El presidente de la cumbre del clima asegura que prescindir del petróleo «nos devolvería a las cavernas»

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

Sultan Al Jaber es el presidente de la cumbre del clima de Dubái, la COP28
Sultan Al Jaber es el presidente de la cumbre del clima de Dubái, la COP28 AMR ALFIKY | REUTERS

Sus polémicas declaraciones coinciden con la presentación en la conferencia de un informe científico en el que advierte de la necesidad de una eliminación rápida de los combustibles fósiles

03 dic 2023 . Actualizado a las 19:17 h.

El presidente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023, la COP28, Sultán al Yaber, ha afirmado que no hay estudios científicos que demuestren que sea necesario terminar con el uso de combustibles fósiles para limitar el calentamiento global y ha argumentado que de hacerlo, volveríamos «a las cavernas».

«Por favor, ayúdeme. Muéstreme un calendario para terminar con los combustibles fósiles que nos permita un crecimiento socioeconómico sostenible, a menos que quiera que el mundo vuelva a las cavernas», dijo Al Yaber durante un acto celebrado el pasado 21 de noviembre en el que discutió con la presidenta del grupo de Los Ancianos (The Elders), Mary Robinson, una organización que reúne a expertos en cambio climático. 

Más de un centenar de países han manifestado su apoyo a la eliminación gradual de los combustibles de origen fósil coincidiendo con la celebración de la COP28 que preside Al Yaber, quien es, además, el presidente ejecutivo de la empresa petrolera de Emiratos Árabes Unidos, Adnoc, por lo que ha sido criticado por el conflicto de intereses.

Robinson alertó durante el acto de que «la crisis daña más a mujeres y niños» y defendió la necesidad de un compromiso para la eliminación gradual de los combustibles fósiles. «Es una decisión que puede tomar la COP28 y usted, como presidente de Adnoc, podría tomárselo con más credibilidad», dijo, según recoge el diario británico «The Guardian».

Al Yaber respondió que no estaba dispuesto a entrar en un «debate alarmista». «No hay ciencia, no hay un escenario que diga que la eliminación gradual de los combustibles fósiles vaya a lograr los 1,5 grados centígrados», argumentó.

Robinson respondió que Adnoc «está invirtiendo en muchos más combustibles fósiles para el futuro», a lo que Al Yaber arguyó que «solo lees tus propios medios de comunicación, parciales y equivocados». «Le digo que yo soy el hombre que está al mando», remachó.

«No creo que pueda usted ayudar a resolver el problema climático señalando con el dedo ni polarizando y dividiendo. Muéstreme soluciones. Deje de señalar con el dedo. Déjelo», añadió.

El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo al día siguiente que «la ciencia es clara: el límite de los 1,5ºC solo es posible si dejamos de quemar todos los combustibles fósiles. No vale con reducirlo, no vale con disminuirlo. Hay que eliminarlos gradualmente con un calendario claro».

Antes del inicio de la cumbre, tanto las principales organizaciones ecologistas como algunos de los investigadores del clima más destacados habían advertido que poner a Al Yaber al frente de la conferencia sería algo así como poner a un lobo a cuidar del ganado.

Un portavoz de la COP28 ha argumentado que todas las propuestas contemplan que los combustibles fósiles «estén en el futuro sistema de energía, aunque con menor presencia». «El presidente de la COP está citando a la ciencia y a los principales expertos climáticos», ha subrayado.

El portavoz ha atribuido estas informaciones a «un intento continuado de socavar los logros palpables de la presidencia de la COP, una falsa presentación de nuestra posición y de los éxitos que hemos logrado».

Críticas

Sin embargo, desde distintas organizaciones implicadas han criticado las palabras de Al Yaber por su postura «preocupante» y «beligerante» que va en contra de las posiciones pactadas.

«Es una conversación reveladora, preocupante y beligerante», ha indicado el presidente ejecutivo de Climate Analytics, Bill Hare. «El texto de 'volver a las cavernas' es el que usan desde hace mucho en la industria de los combustibles fósiles. Bordea el negacionismo del cambio climático», ha añadido.

«Al Yaber pide un calendario para los 1,5ºC. A cualquiera que le importe sabe que está en el último escenario de la Agencia Internacional de la Energía, que dice que no puede haber nuevos desarrollos de combustibles fósiles. La ciencia es absolutamente clara e implica la eliminación gradual de los combustibles fósiles para mediados de siglo», ha resaltado.

