Sale a subasta Cantora, buque insignia de la herencia de Paquirri y refugio de Isabel Pantoja
SOCIEDAD
La tonadillera llevaría cinco años sin abonar los 12.000 euros mensuales de hipoteca
28 ene 2026 . Actualizado a las 14:51 h.Cuatro meses después de abandonar definitivamente Cantora para empezar una nueva vida en Canarias, la revista Lecturas ha desvelado que el mítico cortijo de la Isabel Pantoja sale a subasta para sufragar las deudas de la cantante. «Está arruinada. Lo ha perdido todo», recoge rotunda la publicación. Su director, Luis Pliego, ha detallado que «sale a subasta a principios del mes que viene con una deuda de 2,2 millones de euros».
Se trata de una finca de 370 hectáreas en el término municipal de Medina Sidonia, en Cádiz, con un cortijo de 1.200 metros cuadrados que heredaron Isabel Pantoja —el 51 %— y su hijo Kiko Rivera —el 49 %— tras la muerte de Francisco Rivera, Paquirri, el 26 de septiembre de 1984. Años después, concretamente en 2002, siendo ya mayor de edad el dj, la tonadillera y su hijo firmaron una hipoteca de 2,7 millones de euros para un plazo de 20 años. Una firma sobre la que el hermano de Isa Pantoja aseguró no haber sido consciente y lamentó haber llevado a cabo. Sin embargo, la cosa no se quedó ahí ya que sobre Cantora se sucedieron anotaciones de cargas y la Agencia Tributaria aceptó la finca en garantía.
Según ha podido saber la revista Lecturas, Isabel «llevaba cinco años sin pagar los 12.000 euros mensuales que tenía estipulados para cumplir con la hipoteca», unos incumplimientos que han elevado la deuda a más de 2,2 millones, haciendo la situación insostenible. De hecho, hace años que la cantante la puso a la venta sin éxito. Entretanto, se ha venido deshaciendo de otros inmuebles como los pisos que tenía en Fuengirola o en Sevilla para hacer frente a diferentes pagos.
Pliego también ha revelado que quien se haga con la finca va a encontrar «una ruina», con el cortijo arrasado. «Faltan puertas... no hay nada», ha dicho, al tiempo que ha precisado que está calificada como una finca rústica, lo que impide que se pueda edificar o explotar para uso hotelero. Si bien, la subasta permitirá a los interesados hacerse con la propiedad a un precio por debajo de su valor de mercado.
«Kiko Rivera ha perdido la herencia que le dejó su padre. Las deudas de la madre se llevan por delante la herencia de Paquirri», ha subrayado el director de Lecturas, aunque hace ya tiempo que el dj renunció a cualquier tipo de lucha para preservar su parte, poniendo todo lo relacionado con Cantora en manos de sus abogados. El hijo de Isabel Pantoja no tiene actualmente relación con su madre y la noticia, de la que no era consciente, le ha pillado recién llegado de Nueva York, a donde ha viajado con Lola, la bailarina que ocupa actualmente su corazón.
Cantora fue la casa familiar durante el breve matrimonio de Isabel Pantoja y Francisco Rivera, Paquirri, fallecido el 26 de septiembre de 1984, cuando su hijo Kiko apenas tenía siete meses. Se convirtió entonces en el refugio de la cantante, cargado de recuerdos de su malogrado marido. Entre sus muros se han celebrados fiestas y cumpleaños, ha sido lugar de peregrinación de admiradoras y espacio de encuentro para las amigas hasta que Isabel decidió recluirse y cerrar sus puertas incluso a sus hijos. Para el recuerdo queda el conmovedor relato de Isa Pantoja narrando cómo había tenido que saltar la valla de la finca para poder acercarse a su madre y con el único objetivo de comprobar que estaba bien.
Con la subasta de Cantora, Isabel Pantoja cierra definitivamente un capítulo de su vida que le ataba al recuerdo de tiempos mejores y pone rumbo a una nueva etapa en la que se baraja no solo que abandone Andalucía, como ha hecho, sino España, y que elija un lugar del Caribe para pilotar desde allí sus nuevos proyectos profesionales.