Lo que le espera a Andrés de Inglaterra: un tedioso proceso judicial que podría terminar en cadena perpetua

Mónica Pérez
M. Pérez REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Andrés de Inglaterra, en una imagen de archivo
Andrés de Inglaterra, en una imagen de archivo ANDY RAIN | EFE

La detención ayer de Andrés de Inglaterra, coincidiendo además con su 66 cumpleaños, ha puesto a la Corona británica en un momento muy delicado. En un país que siempre tuvo devoción por su reina, Isabel II, pero que también la obligó a rectificar, como ocurrió con la muerte de Lady Di, la princesa del pueblo que finalmente fue despedida con honores pese a las reticencias de su exsuegra, el arresto del hermano del rey Carlos III es el primero de un miembro de la monarquía en más de 300 años de historia. La policía detuvo a Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Wood Farm, ubicada en los terrenos de la mansión de Sandringham y a la que acababa de mudarse tras la petición del monarca de que abandonase la mansión de Royal Lodge, por la que pagaba una ínfima renta y que llevaba habitando con su exmujer, Sarah Ferguson, más de dos décadas. Le imputan «conducta indebida en cargo público» ya que más allá de los vínculos ya conocidos del expríncipe con el pederasta Epstein, la policía investiga si Andrés pudo compartir información confidencial con el magnate mientras ejercía como enviado comercial del Reino Unidos en Estados Unidos. Este sería el motivo por el que se detenido al expríncipe, y no los casos de presunto abuso sexual, como el denunciado por Virginia Giuffre, de la que el hijo favorito de Isabel II habría abusado hasta en tres ocasiones siendo menor de edad

Este delito de «mala conducta en cargo público», al que se refieren las fuerzas del orden en sus indagaciones es una falta muy grave en Reino Unido e implica un abuso deliberado de poder o responsabilidades de un cargo público. La policía cree que pudo haber compartido información confidencial del Gobierno británico con el multimillonario pederasta Epstein mientras él era enviado comercial del Reino Unido. 

El arresto de este jueves de Andrés de Inglaterra lo convirtió en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser detenido, pero además abre un farragoso y largo periplo judicial que podría terminar con el hermano del rey entre rejas y no poco tiempo. Y es que los delitos en los que presuntamente habría incurrido el expríncipe Andrés son considerados de gran gravedad. Tras casi doce horas en comisaría, ahora la fiscalía evalúa si le acusa formalmente lo que podría sentar a Andrés en el banquillo de los acusados, por unos delitos que él siempre ha negado. Además, se han acrecentado las presiones para que Andrés comparezca en el Congreso de Estados Unidos y hable de su relación con Epstein, algo a lo que ya se negó en rotundo el año pasado. En los últimos documentos desclasificados del caso el nombre del que fue el hijo predilecto de Isabel II aparece más de 1.800 veces. 

Pero, ¿a qué penas podría enfrentarse el hermano del rey Carlos III si la investigación concluye que presuntamente compartió información confidencial con Epstein? Tras ser despojado de todos sus títulos reales, incluso el de príncipe, Andrés Mountbatten-Windsor se enfrenta como un ciudadano cualquiera a la justicia, ya no goza de ningún tipo de inmunidad. Varios medios señalan que si presuntamente el ex duque de York compartió información sensible con Epstein del Gobierno británico podría enfrentarse a cadena perpetua. No llegando a ser esa la condena, sí se podría tratar de «años de prisión». Andrés de Inglaterra ha negado siempre cualquier tipo de delito en su relación con Epstein, aunque en el año 2022, tras ser apartado de la vida pública por su entonces madre, la reina Isabel II, llegó a un acuerdo millonario con Virginia Giufre, que lo había denunciado por violación siendo menor

Hasta siete investigaciones sobre los vínculos de Andrés de Inglaterra y Epstein

Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado por haber compartido información confidencial del Gobierno británico con el multimillonario pederasta Epstein mientras él era enviado comercial del Reino Unido. Entre ellos estarían documentos de visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur. Un correo electrónico, que data de noviembre del 2010 habría sido aparentemente reenviado por el exduque a Epstein cinco minutos después de que lo enviara su entonces asesor, Amir Patel. Otro, que tiene fecha de la Nochebuena del 2010, incluía un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia de Helmand, Afganistán.

Una vista aérea de Wood Farm, situada en Sandringham, en Norfolk, donde residía en la actualidad Andrés de Inglaterra, y donde fue detenido
Una vista aérea de Wood Farm, situada en Sandringham, en Norfolk, donde residía en la actualidad Andrés de Inglaterra, y donde fue detenido 2026 Planet Labs PBC | REUTERS

En la actualidad siete fuerzas policiales del Reino Unido evalúan activamente o investigan información relacionada con el caso del pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein. El expríncipe Andrés ha sido arrestado después de que saliera a la luz que en su día pasó a Epstein documentos sensibles del Gobierno. La policía del Valle del Támesis, que ha sido quien ha detenido esta mañana al expríncipe Andrés, trata de establecer si pasó a Epstein documentos confidenciales del Gobierno y también una denuncia de que una mujer fue enviada al Reino Unido por Epstein para un encuentro sexual con el expríncipe en el 2010. Paralelamente la policía Metropolitana de Londres lidera una investigación criminal contra el exministro Peter Mandelson, retirado el año pasado como embajador británico en EE.UU, por presuntamente filtrar información confidencial del Gobierno a Epstein. Además, indaga sobre la actuación de los agentes encargados de la protección del antiguo príncipe.

La Policía del condado inglés de Surrey ha solicitado públicamente la colaboración de testigos para esclarecer denuncias sobre posibles delitos de trata de personas y abusos sexuales ocurridos en Virginia Water, en el área de Windsor y donde vivía Andrés, a mediados de la pasada década de los años noventa. En otra investigación, la Policía del condado inglés de Essex evalúa el uso del aeropuerto de Stansted, al norte de Londres, para operar vuelos privados vinculados a Epstein, que tal vez fueron utilizados para traficar menores de edad con fines de explotación sexual. La Policía del condado inglés de Bedfordshire analiza registros de vuelos similares en el aeropuerto de Luton, norte de Londres.

La Policía de West Midlands revisa información sobre vuelos privados de Epstein que pasaron por el aeropuerto de Birmingham entre principios de los pasados años noventa y el 2018. Por último la policía del condado inglés de Norfolk estaría revisando documentos que mencionan la mansión privada del monarca en Sandringham, donde Andrés habría alojado en el pasado a Epstein y a Ghislaine Maxwell, quien actualmente está en prisión en EE.UU.

La reacción de Carlos de Inglaterra

El rey Carlos III (en la imagen, con la diseñadora Stella McCartney sentada a su izquierda) asiste, este jueves, a la apertura de la Semana de la Moda de Londres.
El rey Carlos III (en la imagen, con la diseñadora Stella McCartney sentada a su izquierda) asiste, este jueves, a la apertura de la Semana de la Moda de Londres. Tim Rooke / SIPA

Tras la detención del expríncipe Andrés, el rey Carlos III envió un comunicado en el que expresa su «profunda preocupación por la sospecha de mala conducta en un cargo público». «Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado —aclaró el monarca— mediante el cual este asunto se investigará de la manera adecuada y por las autoridades competentes». Reitera que «en esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación totales. Permítanme ser claro: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, no sería correcto que hiciera más comentarios sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos cumpliendo con nuestro deber y servicio para con todos ustedes», terminó. A última hora de la tarde el rey acudió a un acto —la reina Camila ya siguió con su agenda oficial por la mañana— y no hizo declaraciones.