Documentan casos de violencia animal en uno de los mayores productores avícolas de Portugal
SOCIEDAD
El Grupo Lusialves, proveedor de supermercados españoles, pone en duda que las imágenes correspondan a sus granjas
02 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Las imágenes se sitúan en el exterior de una granja avícola, mientras se procede a la carga de pollos para llevarlos al matadero. La maquinaria, utilizada de forma imprudente, atropella a varios animales. Una vez finalizada la operación, todavía quedan en el terreno cientos de aves, que los operarios persiguen y golpean con varas y de forma prolongada, hasta matarlas. Horas más tarde, el vídeo registra animales que sufren traumatismos, aves decapitadas o con los globos oculares y las vísceras fuera del cuerpo y extremidades dislocadas. Algunas, que han sobrevivido, sangran y tiemblan en el suelo. «Una de ellas tenía el pico entreabierto, intentaba piar, pero solo emitía un leve gemido y tenía la cabeza cubierta de sangre», dice un testigo.
Este acto de maltrato animal ha sido documentado por cámaras ocultas por un activista, que lo ha denunciado de forma anónima. Ocurrió a principios de noviembre del año pasado en Quinta dos Matinhos, en el distrito portugués de Coímbra, una granja que pertenece a uno de los mayores productores avícolas de Portugal, Lusiaves. La ONG lusa Frente Animal ha denunciado a la empresa ante la Fiscalía de Coímbra, la Guardia Nacional Republicana y la Policía de Seguridad Pública. Se considera que los responsables pueden haber incurrido en delitos de maltrato animal y vulnerado la normativa relativa a la ganadería.
Según la asociación española ARDE (Animal Respect and Defence por the Environment), esta explotación agrícola, destinada al engorde de pollos para alimentación, está constituida por dos naves, en las que se crían 41.600 aves. Lusialves es, además, uno de los proveedores de supermercados españoles como Mercadona, según la asociación animalista. Paradójicamente, la granja cuenta con el certificado de bienestar animal Welfair, un sello independiente que acredita las óptimas condiciones de los animales destinados a consumo, pero ya había sido objeto de críticas tras escándalos semejantes en otras explotaciones certificadas.
El Grupo Lusiaves pone en duda que algunas de las imágenes hayan sido tomadas en sus propiedades y condena «cualquier comportamiento que viole las normas de bienestar animal», tal y como recoge el medio Climática. «Las imágenes son absolutamente estremecedoras y merecen nuestro total repudio y condena”, expresó la empresa en un comunicado, en el que promete una investigación interna e iniciar procedimientos disciplinarios. Por su parte, IRTA, emisora del sello Welfair, envió investigadores a las instalaciones.
Fuentes de la organización animalista explican que la información llegó a su buzón de denuncias de forma anónima y junto a un testimonio que aportaba imágenes grabadas con cámaras de vídeo ocultas. El vídeo fue sometido a pruebas de verificación de GPS. Desde ARDE, su portavoz señala que «es uno de los casos más severos de maltrato animal documentados hasta el momento» y pide que los supermercados no utilicen imágenes engañosas de animales en buenas condiciones en los envases cárnicos. Denuncia también la asociación la poca utilidad de los sellos de bienestar animal.