Noviembre 2023, un monzón de lluvia cayó en Galicia

SOCIEDAD

Inundaciones en Mazaricos por la apertura de la presa
Inundaciones en Mazaricos por la apertura de la presa ALVITE

Los datos del pasado mes han superado por mucho los registros habituales

01 dic 2023 . Actualizado a las 16:10 h.

A los gallegos no debería sorprenderles nunca que llueva. Tampoco que en algunas ocasiones lo haga de forma muy intensa. Sin embargo, los datos de acumulación del pasado noviembre revelan que las precipitaciones que han caído en el segundo mes más lluvioso de la climatología gallega han sido bastante extraordinarias. Basta con mencionar el caso de Lousame.

Resulta de sobra conocido que el oeste de la provincia de A Coruña es la zona más lluviosa de la comunidad. Los frentes atlánticos que entran por el suroeste de Galicia junto con el factor orográfico descargan enormes cantidades de agua. Cada año suelen recogerse unos 3000 litros por metro cuadrado de media, casi 1000 más que en ciudades tan lluviosas como Vigo, Pontevedra o Santiago. Si esa cifra anual destaca incluso entre las regiones más lluviosas de Europa, llama mucho la atención que en noviembre se hayan acumulado en la localidad de Lousame más de 700 litros. En uno solo mes se ha registrado más agua de la que cae de media en Ourense durante todo el año o en una ciudad como Londres, famosa por ser lluviosa, pero que realmente no llega a ni a 600 litros por metro cuadrado anuales.

 

La precipitación de noviembre además de salirse de lo habitual en cuanto a la cantidad, también lo ha hecho en lo referente a la distribución. Por ejemplo, en la provincia de A Coruña desataca el caso de Ortigueira. Seguro que hacía mucho tiempo que no recibían tanta agua porque esos 495 litros superan con creces lo que suele caer en esa localidad.

Cambiando de provincia hacia el este, también resulta del todo llamativo los registros de Lugo. Una localidad como Abadín no está ni mucho menos acostumbrada a tanta lluvia en esta época del año. La localidad lucense suele ser noticia por las nieblas del anticiclón no por las lluvias de las borrascas. Lo mismo que ocurre con Pedrafita. La escasa nieve que ha recibido se compensa con la enorme cifra de precipitación que ha estado recogiendo. 

En noviembre ni siquiera la provincia de Ourense se libró de acumular grandes cantidades de agua. Pocas veces se ha visto superar la barrera de los 450 litros.

El recorrido termina en Pontevedra. Aquí la sorpresa no resulta tan espectacular. Gana por goleada Fornelos de Montes, uno de las localidades más lluviosas. Quizás sí merece la pena resaltar que varios municipios rebasaron por mucho la frontera de los 500 litros. Se podría decir que noviembre ha sido un mes monzónico.

Cuando se habla de los lugares más lluviosos del planeta hay que saber diferenciar la media de los extremos. Por ejemplo, en el noroeste de la India el régimen de los monzones pueden descargar hasta 9.500 litros. Es una cifra inalcanzable incluso para Galicia. Sin embargo, la media anual en el conjunto del país es muy parecida a la de la comunidad gallega, en torno a los 1.300.

Además, los 3.000 litros por metro cuadrado anuales que caen en ciertas zonas de Galicia tienen mucho más mérito que en cualquier zona de los trópicos. La precipitación en la comunidad gallega es de tipo frontal, persistente, mientras que la otra es de tipo convectiva, torrencial. 

Por otra parte, si levantamos la lupa de la comunidad y se compara lo que ha caído en el noroeste respecto al resto de la Península se puede comprender perfectamente la fama que tiene Galicia. Y es que desde hace un mes y medio la configuración atmosférica ha sido la típica que permite que los frentes liberan mucha lluvia en las zonas donde más suele hacerlo, Galicia y el norte de Portugal. Y aunque los gallegos vamos sobrados ahora mismo de lluvia, en el resto de España no pueden decir lo mismo. «Se ha tratado de un mes muy seco en buena parte de la vertiente mediterránea y en los archipiélagos, y más lluvioso de lo normal en Galicia», reconoce la Agencia Estatal de Meteorología.