Un nuevo estudio revela que el sistema inmune de las mujeres cambia mucho más que el de los hombres con la edad

Adrián García Seoane REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Las autoras del estudio.
Las autoras del estudio.

La investigación, que ha podido analizar la actividad de 20.000 genes en más de un millón de células, revela dinámicas de envejecimiento distintas entre sexos

10 abr 2026 . Actualizado a las 17:46 h.

Las estadísticas de salud han mostrado durante décadas una realidad irrefutable: los hombres y las mujeres envejecen de manera diferente. Ellos son más propensos a las infecciones y el cáncer, mientras que ellas tienen respuestas inmunes más reactivas, lo que aumenta significativamente el riesgo de que el cuerpo se ataque a sí mismo. De hecho, el 80 % de las personas que sufren enfermedades autoinmunes son mujeres. En este contexto, entender el envejecimiento del sistema inmunitario es fundamental para la prevención de enfermedades, ya que con la edad se deterioran las funciones protectoras de las células defensivas. Sin embargo, hasta la fecha no había sido posible saber qué papel juega el sexo en estos cambios.

Ahora, un nuevo estudio del Centro Nacional de Supercomputación (CNS) de Barcelona ha demostrado por primera vez que el envejecimiento inmunológico se rige por mecanismos distintos en hombres y mujeres, algo que ha sido posible gracias a la identificación de las células y genes responsables de este proceso. Los resultados del trabajo revelan que, con el paso de los años, el sexo femenino presenta cambios más profundos en su sistema defensivo, con un mayor predominio de células de perfil inflamatorio. Por ello, este hallazgo podría ayudar a explicar la elevada predisposición de las mujeres a padecer enfermedades autoinmunes —especialmente en edades avanzadas— y por qué estas patologías empeoran tras la menopausia.

Por otro lado, en los varones se observó un incremento de determinadas células con mutaciones previas al desarrollo de leucemia, un hecho que podría aclarar el motivo por el que algunos cánceres de la sangre son más frecuentes en hombres mayores. Sin embargo, el estudio constató que las alteraciones del sistema inmune asociadas al envejecimiento son menos acusadas en el sexo masculino.

La identificación de todos estos patrones es el resultado del análisis de muestras de sangre de casi 1.000 personas adultas de diferentes edades. Para ello, el equipo científico empleó una tecnología capaz de estudiar cada célula de forma independiente, llamada secuenciación de ARN de células individuales. En total, se midió la actividad de 20.000 genes en más de un millón de células sanguíneas, lo que permitió conocer cómo cambia el sistema inmune con los años y detectar diferencias claras entre sexos. Para procesar tal volumen de datos, se utilizó el supercomputador MareNostrum 5, uno de los más potentes del mundo, diseñado para impulsar investigaciones en áreas como la biomedicina o la física.

«Hasta ahora la mayoría de estudios analizaban el sistema inmune a partir de la media de muchas células a la vez, lo que dificulta captar los efectos progresivos del envejecimiento. Con el análisis célula a célula y una muestra mucho más grande, hemos podido detectar estos patrones y compararlos de manera robusta entre sexos biológicos», explica María Sopena Rios, investigadora del BSC y primera coautora del estudio.

Aunque existen evidencias de que el sistema inmune envejece de manera diferente según el sexo, las mujeres han estado tradicionalmente infrarrepresentadas en los estudios, comentan las autoras. Esta es la primera vez que se han analizado grandes cantidades de muestras con un equilibrio entre hombres y mujeres, hecho que ha sido determinante para obtener estos resultados.

«Muchos estudios todavía no tienen en cuenta el sexo en sus análisis, o directamente solo utilizan datos de hombres, de manera que dejan preguntas clave sin respuesta. Nuestra investigación nace precisamente de esta necesidad y combina una mirada científica con perspectiva de sexo, datos inclusivos y un gran poder computacional», ha destacado Marta Melé, líder del grupo de Transcriptómica y Genómica Funcional del BSC y directora del estudio.

Con estos descubrimientos, el estudio establece las bases para incorporar el sexo biológico como variable clave en la medicina de precisión del envejecimiento. La identificación de células y biomarcadores de envejecimiento específicos de sexo abre la puerta al desarrollo de estrategias preventivas, diagnósticas y terapéuticas mejor adaptadas a mujeres y hombres, contribuyendo a una atención sanitaria más individualizada y equitativa en una población cada vez más envejecida.

«El sistema inmune tiene un papel fundamental en todo el organismo, por lo tanto, las diferencias que hemos observado tienen un impacto generalizado muy importante en todo el cuerpo. Entender mejor el envejecimiento del sistema inmune puede ayudarnos a entender procesos que van más allá de la sangre y afectan a múltiples tejidos», ha señalado Aida Ripoll Cladellas, investigadora del BSC y primera coautora del estudio. Tratar el envejecimiento como un proceso homogéneo en toda la población esconde diferencias biológicas clave y entender cómo varía entre mujeres y hombres, concluyen las autoras, será esencial para mejorar la salud inmunitaria y promover un envejecimiento saludable al alcance de todos.