Talento gallego en el espacio: lanzados con éxito los dos primeros satélites de la misión Celeste
SOCIEDAD
«La misión demostrará cómo una capa complementaria en órbita terrestre baja puede mejorar los sistemas de navegación actuales de Europa», explicó Francisco-Javier Benedicto Ruiz, director de Navegación de la ESA. La empresa nigranesa Alén Space ha construido uno de los dispositivos
28 mar 2026 . Actualizado a las 15:46 h.Tras el aplazamiento que tenía lugar el pasado jueves por las condiciones meteorológicas desfavorables, la Agencia Espacial Europea conseguía lanzar este sábado en el complejo de Rocket Lab en Mahia, Nueva Zelanda, los dos primeros satélites de la misión Celeste. Los dispositivos, que viajaron a bordo del cohete Electron, se lanzaron a las 09.14 horas de la mañana y se separaron aproximadamente una hora después, según confirma la ESA. «Esto marca el inicio de su fase inicial de operaciones, durante la cual el centro de control de la misión los prepara para su vida en órbita», explican.
Galicia cuenta con un gran papel en esta misión ya que la nigranesa Alén Space, ha desarrollado íntegramente el IOD-1, el cuerpo principal de uno de estos dos primeros satélites.
Este programa de la ESA tiene como objetivo reforzar las capacidades del sistema Galileo, el sistema global de navegación por satélite de Europa. Los dispositivos lanzados este sábado están diseñados para operar en órbita terrestre baja (en LEO) y realizarán su misión a entre 500 y 560 kilómetros de la Tierra. No vienen a sustituir al sistema inicial, sino a complementarlo. La ESA asegura que garantizarán mayor precisión en las señales, los servicios, resiliencia y rapidez, además de habilitar nuevas funcionalidades. Su lista de aplicaciones es extensa, pues favorecerá desde la autonomía en la conducción y la precisión en señales GPS, por ejemplo, a la sincronización de redes 5G y 6G.
«Al volar más cerca de la Tierra, Celeste ofrece la oportunidad de obtener señales más robustas y nuevas frecuencias. La misión ofrecerá un banco de pruebas en órbita para una amplia gama de aplicaciones, como capacidades de navegación mejoradas para vehículos autónomos, ferrocarriles, sector marítimo y aviación», añade la ESA. Su director general, Josef Aschbache, explicó que la misión «explora nuevas fronteras para la navegación por satélite», que asegura que «Europa se mantenga a la vanguardia de la innovación» en este tipo de misiones y funcionalidades.
El demostrador en órbita (IOD) es la primera fase del programa y permitirá validar en vuelo tecnologías clave de LEO-PNT antes de su posible despliegue operativo en el futuro.
«Durante las últimas dos décadas, la navegación por satélite se ha vuelto integral para nuestra sociedad», explicó Francisco-Javier Benedicto Ruiz, director de Navegación de la ESA. «La misión demostrará cómo una capa complementaria en órbita terrestre baja puede mejorar los sistemas de navegación actuales de Europa, haciéndolos más resilientes, más robustos y capaces de ofrecer servicios completamente nuevos».
La fase Celeste IOD se lleva a cabo en paralelo por dos consorcios europeos y comprenderá un total de 11 satélites más uno de reserva. GMV es responsable de la misión completa. Por su parte, Alén Space suministra las primeras plataformas CubeSat 12U y participa en la fabricación de varios componentes de las cargas útiles de los satélites que integran la constelación, aportando además su experiencia en metodologías espaciales avanzadas claves para el desarrollo de la misión.
«En el contexto de navegación por satélite tenemos una infraestructura fundamental, que es Galileo y también Egnos, que son los mejores del mundo, puramente europeos y dando servicios con la máxima precisión. Lo que ocurre es que en la sociedad actual hay una dependencia brutal de estos sistemas, tanto del Galileo como del GPS americano, por lo que lo que aporta una capa en órbita baja es asegurar estos servicios, que no haya nunca falta de disponibilidad. Es una capa adicional que garantiza que los servicios de posicionamiento y sincronización estén siempre disponibles, incluso en entornos complicados como zonas urbanas densas o interiores de edificios, o en situaciones de interferencia, que se pretende minimizar», explicaba hace unos días en una entrevista a La Voz Roberto Prieto, ingeniero ourensano responsable del proyecto en la ESA.
Las reacciones
GMV fue seleccionada en 2024 por la Agencia Espacial Europea para liderar uno de los contratos en paralelo para el desarrollo de Celeste. El primer satélite de la constelación, un CubeSat de 12U denominado Celeste IOD-1, ha sido desarrollado conjuntamente por GMV y Alén Space. En los últimos meses, el Celeste IOD-1 ha sido sometido a un complejo proceso de montaje e integración, así como a rigurosas pruebas ambientales y de sistema. Los resultados de estos ensayos, llevados a cabo en las instalaciones de GMV, permitieron demostrar que el satélite estaba listo para el lanzamiento, así como para las operaciones iniciales en fase LEOP y las actividades de experimentación en órbita.
En diciembre de 2025, GMV completó con éxito el hito FRKP (Flight Readiness Key Point), cuyo objetivo era comprobar si el Celeste IOD-1 estaba listo para volar. El hito fue supervisado por una delegación de la Agencia que pudo verificar en la sala limpia de las instalaciones centrales de GMV que el satélite se encontraba totalmente ensamblado y listo para su transporte. Durante la visita, la ESA pudo inspeccionar el satélite en su configuración definitiva, así como visitar la sala de operaciones y el centro de control de la misión Celeste desde el que se operará el satélite una vez en órbita, evidenciando así que tanto el satélite como toda la infraestructura de apoyo a las operaciones están listos para la siguiente fase de la misión. Asimismo, se revisaron los últimos resultados de las pruebas de evaluación de las prestaciones de navegación de este primer satélite, comprobando que cumplen con los objetivos de la misión.
«Celeste marca el inicio de una nueva etapa para la navegación por satélite en Europa. Al incorporar satélites en órbita baja, el sistema gana en precisión, resiliencia y capacidad para responder a las necesidades de los usuarios del futuro», explicó Miguel Romay, director general de Sistemas de Navegación por Satélite de GMV.
Guillermo Lamelas, director general de Alén Space, destacó que «la participación en Celeste supone un hito muy relevante para nosotros y refleja nuestra capacidad para contribuir a programas estratégicos de navegación a nivel europeo. Este proyecto nos permite seguir avanzando en el desarrollo de plataformas y tecnologías clave para pequeños satélites, en un contexto en el que la navegación por satélite se está convirtiendo en una infraestructura crítica para la sociedad».