El registro gallego de tumores incorpora información de cribados y tratamientos: «Podremos saber si funcionan o no»

María Viñas Sanmartín
maría viñas REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

iStock

Cruzar estos datos con los de supervivencia revelará si las terapias y las pruebas son efectivas

18 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La información es poder: mejora la toma de decisiones, aumenta las probabilidades de sobrevivir. Contar con un registro centralizado y automatizado de diagnósticos de cáncer —por tipo de tumor, área sanitaria, sexo y edad— es, para los investigadores y también para los médicos, pero sobre todo para la población general, una enorme ventaja que puede marcar la diferencia entre el peor de los pronósticos y la supervivencia. Hace años que la Xunta puso en macha su particular inventario de casos, una base informativa que permite aglutinar todas las fuentes de datos disponibles sobre el cáncer en Galicia y que ahora se refuerza con medios materiales y humanos. No solo acaba de regularla, sino que además la ha dotado de un consejo de asesoramiento propio.

A la elevada morbilidad y mortalidad de los tumores malignos —más de 16.000 nuevos diagnósticos y 8.000 muertes al año en Galicia— apela la Consellería Sanidade en una disposición publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOG) para justificar la necesidad de regular un sistema de vigilancia específico que «proporcione información de calidad» sobre la frecuencia y las características de los distintos tumores diagnosticados y tratados en la comunidad, no solo con fines de investigación, sino también para la planificación y evaluación de los programas de control y prevención.

El Rexistro Galego de Tumores (Regat) está continuamente recogiendo información de distintas fuentes: de los servicios de Anatomía Patológica y hospitalización de agudos, de las tarjetas sanitarias e incluso del registro de mortalidad. También añade detalles clínicos y anatomopatológicos de los tumores, así como las técnicas y procedimientos diagnósticos y terapéuticos aplicados a los pacientes. Ahora, además, se refuerza con la automatización de los datos, la integración de los resultados de los cribados poblacionales y la incorporación de las prescripciones farmacéuticas.

Periódicamente, todos estos datos se analizan y se interpretan, convirtiéndose en una valiosa fuente de información primaria para la investigación sobre la aparición, evolución, tratamiento y prevención de la enfermedad. Y no solo eso. La posibilidad de cruzar referencias de terapias y pruebas con índices de supervivencia abre la puerta a realizar seguimientos exhaustivos de los tratamientos para ver si funcionan o no. Lo mismo, con los programas de detección precoz.

Enmarcado en la Estratexia de Xestión do Cancro en Galicia 2022-2028, el registro contará también con tres nuevos puestos de personal técnico superior en documentación sanitaria para abordar los tumores para los que la Xunta dispone de programas de cribado poblacional —mama, colon y recto, y cuello de útero— y para los dos de mayor prevalencia —pulmón y próstata—, considerados prioritarios en los últimos planes oncológicos gallegos.

Según el último informe del Regat, en el 2022 se diagnosticaron 10.190 nuevos casos de cáncer en Galicia. En los hombres, la mayoría fueron de próstata (2.422), seguidos de los de pulmón (1.506) , en las mujeres, de mama (1.853), colon (725) y pulmón (556).

«Esto nos permitirá saber si lo estamos haciendo bien o mal»

OSCAR CELA

El análisis y la interpretación de la incidencia del cáncer y las intervenciones mejorará la asistencia, cada vez más precisa

«Primero hay que conocer el mapa y, después, tomar las decisiones», dice Sergio Vázquez, Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA), para quién el Rexistro Galego de Tumores es una herramienta de trabajo «importantísima» y la apuesta de la Xunta por reforzarlo con personal, automatización de los datos y más fuentes de información, un «gran paso para la sanidad gallega» que la sociedad oncológica lleva reclamando desde hace casi diez años, apunta.

«Resumidamente, lo que hace el Regat es recoger información sobre los tumores malignos nuevos diagnosticados en Galicia, y esto nos vale para dar respuesta a decisiones de gestión, de asistencia, para la investigación, para la planificación sanitaria y para la vigilancia epidemiológica —explica—. Es un registro de detalles clínicos y anatomopatológicos, que se van archivando de manera continua, sistemática. Estos datos se interpretan y a partir de ahí sabemos cuál es la incidencia de distintos tipos de cánceres en Galicia, pero no solo en el conjuntos comunidad, también por zonas. Tenemos las características de estos tumores, los casos por comarcas, por sexos, por edades y, también, sabemos cómo va variando en el tiempo su incidencia».

Toma de decisiones

Pone en valor Vázquez el potencial de toda esta información, cruzada y analizada por tecnologías avanzadas: «Nos ayuda a tomar decisiones, no solo en cuanto a tratamientos, también sobre prevención primaria, recomendaciones de cambios en los hábitos de vida, y sobre prevención secundaria, porque nos permite saber si los métodos de cribado que se están utilizando funcionan bien o mal, dónde funcionan mejor y dónde peor, y tomar decisiones en ese sentido». ¿Qué tipo de decisiones? «Si, por ejemplo, sabemos que en determinada zona de Galicia es muy frecuente el cáncer de vejiga podemos deducir que está relacionarlo con determinados trabajos o hábitos. Podemos, gracias a esto, anticiparnos», resuelve.

Con respecto a las novedades introducidas para optimizar el sistema, el oncólogo señala que la prescripción farmacéutica oncológica integrada con los datos de supervivencia será clave para comprobar la eficacia de las distintas innovaciones terapéuticas. «Podremos conocer la relación entre el tipo de tratamiento pautado, los resultados que obtenemos en determinados períodos y los casos de éxito a lo largo del año —sostiene—. En resumen, nos permitirá saber si lo estamos haciendo bien o mal».