Dimite el cofundador de OpenAI que despidió a Sam Altman

Jon Garay MADRID / COLPISA

SOCIEDAD

Ilya Sutskever, en una imagen de archivo
Ilya Sutskever, en una imagen de archivo Amir Cohen | REUTERS

«Después de casi una década, he tomado la decisión de dejar OpenAI. La trayectoria de la empresa ha sido casi milagrosa y confío en que OpenAI construya una inteligencia artificial segura y beneficiosa», dice Ilya Sutskever, científico jefe de la compañía que ha desarrollado Chat GPT

16 may 2024 . Actualizado a las 10:06 h.

No se sabe si ha sido una venganza por parte de Sam Altam o una decisión lógica por su complicada situación actual, pero Ilya Sutskever, confundador de OpenAI, la empresa que ha creado ChatGPT, y uno de los impulsores del despido de Altman el pasado mes de noviembre, ha presentado su dimisión. Lo hizo el pasado martes, solo un día después de que la empresa presentara la última versión de su chatbot, con capacidad para mantener conversaciones, ver, escuchar y resolver problemas matemáticos. «Después de casi una década, he tomado la decisión de dejar OpenAI. La trayectoria de la empresa ha sido casi milagrosa y confío en que OpenAI construya una inteligencia artificial segura y beneficiosa», escribió en X/Twitter. 

Sutskever, científico jefe de la compañía, fue quien convocó a Altman para una reunión telemática el pasado 17 de noviembre en la que de forma sorprendente se le comunicó que era destituido. «Pérdida de confianza y no ser consistentemente sincero en sus comunicaciones con la junta» fueron las razones esgrimidas. Aquella decisión sumió a la empresa en un caos que se prolongó durante cinco días. Primero se barajó la posibilidad de que fichara por Microsoft, socio de OpenAI gracias a los 10.000 millones de dólares que le aporta. Pero finalmente, en otro giro de los acontecimientos, se consumó el regreso triunfal de Altam con un consejo de administración hecho a su medida. «Me encanta OpenAI y todo lo que he hecho en los últimos días ha sido para mantener unido a este equipo y su misión. Cuando decidí unirme a Microsoft el domingo por la tarde, estaba claro que ese era el mejor camino para mí y el equipo. Con el apoyo de la nueva junta directiva y de w satya -Satya Nadella, el CEO de Micosoft-, espero volver a OpenAI y aprovechar nuestra sólida asociación con Microsoft» dijo.

«Esto es muy triste para mí. Ilya es fácilmente una de las mentes más brillantes de nuestra generación, una luz que guía nuestro campo», respondió Sam Altam a los pocos minutos de comunicar su renuncia.

Aquella crisis hizo evidente las dos corrientes que coexistían en la compañía. Una, la liderada por el CEO, apostaba por avanzar cuanto más mejor en el desarrollo de la Inteligencia Artificial. La otra, auspiciada por el propio Sutskever, prefería un desarrollo más pausado. Aunque se arrepintió del golpe, su estancia en la empresa no se ha prolongado más allá de siete meses. El informático canadiense-israelí nacido en Rusia, que será relevado por Jakub Pachocki, hasta ahora jefe de investigación, ha anunciado que pondrá en marcha un nuevo proyecto «del que dará detalles dentro de un tiempo». Su salida coincide con la de otros tres importantes expertos del equipo de seguridad: William Saunders, Leopold Aschenbrenner y Jan Leike.