El nuevo modo de la corriente en chorro confirma el cambio de escenario meteorológico en Galicia

SOCIEDAD

Crecida del río Miño en Lugo
Crecida del río Miño en Lugo Óscar Cela

Hoy llega Oriana, la última borrasca de impacto, pero el anticiclón, aunque con matices, regresa para quedarse durante la segunda mitad de febrero

13 feb 2026 . Actualizado a las 13:19 h.

Ahora mismo, se mire donde se mire, solo se aprecian síntomas de una nueva dinámica atmosférica que pondrá fin al carrusel de ciclones explosivos y lluvias extremas en la comunidad. Por ejemplo, este viernes Galicia se encuentra bajo la influencia de Oriana, una nueva borrasca de impacto. Ha sido bautizada por la Agencia Estatal de Meteorología. Esto no ocurría desde el 11 de diciembre, cuando la Aemet nombró a Emilia. Siete de los nueve sistemas de bajas presiones que han inundado el oeste de la Península durante el último mes y medio fueron nombrados por el servicio meteorológico de Portugal (IPMA) y dos por Météo France. Oriana no está situada frente a la costa de Portugal y Galicia, como las anteriores, sino sobre Francia. En unas horas, además, se desplazará hacia el Mediterráneo. Así, su influencia sobre Galicia será diferente

Al oeste de la Península se encuentra ahora mismo el gran ausente de la meteorología del 2026: el anticiclón de las Azores. En estos momentos tiene una presión central de unos 1.033 milibares (mb), una cifra elevada que da buena cuenta de su fortaleza. Atrás quedan los días en los que su presión apenas superaba los 1.020 mb y solo daba muestras una debilidad que parecía no tener cura.

Esta configuración, con las altas presiones al oeste y las bajas al este, ha abierto un corredor que conecta el Ártico con la Península y a través del cual llegará aire frío y húmedo. Hoy será una jornada de chaparrones generalizados que caerán puntualmente intensos, acompañados de granizo y aparato eléctrico. Por la mañana se presentarán en forma de nieve a partir de los 1.200 metros, pero la cota irá descendiendo hasta los 800 metros. MeteoGalicia informa de que en las montañas de Lugo y Ourense podrían acumularse al menos cinco centímetros de nieve. Las temperaturas también bajarán.

Mañana Galicia sentirá por fin el abrazo del sistema de altas presiones, aunque en forma de cuña y, por tanto, no será especialmente intensa. Por la mañana, el viento del norte provocará lluvias en la mitad norte y nieve por encima de los 800 metros. Por la tarde sí se esperan unas horas de tiempo más estable e incluso seco por momentos. Por la noche irrumpirá un frente cálido que dejará lluvias débiles únicamente en las provincias atlánticas.

El domingo continuará la presencia del anticiclón, pero con matices. El propio sistema de altas presiones provocará una circulación del suroeste que canalizará las influencias oceánicas hacia Galicia a través de nubes bajas y lluvias débiles, más frecuentes en las provincias de A Coruña y Pontevedra.

Modo meridional

Si el anticiclón ha conseguido subir en latitud y ganar fuerza, y las borrascas están ahora o más al norte o al este de Galicia y no al oeste, se debe a una razón fundamental: la corriente en chorro.

Desde el 1 de enero ha estado en modo zonal de forma continuada, es decir, moviéndose de oeste a este. Siempre que se configura de esta manera se abre en el Atlántico una autopista que aprovechan las borrascas para cruzar el océano y afectar a la comunidad gallega. Ahora, sin embargo, se encuentra en modo meridional, con grandes ondulaciones que suben y bajan. Uno de los meandros ascendentes, que transporta aire cálido, abarca el Atlántico norte y es el que ha permitido el ascenso del anticiclón de las Azores. Otro meandro descendente, que arrastra aire frío, abarca el este peninsular y el Mediterráneo. Por eso no es casualidad que la borrasca Oriana se encuentre allí. La corriente en chorro también dirige en estos momentos la masa de aire polar marítimo que llega a Galicia. 

Los modelos meteorológicos señalan que la corriente mantendrá este modo meridional hasta nuevo aviso. Esto implica que el anticiclón será protagonista durante la segunda mitad de febrero. Llega para quedarse. Es algo que ya se intuía hace una semana y que ahora parece más evidente. Sin embargo, conviene recordar que las altas presiones no siempre son sinónimo de tiempo soleado. El domingo es un buena ocasión para recordarlo. Su configuración actual también aumenta la probabilidad de entradas de aire polar, justo como hoy.

Otro caso. La próxima semana, entre el martes y el miércoles, el anticiclón no podrá evitar la llegada de una borrasca con un frente que cruzará la comunidad. Será un día de lluvias, pero no intensas ni extremas. Tampoco parece que vaya a ser una borrasca de impacto y, por tanto, no será nombrada. Todas esas diferencias respecto a lo que hemos vivido hasta ahora se deben precisamente a la presencia de las altas presiones.

Además, la previsión a largo plazo muestra un anticiclón situado cada vez más al norte de la Península y con mayor presión. Esta es otra noticia relevante, porque aumenta la probabilidad de que Galicia pueda registrar un período de varios días consecutivos con meteorología seca.

Pero lo más importante de este nuevo escenario atmosférico es que el anticiclón ejercerá de bloqueo frente a los ciclones extratropicales y cortará esta racha de temporales y diluvios, permitiendo que la tierra y los gallegos puedan respirar.