El efecto del cambio climático en los Pirineos: Menos días de helada y más de verano

Xavier Fonseca Blanco
xavier fonseca REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Fotografía tomada del lago Sant Maurici, en el Pirineo catalán, durante el pasado otoño
Fotografía tomada del lago Sant Maurici, en el Pirineo catalán, durante el pasado otoño xavierarnau

La temperatura media de la Península ha aumentando más que la media mundial desde 1850

16 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La temperatura media de la Península ha aumentando más que la media mundial. Desde 1850 ha subido 1,7 grados frente a los 1,3 de la media mundial. Una de las zonas que más se está calentando son los Pirineos. Entre 1959 y 2024, se registró una subida de 1,9 grados. Un estudio liderado por el Servei Meteorológico de Cataluña (Meteocat) confirma que el aumento de la temperatura del aire de los Pirineos ha provocado la pérdida de tres días de helada y un aumento de 4,9 días de verano por cada década.

Esto supone que la cordillera registra actualmente unos 20 días menos de helada y 32 días más de días veraniegos, considerados aquellos con temperaturas máximas superiores a los 25 grados, con respecto a 1959.

La investigación, enmarcada en el proyecto europeo LIFE Pyrenees4Clima, constata además una tendencia general al aumento de las temperaturas en todos los Pirineos.

En concreto, señala que la temperatura media ha aumentado 1,9 grados desde 1959 y hasta 2,7 en verano, además de las llamadas noches tropicales. «Actualizamos y analizamos cada año los indicadores climáticos concretos y se dibuja una clara tendencia hacia un clima pirenaico más cálido en todo su conjunto y, en la vertiente sur, más seco», ha explicado el jefe del equipo de cambio climático del Meteocat, Jordi Cunillera.

El trabajo subraya además el aumento de la duración de los días consecutivos con una temperatura máxima «extremadamente elevada», las rachas cálidas, y una reducción de las rachas frías. Este cambio, advierte, puede tener efectos en los ecosistemas de alta montaña, como el aumento de la temperatura del agua de los lagos pirenaicos y la reducción del período de cobertura de hielo, lo que puede provocar alteraciones en la columna de agua y episodios de falta de oxígeno. El estudio forma parte del boletín de indicadores de cambio climático de los Pirineos, una publicación anual basada en el análisis de indicadores climáticos de la cordillera a partir de series de temperatura y precipitación que abarcan el período 1959-2024.