Una redada en el Louvre destapa un fraude en la venta de entradas

LA VOZ REDACCIÓN

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Imagen de archivo del exterior del museo.
Imagen de archivo del exterior del museo. Mohammed Badra | EFE

El museo sospecha de la existencia de una red organizada que llevaría operando desde el verano del 2024

12 feb 2026 . Actualizado a las 17:25 h.

Una redada policial en el Louvre ha destapado un fraude en relación a la venta de entradas y de guías turísticas. Informan medios franceses como Le parisien de que la policía ya ha realizado una decena de detenciones —entre las personas hay dos empleados del museo— y de que las estafas iban dirigidas, especialmente, a la comunidad china. El periódico, citando una fuente policial, asegura que «también se incautaron tres vehículos, junto con 130.000 euros en efectivo, casi 200.000 euros en cuentas bancarias y varias cajas de seguridad». La institución confirmó que la operación policial se llevó a cabo el pasado martes tras un informe enmarcado en su política antifraude. «En la información que dispone el museo, se sospecha de la existencia de una red que organiza fraudes a gran escala», completó un portavoz. Libération apunta a que el fraude habría comenzado en el verano del 2024

Los últimos meses no han sido tranquilos para el Louvre. En octubre, el museo más grande de Francia sufría un robo de película. A primera hora de la mañana, cuatro ladrones entraron en a una de las salas del edificio y, rompiendo las vitrinas, se llevaron un botín valorado en más de 80 millones de euros. Cayó por el camino la corona de Eugenia de Montijo. Sufrió golpes y deformaciones, pero el museo confirmó la semana pasada que se podría restaurar

Desde ese momento, el Museo del Louvre afronta una sucesión de problemas que han puesto en evidencia sus fragilidades estructurales y de gestión. El asalto destapó una «subestimación crónica» del riesgo de intrusión y la obsolescencia de los sistemas de seguridad. Las investigaciones revelaron fallos de coordinación y equipos insuficientes, lo que llevó a la creación de una dirección y un comité de seguridad, así como al anuncio de la instalación de cien cámaras perimetrales y un puesto móvil de policía.

En paralelo, el museo sufrió cierres parciales por la fragilidad de vigas en la galería Campana y una inundación que dañó cientos de libros antiguos. Estos incidentes, sumados a una huelga indefinida de empleados por el deterioro del edificio y la falta de personal, agravaron la crisis reputacional. A comienzos de 2026, el Louvre continuó con aperturas parciales y retrasos en su plan de reforma integral.