Una masa de aire muy cálido provocó que las temperaturas alcancen valores elevados para la época del año, con máximas superando los 31 grados en varias localidades del norte y el sur
07 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Galicia vivió ayer el colofón de un episodio de altas temperaturas que arrancó el pasado jueves. El ambiente fue por unas horas más propio de julio que de comienzos de abril. De hecho, incluso en verano cuesta observar cifras tan altas.
Detrás de un día tan anormalmente caluroso como el de ayer casi siempre suele intervenir el viento del sur. En este caso, el anticiclón estaba situado en el centro de Europa y además había una borrasca ubicada al oeste de la Península. Los vientos a favor de las aguas del reloj de las altas presiones y en contra de las bajas crearon un corredor atmosférico a través del que ascendió aire cálido de origen subtropical. Hay que sumar además que no hubo ni una sola nube en el cielo gallego. Esta combinación de factores explica por qué las máximas alcanzaron valores tan extremadamente altos.
Más calor en el norte
El calor no solo fue generalizado, sino que las anomalías térmicas positivas (valores por encima de la media) fueron intensas cuanto más al norte. Esta es otra señal inequívoca de las configuraciones con vientos del sur. El aire se va recalentando a medida que sube por la geografía gallega, permitiendo que sea en el litoral lucense y coruñés, donde el termómetro ascienda con más fuerza.
El caso más llamativo fue el de A Coruña, donde se alcanzaron los 31,1, grados en la estación de MeteoGalicia. Este dato se quedó unas décimas por debajo del récord de la temperatura más alta medida en la ciudad herculina en este mes del año, que siguen siendo los 31,6 grados registrados el 8 de abril del 2011. Marcó en muchos momentos la máxima más elevada de la jornada, que finalmente cayó en Ourense, con 31,6 grados. También cabe destacar los 30,1 de Viveiro y los 28, 9 de Ferrol. Esta situación invertida, con más calor en el norte que en el sur, también se apreció a nivel nacional. Las temperaturas más altas de España se registraron en Asturias, Cantabria y País Vasco. Santander superó la barrera de los 32 grados.
La jornada acabó además como ocurre muchas veces cuando el calor aprieta durante el período estival. La misma borrasca que estaba impulsando aire cálido, al final del día comenzó a aportar una inestabilidad que se encontró con el intenso calor. Como consecuencia, se formaron nubes de desarrollo vertical que propiciaron chaparrones tormentosos.
Hoy, brusco descenso térmico
Eso sí, el descenso térmico previsto para este martes será muy brusco respecto a los valores de ayer. Galicia perderá hoy la protección del anticiclón y quedará únicamente bajo la influencia de la borrasca que se va a posicionar al oeste de Oporto. Se espera otro día de lluvias generalizadas que caerán puntualmente acompañadas de granizo y aparato eléctrico, sobre todo en la mitad norte. La caída de las máximas oscilará entre diez y doce grados en algunos casos. En A Coruña, por ejemplo, el termómetro ascenderá este martes hasta los 19 grados únicamente.
Mañana, el sistema de bajas presiones seguirá descendiendo y tiene previsto situarse al oeste de Lisboa. Desde aquí continuará aportando inestabilidad en forma de precipitaciones puntuales. El viento volverá a soplar de componente norte y, como consecuencia, se producirá un nuevo descenso térmico. En Santiago, la máxima más alta será de 16 grados.
El jueves, la borrasca continuará descendiendo en latitud y estará ubica al norte de Canarias. Galicia sentirá de nuevo el abrazo anticiclónico, aunque esta vez con nordés. El cielo estará más despejado cuanto más al sur y las temperaturas serán más elevadas en Ourense y Pontevedra.
Viernes, otro día de calor
El viernes, el mismo sistema de bajas presiones colocado cerca del archipiélago canario se va a mover hacia el norte hasta situarse al sur de la Península. Mientras el sistema de altas presiones se mantendrá con su centro de acción sobre Francia. Esta configuración tendrá un efecto muy notable. La circulación del aire comenzará a ser otra vez del sur y componente este. Las máximas subirán de manera muy acusada, especialmente en el mitad norte de Galicia, con ascensos de hasta seis grados.
El sábado, la borrasca protagonizará un último movimiento. Desde el sur peninsular se desplazará hacia el norte y quedará estacionada justo al oeste de la costa francesa. Al mismo tiempo, el anticiclón recuperará su lugar en el Atlántico. Esta nueva configuración provocará un corredor de vientos del norte, justo al contrario de lo que teníamos ayer. Será un día de chubascos que se presentarán en cualquier punto de la comunidad, aunque con más frecuencia en las provincias de A Coruña y Lugo. Las temperaturas volverán a caer de manera muy brusca, hasta seis grados, especialmente en el norte de la comunidad.