Francia creará una «lista negra» para el personal escolar que presente conductas inapropiadas con menores

LA VOZ / AGENCIAS

SOCIEDAD

Un niño entrando en un aula.
Un niño entrando en un aula. bymuratdeniz | iStock

El proyecto de ley sale a luz después de que el Ayuntamiento de París detectase más de 100 denuncias por abusos a niños en centros educativos

27 may 2026 . Actualizado a las 18:32 h.

Francia creará una «lista negra» para impedir que personal escolar apartado por conductas inapropiadas con menores pueda volver a trabajar en centros educativos, incluso aunque no haya sido condenado judicialmente, anunció este miércoles el ministro de Educación, Édouard Geffray. La medida forma parte del proyecto de ley de protección de la infancia presentado en el Consejo de Ministros junto con el titular de Justicia, Gérald Darmanin, y la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, con el objetivo de «reforzar» y «armonizar» el control de antecedentes judiciales en todos los sectores relativos a la educación.

«Cuando apartemos a un funcionario público, un vigilante u otro trabajador por su comportamiento con menores, aunque no haya sido condenado, quedará inscrito en una lista que impedirá cualquier recontratación en el ámbito escolar», explicó Geffray en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros de hoy. Según precisó, estas personas tampoco podrán presentarse a oposiciones para convertirse en docentes.

El texto prevé reforzar los controles sobre todos los profesionales que trabajan con niños, en un momento en que se ha intensificado en Francia el debate sobre los abusos a menores en ambientes escolares o en actividades extraescolares. Hasta ahora, las verificaciones de antecedentes penales y de registros de delitos sexuales o terrorismo se realizaban únicamente en el momento de la contratación. Con esta nueva normativa el control será permanente mediante un sistema de revisión periódica.

Las autoridades también impondrán comprobaciones obligatorias a los colaboradores externos, tanto asociativos como profesionales, que intervengan de forma puntual en escuelas y actividades extraescolares. Para ello deberán presentar un certificado de idoneidad antes de cualquier contacto con alumnos. Asimismo, se compartirán los archivos del Ministerio de Educación y del área de Juventud y Deportes para evitar que personas sancionadas en una institución puedan ser contratadas en otra.

El proyecto de ley sobre protección de la infancia reforma también el sistema de acogida judicial de menores al reafirmar el carácter temporal de las medidas de internamiento, aunque contempla igualmente la posibilidad de prolongar la tutela hasta la mayoría de edad para menores de más de 13 años cuando así lo requiera su interés y se garantice una mayor estabilidad.

La iniciativa busca además priorizar los modelos de acogida familiar. Para ello, obliga a evaluar en un plazo máximo de tres meses la posibilidad de confiar el menor a un familiar o a una persona de confianza, incluso en casos de urgencia. El proyecto acelera igualmente los procedimientos de abandono parental cuando el regreso con los padres no sea posible, fomenta la adopción simple y permite el acogimiento con vistas a una adopción bajo supervisión judicial.

Más de 100 denuncias por abusos a niños en centros educativos

La medida llega después de que el pasado 13 de mayo la Policía detuviera a 16 monitores de la escuela parisina Saint-Dominique por presuntas violaciones o agresiones físicas a niños. Este colegio del céntrico distrito VII, el de la Torre Eiffel, atrae los focos mediáticos desde hace meses, puesto que allí se produjeron algunos de los casos más conocidos de abusos a alumnos durante las actividades extraescolares. Hasta 12 monitores del centro han sido suspendidos en lo que llevamos de año por ese motivo.

A finales del año pasado, el anterior Ayuntamiento de Anne Hidalgo indicó que habían apartado a 19 monitores por denuncias de carácter sexual. Entonces, la Fiscalía había abierto 15 investigaciones de ese tipo por agresiones a niños, de menos de 5 años, durante las actividades fuera de las aulas. Actualmente, la Fiscalía está investigando presuntas agresiones en las clases de Infantil de 80 escuelas, los cursos de Primaria de 20 centros y alrededor de 10 guarderías. Por el momento, el gabinete municipal ha sancionado a 78 monitores, 31 de ellos por la sospecha de abusos sexuales. 

«No es un problema que solo afecte a París. Cada vez más familias se ponen en contacto con nosotros para denunciar este tipo de violencias en otras regiones de Francia», explica a Colpisa Elisabeth Guthmann, cofundadora de SOS Periscolaire, organización clave en la mediatización de estos abusos en los colegios parisinos. Esta madre impulsó el colectivo en 2021, tras observar en la escuela de su hija «un clima de violencia física y psicológica que era permanente». «Gritaban constantemente a los niños, los obligaban a comer con malas maneras. Incluso los castigaban con pasar media hora con la cabeza agachada debajo de los brazos», recuerda sobre esa situación que la motivó a cambiarla de centro. Entonces, los padres de ese colegio ya se pusieron en contacto con el Ayuntamiento parisino, «pero no nos hicieron caso a pesar de nuestros múltiples mensajes de alerta y que nos reunimos con ellos».

Por esa razón, se unieron en una organización y empezaron a recopilar y publicar en las redes testimonios de familias cuyos hijos supuestamente habían sufrido abusos. «Los testimonios que recibimos han aumentado de manera exponencial en los últimos meses», asegura. Guthmann cita algunos episodios, como una trabajadora de un comedor escolar que «empujó a un niño que se balanceaba con su silla durante la hora de la comida» o un monitor «que se divertía chutando un balón de fútbol con mucha fuerza contra los pequeños a los que debía cuidar y a una niña la tuvieron que atender en un hospital, a causa del impacto de la pelota».

Estos graves comportamientos ya están siendo juzgados. El pasado 5 de mayo, empezó el primero de estos juicios, contra Nicolas G, de 47 años. Este monitor de la escuela parisina llamaba «mi corazón» o «mi bebé de amor» a las alumnas, además de darles abrazos «muy fuertes». También había organizado talleres de dibujo en los que proponía inspirarse en personajes de cómics japoneses en ropa interior. La Fiscalía pidió un año y medio de prisión para este monitor, acusado de un presunto delito de acoso sexual a nueve niñas, que tenían 10 años en el momento de los hechos. La sentencia está prevista para el 16 de junio