El presidente del Grupo Asesor sobre la Crisis Climática, sir David King, ha calificado de «increíblemente preocupante y sorprendente» que el presidente de la COP28 «defienda el uso de combustibles fósiles». «Es innegable que para limitar el calentamiento global a los 1,5ºC debemos reducir las emisiones de CO2 rápidamente y eliminar gradualmente el uso de combustibles fósiles para 2035 como muy tarde. La alternativa es un futuro ingestionable para la Humanidad», ha recordado.

Desde Oil Change International han advertido de que los combustibles fósiles no solo no equivalen a desarrollo, empleo y beneficios económicos, sino que «amenazan nuestras formas de vida, nuestra salud y la biodiversidad».

Superar un calentamiento de 1,5 grados se está convirtiendo en inevitable

El mundo debería evitar que el calentamiento global supere en 1,5 grados los niveles preindustriales, pero ir por encima de ese límite se está volviendo «rápidamente inevitable», lo que pone de manifiesto la urgencia de una eliminación rápida y gestionada de los combustibles fósiles.

El informe «Diez nuevas reflexiones en ciencia climática», presentado este domingo en el marco de la COP28, que se celebra en Dubái, por el secretario ejecutivo de Cambio Climático de la ONU, Simon Stiell, actualiza los principales conocimientos científicos sobre el clima. Y, desde luego, cuestiona profundamente el pronunciamente del presidente de la COP28, Sultán Al Yaber.

El texto subraya «la inminente inevitabilidad» de sobrepasar el límite de 1,5 grados de calentamiento global fijado en el Acuerdo de París, una situación «que conllevará un aumento significativo de los riesgos y la incertidumbre», escriben los autores.

Por ello, es fundamental reducir al máximo la magnitud y el tiempo en que el mundo esté por encima de los 1,5 grados para disminuir las pérdidas y daños, así como el riesgo de cambios irreversibles; el estudio es una colaboración entre Future Earth, The Earth League y World Climate Research Programme.

Diversas evidencias -según los autores- indican que no se está siendo capaz de mitigar las emisiones de los gases de efecto invernadero y que así no hay ninguna ruta que evite superar los 1,5 grados de calentamiento global durante al menos algunas décadas. «Solo seríamos capaces mediante transformaciones verdaderamente radicales que aún no se han observado».

El texto, elaborado por 67 investigadores de 24 países, ofrece 10 mensajes clave para las negociaciones de la COP28 y la implementación de políticas.

El informe subraya que se necesita una salida rápida y gestionada de la dependencia de los combustibles fósiles para permanecer dentro del rango de objetivos del Acuerdo de París y advierte de que depender excesivamente de los sumideros naturales de carbono es una estrategia arriesgada, ya que su contribución futura es incierta.

El español Marcos Fernández, del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales de Cataluña (Creaf), participa en uno de los capítulos, que analiza cómo responderá la naturaleza al cambio climático .

Fernández explica, en un comunicado del Creaf, que «históricamente, en el balance global del carbono atmosférico, los ecosistemas terrestres han absorbido alrededor de un 30 % y los océanos un 25 %, pero es muy posible que absorban menos carbono de lo previsto en el futuro», por ejemplo, por el cambio en el régimen de incendios.

En ese sentido, indica que los esfuerzos dirigidos a reducir emisiones mediante soluciones basadas en la naturaleza deben ser una prioridad inmediata, especialmente porque sirven para aumentar los sumideros de carbono complementarios y ayudan a compensar emisiones difíciles de eliminar. Un ejemplo de estas soluciones sería restaurar bosques tropicales o turberas y humedales.

Además, según el texto, es urgente mejorar las estrategias de adaptación al clima que «aborden de forma proactiva los fenómenos extremos simultáneos e interconectados y garanticen la resiliencia de los más vulnerables».

El documento apunta que la pérdida de glaciares en las montañas se está acelerando y que la inmovilidad humana en áreas expuestas a riesgos climáticos está aumentando, y afirma que reformar los sistemas alimentarios contribuye a una acción climática justa.

La ciencia «es clara» y la COP28 debe ser la reunión mundial en la que el mundo se tome en serio la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, según Johan Rockström, director del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam, citado en el comunicado de los impulsores del informe.

«Dubái es el gran momento de la mitigación para el carbón, el petróleo y el gas, que tienen que pasar de aumentar un 1 % al año a disminuir en todo el mundo al menos un 5 % al año».