La revolución de Apple cumple medio siglo

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Varias personas se hacen selfis en la tienda de Apple de la Quinta Avenida de Nueva York.
Varias personas se hacen selfis en la tienda de Apple de la Quinta Avenida de Nueva York. Angel Colmenares | EFE

La compañía de la manzana, fundada el 1 de abril de 1976, lanzó el primer ordenador personal y el iPhone. Sigue marcando tendencia, pero ya no innova como en la era de Steve Jobs.

01 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Que la realidad no te estropee una buena historia: Apple no nació en un garaje. Steve Wozniak ha reconocido que él y Steve Jobs utilizaban ese espacio de la casa de los padres adoptivos del segundo para encontrarse y almacenar componentes; pero ello no impidió que el ayuntamiento de Los Altos (Santa Clara, California) lo declarase sitio histórico en el 2013. Hoy se cumplen exactamente cincuenta años desde que el 1 de abril de 1976 los dos amigos, junto a un tercero (Ronald Wayne) que se bajó del carro y vendió su 10 % una semana después, estampasen su firma en un documento por el que se fundaba una compañía con nombre de fruta y que, mal que les pese a sus muchos haters, revolucionó la tecnología. Solo tres meses después ponía a la venta el primer ordenador personal de la historia, una simple placa base con 62 chips a la que los usuarios tenían que agregar la fuente de alimentación, un teclado y la pantalla. Fue diseñado y construido íntegramente por Wozniak —que le puso también el precio, 666,66 dólares—, pero ni la empresa ni sus dispositivos habrían sido lo mismo sin Jobs. Él fue quien vendió su furgoneta hippie Volkswagen para poder fabricar aquel pecé seminal, el que busco financiación externa —el multimillonario Mike Markkula inyectó el equivalente a 1.300 millones de dólares actuales—, el que llamó a todas las puertas para vender el producto.

También fue Jobs el que robó los secretos del Xerox PARC, donde habían inventado la interfaz gráfica de usuario que se manejaba con un ratón, y los incorporó al Macintosh, lanzado en 1984 con una campaña orwelliana que impactó en el mundo de la publicidad; el que dejó Apple un año después en manos de un vendedor de «agua azucarada» (John Sculley, expresidente de Pepsi); y el que regresó para salvarla en 1996, dando inicio a una década prodigiosa en la que la empresa pasó de estar casi desahuciada a convertirse en la primera del mundo por capitalización bursátil.

El iMac G3 de colores pop dio paso a un nuevo milenio en el que el blanco minimalista sería la seña de identidad de la compañía de la manzana, con el diseñador Jony Ive como mano derecha de Jobs. Forma y función se complementaban en dispositivos como el iPod, que no solo cambió la forma de consumir música, sino que dio un impulso a la industria discográfica, ahogada por la piratería digital, con la tienda online iTunes. Pese a ser una marca entonces minoritaria —cambiar Microsoft por Apple era «pasarse al lado oscuro»—, marcaba tendencia en una era en la que el teléfono móvil empezaba a adueñarse de los bolsillos de medio mundo. Y en el 2007, Steve Jobs pronunció su famosa conferencia en la que anunciaba: «Hoy vamos a presentar tres productos revolucionarios». En realidad era solo uno, el iPhone. Más que una revolución, fue un terremoto cuyas ondas sísmicas llegan hasta la actualidad: la inmensa mayoría de los dispositivos tecnológicos dependen o se comunican con el smartphone, que ya no está escondido en el pantalón esperando una llamada, sino que es una extensión de nuestra mano y del que no podemos despegar la vista.

El iPhone fue el canto del cisne de la Apple más innovadora y que desde el fallecimiento de su fundador ha trocado en una máquina de contar billetes y una marca aspiracional, de la que muchos valoran más el logotipo de la manzana que el dispositivo en el que está estampado. Sigue lanzando los portátiles más exquisitos con los procesadores más potentes, el reloj inteligente más vendido, la mejor tableta y las gafas de realidad virtual más avanzadas. Pero necesita imperiosamente recuperar terreno en la carrera de la inteligencia artificial si no quiere seguir viviendo de rentas.

MAS SOBRE APPLE

- Presentación del primer iPhone en el 2007. Steve Jobs da a conocer el dispositivo que cambiaría no solo el mundo de la telefonía móvil, sino nuestra forma de trabajar y relacionarnos.

- Biografía de Steve Jobs, por Walter Isaacson. El libro cuenta al detalle cómo se gestó Apple, el lanzamiento de dispositivos míticos como el Macintosh, el iPod o el iPhone, y episodios decisivos como la visita de Jobs al Xerox PARC o su marcha de la compañía y posterior regreso en los 90.

- Anuncio del Macintosh, dirigido por Ridley Scott. Jugando con el libro de Orwell 1984, presentaba el primer ordenador con interfaz gráfica de usuario y ratón.