La COP30 aprueba un documento final, pero sin referencia al fin de los combustibles fósiles

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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Adriano Machado | REUTERS

La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, puso en cuestión la falta de ambición y «no considera que sea el mejor texto posible»

22 nov 2025 . Actualizado a las 21:07 h.

Los países reunidos en la cumbre climática de la ONU (COP30) en Belém, Brasil, aprobaron este sábado por consenso un documento final que no contiene referencia explícita a los combustibles fósiles, mientras llama a aumentar la ambición de las acciones para enfrentar el calentamiento global.

El presidente de la COP30, el brasileño André Corrêa do Lago, reconoció durante su intervención en la sesión plenaria de clausura que algunos países «tenían mayores ambiciones» y se comprometió a abordar sus preocupaciones a lo largo del próximo año.

El texto principal de la cumbre, presentado por la presidencia brasileña, no menciona la necesidad de dejar atrás los hidrocarburos, pese a la insistencia de la Unión Europea y de países como Colombia para que se incluyera.

Tras intensas negociaciones que se extendieron durante esta madrugada, la referencia explícita se quedó fuera del texto ante la negativa rotunda de los países árabes a hablar del tema, aunque sí se «reconocen», de forma general, las decisiones tomadas en otras COP.

En una de ellas, la COP28 de Dubái en 2023, se estableció por primera vez la necesidad de una «transición» para dejar atrás los combustibles fósiles.

Para compensar la ausencia de referencias, Corrêa do Lago anunció hoy que, bajo su presidencia, creará una «hoja de ruta» para esta transición y otra para revertir la deforestación.

En el capítulo de financiación, el texto final mantiene el acuerdo alcanzado en la COP29 de Bakú, en el que se «urge» a los países ricos a mantenerse «en el rumbo» hacia el objetivo de aportar 300.000 millones de dólares anuales a los emergentes y se menciona el objetivo de «triplicar» los recursos para acciones de adaptación.

Por otra parte, el texto reconoce que el cambio climático «es una preocupación común de la humanidad» y reafirma el compromiso de los países con el Acuerdo de París y con la meta de limitar a 1,5 °C el aumento de las temperaturas.

El pleno de la COP30 también aprobó un documento con una lista definitiva de «indicadores» para medir los avances en las acciones de adaptación ante el cambio climático.

En otro de los textos votados, se establece un «mecanismo» para llevar a cabo una «transición justa» que tenga en cuenta las necesidades de los trabajadores afectados por los cambios en el modelo energético.EFE

La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, atiende a los medios este sábado en la COP30, en Belém, Brasil
La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, atiende a los medios este sábado en la COP30, en Belém, Brasil Fraga Alves | EFE

Horas antes ya se conocía que la UE iba a dar luz verde al texto. La vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, valoraba el acuerdo aunque, «no considera que sea el mejor texto posible».

«Entendemos que la acción climática es fundamental, el multilateralismo, la solidaridad, y tenemos que actuar unidos, por lo tanto, vamos a apoyar el texto», decía Aagesen tras la reunión de coordinación de la UE y antes del inicio del plenario.

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha insistido en que «desde el primer momento hemos hablado de la cumbre de la COP, de la verdad, y la verdad para nosotros es que debería ser la cumbre de la ambición».

«Hemos levantado la bandera de la ambición y el resultado es que realmente lo que hemos visto es que no es toda la ambición que nos gustaría ver», lamentaba

 Reacciones

Asociaciones ecologistas como Greenpeace o Ecologistas en Acción han criticado el acuerdo final de la Cumbre del Clima de Brasil, al no abordar el fin de los combustibles fósiles o la deforestación.

Para Greenpeace, el acuerdo final «no está a la altura de la crisis» que enfrenta el planeta, al no tener en cuenta esos dos elementos e ignorar los avances que exigían muchos países y la sociedad civil.

«Más de 80 países apoyan la transición para abandonar los combustibles fósiles y la seguirán impulsando en la cumbre convocada por Colombia y Holanda en 2026», defiende la organización en un comunicado.

Por su parte, Ecologistas en Acción ha calificado esta cumbre como «una de las más opacas de la historia», al considerar que ha sido incapaz de avanzar hacia una decisión final «justa y que permitiera avanzar en la justicia climática».

«Los gobiernos de todo el mundo anteponen sus intereses, poniendo en riesgo las vidas de todas y todos, particularmente de las personas vulnerables. El resultado final ha sido nuevamente un choque geopolítico que nos está saliendo demasiado caro», ha señalado el responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz Prieto.

La organización Amigas de la Tierra también ha criticado el acuerdo, al entender que «ha dado la espalda a las comunidades más afectadas y ha sucumbido ante el lobby fósil».

En cuanto a Alianza Verde, ha manifestado que la Cumbre del Clima de Brasil ha sido «una nueva oportunidad perdida y un auténtico retroceso», al apuntar que el acuerdo final supone ceder «ante el chantaje negacionista de la derecha trumpista».

Entre los avances que las organizaciones destacan que sí se han dado, está la creación del Mecanismo de Transición Justa dentro del Programa de Trabajo sobre Transición Justa, destinado a mejorar la cooperación internacional y facilitar procesos inclusivos de descarbonización.