El Louvre anuncia que restaurará la corona de Eugenia de Montijo «sin la necesidad de reconstruirla»
SOCIEDAD
La joya, cuya montura es flexible y ligera, sufrió una deformación, probablemente debido a la tensión que soportó al ser extraída de la vitrina
05 feb 2026 . Actualizado a las 13:55 h.El Museo del Louvre anuncia que restaurará la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo «sin la necesidad de reconstruirla». La joya, que sufrió daños por aplastamiento y una deformación significativa durante el «brutal» robo de joyas del 19 de octubre de 2025, podrá ser reparada sin perder detalle. Es la principal conclusión del informe inicial elaborado por el director y la subdirectora del departamento de Artes Decorativas del Louvre, Olivier Gabet y Anne Dion, en el que se detallan los daños que ha sufrido la «icónica pieza». Fue la joya que se les cayó a los ladrones mientras huían con un botín compuesto por otras ocho reliquias de las que todavía se desconoce el paradero. Un fragmento de palmeta fue encontrada cerca de la vitrina en la que estaba expuesta.
En el comunicado del anuncio, que recoge Efe, la restauración de la corona de la emperatriz Eugenia se confiará a un conservador acreditado tras un proceso de licitación, de conformidad con el Código del Patrimonio, la Ley de Museos y el Código de Contratación Pública. Como parte de este proceso, se elaborarán informes técnicos y más detallados sobre el estado de conservación.
Además, dada la naturaleza «simbólica y sin precedentes» de una restauración de este tipo, y la «notable especificidad» del objeto a restaurar, la misión del conservador seleccionado se verá respaldada por la creación de un comité asesor de expertos. Presidido por la directora del Louvre, Laurence des Cars, estará integrado por Gabet y Dion, así como una historiadora de la joyería; una conservadora a cargo de las artes decorativas del Segundo Imperio en el Museo de Orsay, un mineralogista y un experto en metales históricos, a los que se unirán un representante de cada una de las cinco históricas casas de joyería francesas —Mellerio, Chaumet, Cartier, Boucheron y Van Cleef & Arpels—.
Daños
La corona, cuya montura es flexible y ligera, sufrió una deformación, probablemente debido inicialmente a la tensión que soportó al ser extraída de la vitrina a través de una abertura relativamente estrecha realizada con una amoladora angular, indicó el Louvre.
Esta tensión provocó el desprendimiento de los aros de la corona, uno de los cuales ya se había perdido en la galería. Posteriormente, según el informe, un impacto violento aplastó la pieza.
Informa Efe de que la corona presentaba originalmente ocho palmetas de diamantes y esmeraldas, alternadas con ocho águilas de oro. Actualmente, solo falta una de las águilas. Todas las palmetas están presentes, aunque cuatro se han desprendido del engaste, algunas de ellas deformadas. El globo de diamantes y esmeraldas está intacto y aún unido al marco de la corona.
Originalmente compuesta por 56 esmeraldas, la corona aún las conserva todas. De los 1.354 diamantes, solo faltan unos diez, muy pequeños, que adornan el perímetro de la base, y nueve se han desprendido.
Si bien la forma de la corona ha sido alterada, casi todos sus elementos constitutivos se conservan. Solo falta uno de sus elementos decorativos.
Por lo tanto, su restauración completa será posible sin necesidad de reconstrucción ni recreación. «Simplemente implicará la remodelación de su marco», señaló el Louvre.
Fue Napoleón III quien encargó la corona de la emperatriz Eugenia al joyero oficial del emperador, Alexandre Gabriel Lemonnier, quien se encargó de crear dos, una para él emperador y otra para su esposa, con el fin de lucirlas en la Exposición Universal de 1855.