Qualcomm acelera la carrera hacia el 6G: la fecha clave es el 2029

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Albert Gea | REUTERS

Presenta el módem X105 como la base tecnológica sobre la que se construirá la transición desde 5G Advanced hacia redes 6G nativas en inteligencia artificial, y anuncia una coalición estratégica con actores clave del ecosistema.

03 mar 2026 . Actualizado a las 12:28 h.

La industria móvil apenas comienza a desplegar el 5G Advanced a gran escala y ya perfila el siguiente salto generacional. En el marco del Mobile World Congress 2026, Qualcomm Technologies ha trazado con claridad su hoja de ruta hacia el 6G: por un lado, el lanzamiento del nuevo X105 5G Modem-RF y, por otro, la creación de una coalición estratégica con actores clave del ecosistema para acelerar la comercialización del 6G a partir del 2029. Ambos movimientos no son independientes. El X105 se presenta como la base tecnológica sobre la que se construirá la transición desde 5G Advanced hacia redes 6G nativas en inteligencia artificial, mientras que la alianza sectorial fija hitos concretos para estandarización, pruebas precomerciales y despliegue global.

El Qualcomm X105 5G Modem-RF es descrito por la compañía como la plataforma 5G Advanced más avanzada del sector y el primer módem listo para Release 19 del 3GPP, la especificación que servirá como puente técnico hacia el 6G. Más allá del posicionamiento estratégico, el salto es tangible en cifras. El sistema alcanza velocidades máximas de descarga de 14,8 Gbps y hasta 13,2 Gbps en bandas sub-6 GHz, con una subida que llega a 4,2 Gbps. Estas mejoras responden a una demanda creciente de mayor capacidad impulsada por el vídeo en directo, la computación en la nube y las aplicaciones de IA generativa en tiempo real.

Uno de los avances más destacados es la incorporación del primer transceptor RF fabricado en 6 nanómetros, que reduce el consumo energético hasta un 30 % y disminuye en un 15 % la huella en placa respecto a la generación anterior. La eficiencia energética es crítica, especialmente en dispositivos móviles y aplicaciones industriales, por lo que esta optimización se convierte en un factor diferencial.

El X105 también introduce el primer GNSS (posicionamiento global por satélite) de cuádruple frecuencia, con soporte multiconstelación integrado, mejorando la precisión. A ello se suma compatibilidad plena con NR-NTN (redes no terrestres), lo que permite videollamadas, streaming, datos y mensajería vía satélite, ampliando el alcance de la conectividad más allá de las redes terrestres tradicionales.

Pero el rasgo más alineado con la visión 6G es la integración de un procesador de inteligencia artificial de quinta generación dentro del propio módem. Este motor utiliza un agente de IA para detectar y clasificar tipos de tráfico en función del escenario de uso —juego, llamada, redes sociales...— y optimizar dinámicamente la conexión. La IA deja de ser un complemento en la nube para instalarse en el corazón del sistema de comunicaciones.

«El Qualcomm X105 marca un salto significativo en conectividad inalámbrica al combinar innovación en hardware con inteligencia impulsada por IA», afirmó Durga Malladi, vicepresidente ejecutivo y director general de planificación tecnológica y soluciones edge de la compañía.

Este martes, Qualcomm reveló una nueva coalición estratégica con líderes del sector para impulsar el desarrollo y despliegue global del 6G, con un calendario que apunta a sistemas comerciales interoperables a partir del 2029. Según la hoja de ruta presentada, el 6G se concibe como un sistema nativo en inteligencia artificial, construido sobre tres pilares: conectividad avanzada, sensorización de área amplia y computación de alto rendimiento. Las futuras redes integrarán radios inteligentes con capacidades de detección, arquitecturas RAN virtualizadas en la nube, autonomía de red basada en IA y centros de datos distribuidos para soportar nuevas cargas de trabajo.

J. ARMESTO

Cristiano Amon, presidente y consejero delegado de Qualcomm, definió el 6G como «la base de un futuro nativo en IA que distribuye inteligencia entre dispositivos, el edge y la nube, y transforma a los operadores en empresas impulsadas por IA». El ejecutivo subrayó que el éxito dependerá de alianzas sólidas y estándares comunes, como ha ocurrido en generaciones anteriores.

La colaboración contempla el desarrollo oportuno de estándares esenciales, validación temprana de sistemas y demostraciones de dispositivos y redes precomerciales compatibles con las especificaciones 6G en el 2028. Además, se busca establecer un punto de referencia común para medir la preparación del ecosistema antes del despliegue inicial global previsto para el año siguiente.

Qualcomm insiste en que el impulso hacia el 6G no puede producirse en solitario. La empresa trabaja estrechamente con operadores, fabricantes de infraestructura, OEM y organismos reguladores para asegurar que la transición sea coordinada y global. Precisamente, el módem X105 actúa como plataforma de pruebas para muchas de las tecnologías que se integrarán en el 6G y permite a fabricantes y operadores comenzar a validar escenarios avanzados sin esperar al estándar definitivo.

Las aplicaciones potenciales van más allá de la telefonía móvil. Qualcomm apunta a smartphones, acceso inalámbrico fijo, automoción, realidad extendida, ordenadores personales, robótica e internet de las cosas industrial como sectores que se beneficiarán de esta evolución. En el horizonte 6G aparecen nuevos servicios basados en datos contextuales, gestión de tráfico aéreo y terrestre de baja altitud, analítica a gran escala y dispositivos-agentes de IA capaces de tomar decisiones autónomas.

El Qualcomm X105 ya está siendo entregado a clientes en fase de muestreo, con dispositivos comerciales previstos para la segunda mitad de este año. Mientras tanto, la cuenta atrás hacia 2029 se activa con hitos intermedios: estandarización, pruebas de interoperabilidad y primeras demostraciones públicas. Durante el Mobile de Barcelona, en el pabellón 3 de Fira Gran Via, la compañía exhibe prototipos y escenarios que anticipan esta transformación. 

A diferencia de transiciones anteriores, la próxima generación de telefonía móvil no se define únicamente por mayor velocidad. La promesa es una red que percibe, razona y actúa; una infraestructura en la que la inteligencia artificial no es un servicio añadido, sino el tejido mismo del sistema. Qualcomm quiere situarse en el centro de esa arquitectura, combinando décadas de experiencia en estándares inalámbricos con una apuesta decidida por la computación inteligente en el borde del dispositivo.