El actual cambio climático provocado por el hombre es el más acelerado de la historia

r. r. garcía REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Gustavo Valiente | EUROPAPRESS

Un nuevo estudio sitúa ya el incremento en 0,26 grados por década, un ritmo del que no existen precedentes

05 jun 2024 . Actualizado a las 09:14 h.

Que el mundo vive su cambio climático más acelerado es algo de lo que ya apenas dudan la mayor parte de los científicos. Pero por si aún quedaba alguna, un nuevo estudio elaborado por más de 50 científicos, publicado en la revista Earth Systeme Science Data, arroja nuevas evidencias. El actual calentamiento global provocado por los seres humanos avanza a un ritmo de 0,26 grados por década desde la era industrial, por lo que se convierte en el más acelerado desde que existen registros. En los últimos decenios la situación aún es peor, ya que en el período 2014-2023 el incremento fue de 1,19 grados, superior al récord anterior de 1,14, medido entre el 2013 y el 2022.

 «Nuestro análisis demuestra que el grado de calentamiento global provocado por las actividades de los seres humanos ha seguido en aumento durante el último año, incluso con la ralentización en las emisiones de gases de efecto invernadero conseguida mediante las acciones por el clima. El rumbo de las temperaturas globales sigue sin ser correcto, y la velocidad es mayor que nunca», explica Piers Forster, director del Centro Priestley para Futuros Climáticos de la Universidad de Leeds, que ha coordinado la investigación.

El análisis también demuestra que el presupuesto de carbono restante —la cantidad de dióxido de carbono que se puede emitir antes de que un calentamiento global de 1,5 °C sea inevitable— es de tan solo unas 200 gigatoneladas (200.000 millones de toneladas), correspondiente aproximadamente a cinco años de emisiones en los niveles actuales.

El estudio señala que el «calentamiento inducido por los seres humanos viene aumentando a un ritmo sin precedentes desde que se cuenta con instrumentos para el registro» y apunta que la causa de esta aceleración se debe a una combinación entre el nivel «constantemente alto de emisiones de gases de efecto invernadero, equivalentes a 53.000 millones de toneladas de CO2 al año, y las continuas mejoras en la calidad del aire».

¿Qué significa esto último? Que los aerosoles, las partículas en suspensión que se encuentran en la atmósfera, se han reducido, por lo que también ha bajado su capacidad de enfriar el clima, justo el efecto contrario que produce el dióxido de carbono. Un ejemplo son las partículas de azufre, que reflejan directamente la luz solar y que contribuyen a la formación de más nubes reflectantes. Pero esta contaminación está cada vez más controlada.