Lucía Freitas: «Soy lo que soy porque me he caído muchas veces»

Amara Santos TARRAGONA / LA VOZ

SOCIEDAD

La chef Lucía Freitas en la cocina de su restaurante A Tafona, en Santiago.
La chef Lucía Freitas en la cocina de su restaurante A Tafona, en Santiago. MERO AFONSO

La chef compostelana ha conseguido su tercer Sol de la Guía Repsol, la máxima calificación, con su restaurante A Tafona

16 feb 2026 . Actualizado a las 20:22 h.

Los 17 años de historia del restaurante A Tafona custodian la evolución gastronómica y personal de la chef compostelana Lucía Freitas, que fue reconocida en la Gala de los Soles Repsol con su tercer Sol. Un reconocimiento era inimaginable para una mujer que lleva por bandera su faceta de madre soltera y su amor por Galicia allá por el 2008, cuando abrió su establecimiento, que no fue incluido en la guía Repsol hasta el 2018.

Cuatro créditos bancarios, muchas lágrimas y tres soles después Freitas respira tranquila por lo conseguido sola (empezó con un socio) al frente de este proyecto que levantó a base de creer en sí misma. «Soy lo que soy gracias a tener menú del día y porque me caído muchas veces. Cocino Galicia, con alma y gran peso de las mujeres», explicó la chef en un encuentro previo a la gala en el anfiteatro de Tarragona.

Desde hace una década su cocina se ha visto influenciada por sus visitas a Japón, una cultura de la que destaca «el profundo respeto por la estacionalidad de los productos», algo que para ella ya existía de manera natural al estar ligada íntimamente al mercado de abastos compostelano. Estos viajes y su crecimiento personal han hecho de ella otra chef distinta a la de sus inicios, de los que recuerda «el miedo a no saber si iba a estar abierta» cuando cogía reservas con tres meses de antelación.

Hoy en día asegura que sentarse a su mesa es hacerlo «donde todo tiene un por qué, desde las mesas hechas de madera de batea al techo con cestas de una artesana». «Comer en A Tafona es comer en mi casa, comer Galicia», remarca.

De su menú destaca el caldo dedicado a Castelao en su 75 aniversario, hecho a base del de cocido o el de castaña, que pone en valor un producto que presume de servir en cunca tradicional y que en el pasado acabó con el hambre de muchos. Además, en A Tafona parte de la decoración la forma un castiñeiro quemado, una pieza que mantiene presente la lacra de los incendios y «toda una declaración de intenciones», según la chef.

«Hace 17 años ya cocinaba así, era invisible pero ya era esta Lucía», reivindica esta cocinera que destaca en un mundo primordialmente de hombres en el que quiere ejercer de faro para las que vengan detrás. «Soy un caos, pero cocino sueños y adoro lo que hago», resume con orgullo.