta desde la Patagonia argentina y puso al mundo en vilo

31 may 2026 . Actualizado a las 16:15 h.

El crucero MV Hondius ha recibido la autorización para reanudar sus operaciones tras ser desinfectado y supervisado por las autoridades sanitarias de los Países Bajos. El navío que acaparó titulares durante varias semanas tras registrarse a bordo un brote de hantavirus (cepa Andes) que se cobró la vida de tres personas en mitad de su ruta desde la Patagonia argentina. La agencia municipal de salud de Róterdam confirmó la decisión de su vuelta al mar tras una rigurosa inspección final. Según informaron las autoridades, «desde el punto de vista de la salud pública, ya no existen obstáculos para la puesta en servicio del buque Hondius». Asimismo, los especialistas técnicos detallaron que la compañía «había limpiado eficazmente la nave y que la desinfección se llevó a cabo siguiendo las directrices establecidas». La primera víctima mortal fue un ciudadano neerlandés de 70 años que falleció en el mar el 11 de abril. Posteriormente, el 24 de abril, su esposa desembarcó en la isla de Santa Elena; tras mostrar síntomas, se le prohibió volar a su país y falleció días después en un hospital de Johannesburgo.

La tercera víctima fue una mujer alemana que pereció a bordo el 2 de mayo. Los pasajeros restantes fueron evacuados de urgencia en Tenerife antes de ser repatriados a sus países de origen. El barco, de bandera neerlandesa, atracó el 18 de mayo en Róterdam, donde la tripulación guardó cuarentena.

En total, la OMS cifra en 13 los casos vinculados a este episodio. Los españoles que viajaban a bordo siguen confinados en el hospital Gómez Ulla de Madrid, a la espera de terminar su cuarentena.

España adquiere un tratamiento experimental contra el hantavirus

La Comisión Europea ha confirmado este jueves que España, Francia y Países Bajos recibirán una donación de 1.400 tabletas de Favipiravir, un antiviral experimental para el tratamiento del hantavirus. El medicamento ha sido distribuido por la división farmacéutica de la corporación Fujifilm. Por el momento no se ha probado ningún medicamento o vacuna para el tratamiento del hantavirus, pero la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha señalado que Favipiravir es el «candidato más plausible para su uso en ensayos clínicos», según informó el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Por lo tanto, la tarea de decidir qué uso va hacer con el tratamiento es personal de cada país.

La portavoz de Sanidad de las Comisión, Eva Hrncírová, aseguró que España, Francia y Países Bajos «han mostrado interés en tener el antiviral» y por eso Bruselas ha servido de intermediaria y ha facilitado la donación del medicamento, sobre la base del acuerdo que la UE tiene con Japón para cooperar en la preparación y la respuesta ante emergencias sanitarias.

Asimismo, los aislados españoles por hantavirus en el Gómez Ulla de Madrid que sigan asintomáticos y con PCR negativa podrán pasar los últimos 14 de los 42 días de cuarentena en sus domicilios, siempre y cuando reúnan las condiciones para garantizar el confinamiento y la seguridad sanitaria. Serán sometidos a controles diarios por parte del personal de Salud Pública. Esto significa que, si no presentan síntomas y no dan positivo, los 13 pasajeros del MV Hondius que permanecen en el Hospital Gómez Ulla podrán irse a casa el próximo 8 de junio.

Según el nuevo protocolo aprobado por el Comité Técnico del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta Rápida (SIAPR), las viviendas deberán disponer de una habitación individual bien ventilada y, preferentemente, baño propio, así como garantizar comunicación permanente con las autoridades sanitarias mediante teléfono o internet. En aquellos casos en los que las condiciones del domicilio o del entorno familiar no permitan asegurar estas medidas, las autoridades sanitarias de las comunidades deberán habilitar recursos alternativos para garantizar una cuarentena segura.