La familia del tercer paciente oncológico pide tratar su muerte como homicidio imprudente

REDACCIÓN AGENCIAS / EFE

SOCIEDAD

Imagen de archivo de una sala de tratamiento de quimioterapia
Imagen de archivo de una sala de tratamiento de quimioterapia ALBERTO LÓPEZ

La presidenta de El Defensor del Paciente, Carmen Flores, cuestiona que el hospital suspendiera el tratamiento contra el cáncer del fallecido y de otro de los supervivientes

24 abr 2026 . Actualizado a las 14:14 h.

La familia del tercer paciente oncológico fallecido en el hospital de Burgos, de los cinco que recibieron una dosis seis veces superior a la pautada por un error en la preparación del fármaco, consideran que la muerte debe tratarse como un homicidio por imprudencia profesional grave, al igual que la de los otros dos pacientes que murieron en diciembre. El abogado de la familia, que también forma parte del equipo jurídico que colabora en Castilla y León con la asociación El Defensor del Paciente, Santiago Díez, ha explicado a Efe que una vez entró en el hospital y fue derivado a la UCI no salió de allí. Pasó cuatro meses en estado crítico hasta su fallecimiento. 

«Se ha muerto de otra cosa, no de su cáncer», afirmó la presidenta de El Defensor del Paciente, Carmen Flores, que ha estado en contacto con la familia todo este tiempo y culpa tanto la sobredosis del fármaco —seis veces superior a la dosis pautada— como la falta de atención. Tanto El Defensor del Paciente como la familia del fallecido han solicitado que se le practique la autopsia, como parte de la investigación abierta por el Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos plaza 1 por delitos de homicidio por imprudencia profesional grave y lesiones por imprudencia profesional grave.

El paciente, que como los otros dos fallecidos estaba siendo tratado de cáncer de próstata, sobrevivió en un primer momento a la intoxicación derivada de recibir un fármaco con exceso de concentración, pero su cuerpo se vio muy afectado, con daños vitales importantes, y permaneció en la UCI cuatro meses.

Además, Carmen Flores cuestiona que el hospital suspendiera el tratamiento contra el cáncer, una situación por la que también está pasando uno de los dos supervivientes —ambos dados de alta—, según el abogado, que ha indicado que el hombre está centrado en recuperar la movilidad.

Confianza en la justicia

La presidenta de El Defensor del Paciente confía en que la justicia aclare lo sucedido, y quién o quiénes son los responsables de que estos cinco pacientes recibieran una dosis seis veces superior a la pautada, de lo que el hospital ha calificado de «error humano» pero por el que nadie ha dimitido o ha sido apartado. Carmen Flores espera que haya una sentencia «ejemplar» para evitar que esta situación se repita, y ha lamentado la falta de «humanidad y respeto» del hospital y la Junta de Castilla y León, que no han informado a las familias —incluso las ha «engañado»—, ni les ha pedido perdón ni han asumido responsabilidades.

El Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos número 1, por su parte, y tras recibir denuncia de la Fiscalía, avanza en la investigación y ha solicitado información sobre la trazabilidad del medicamento al servicio de Farmacia del hospital y a los responsables del sistema informático de prescripción.