Ghislaine Maxwell, conseguidora de menores para Epstein: «La lista de clientes no existe»

Mercedes Gallego NUEVA YORK / COLPISA

SOCIEDAD

Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, en una imagen de archivo.
Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, en una imagen de archivo. Cordon Press

El Departamento de Justicia de EE.UU. hace públicas conversaciones inéditas con la que era pareja del abusador

23 ago 2025 . Actualizado a las 15:43 h.

Sin previo aviso, el Departamento de Justicia de EE.UU. ha hecho públicas las cintas de nueve horas de entrevista con la pareja del magnate Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell. En ellas no hay, para decepción generalizada, ningún bombazo, nada que incrimine ni a ella misma, ni al empresario ni, tampoco, a ninguna figura pública. Por no haber, ni siquiera hay lista. «Absolutamente no».

Fue el círculo cercano a Donald Trump el que alimentó la teoría de la existencia de una lista con los nombres de todos los hombres poderosos e influyentes a los que el pederasta Epstein se habría ganado proporcionándole adolescentes con las que mantener relaciones sexuales. Los seguidores del republicano han asegurado en distintas ocasiones que el expresidente Bill Clinton y otros prominentes demócratas estaban entre los invitados asiduos de Epstein a su isla de Little Saint James, algo que Maxwell desmiente categóricamente en la conversación con el adjunto a la fiscal general, Todd Blanche, hecha pública ahora. El alto funcionario habló con ella durante dos días en Tallahassee, donde se encontraba cumpliendo una pena de 20 años en una prisión común. Poco después, Maxwell fue trasladada a una de las cárceles más benévolas del país, el Campamento Federal Bryan, en Texas, considerada por los expertos como «un club de campo» para mujeres de élite condenadas por fraudes fiscales.

Sobre la muerte de Epstein —apareció ahorcado en su celda—, Maxwell dice que no cree «en absoluto» que se quitara la vida, pero tampoco especula sobre cómo pudo haber fallecido, ateniéndose estrictamente a responder las preguntas de su interlocutor, que rondan en torno a un centenar de nombres. Los asesores de Trump, incluyendo al director del FBI, Kash Patel, han sugerido en varios pódcast que Epstein fue asesinado en prisión, con el objetivo de evitar que implicase a gente con poder a los que habría gestionado favores sexuales.

Según Maxwell, Epstein tenía una disfunción eréctil que le impedía tener «un coito normal». Fue a partir de que terminaron su relación, dice, cuando este empezó a viajar con «masajistas» adolescentes, quienes sin embargo han declarado que fue ella quienes las atrajo y las convenció para que dieran «masajes» a cambio de regalos y favores, haciéndose pasar por una figura materna. Que incluso pagó sus estudios. A Trump, Maxwell dice que nunca lo vio haciendo nada inapropiado, ni en casa ni en su avión privado. Sostiene que es reservado, que se guarda las cosas y que no compartió con ella sus relaciones.