El virólogo Luis Enjuanes y el arqueólogo gallego Felipe Criado, entre los Premios Nacionales de Investigación

La Voz

SOCIEDAD

El Ministerio de Ciencia e Innovación distingue del primero su trabajo como «referente en el campo de la virología» y del segundo «sus contribuciones pioneras e innovadoras»

22 sep 2023 . Actualizado a las 23:16 h.

El arqueólogo gallego Felipe Criado Boado y el virólogo Luis Enjuanes son algunos de los galardonados hoy con los Premios Nacionales de Investigación 2023, que otorga el Ministerio de Ciencia e Innovación y son el mayor reconocimiento en el ámbito de la investigación científica. Estos galardones, dotados con 30.000 euros por modalidad, distinguen a aquellas personas investigadoras de España que destacan por su trayectoria y relevancia internacional en sus respectivas áreas de investigación. La ministra de Ciencia e Innovación en funciones, Diana Morant, ha señalado que estos premios ponen en valor a científicos y científicas que, con su labor, contribuyen al avance de la ciencia y por ende a que la sociedad tenga una vida mejor.

Criado Boado (Santiago de Compostela, 1960) ha sido merecedor del Premio Nacional de Investigación Ramón Menéndez Pidal, en Humanidades, por sus «contribuciones pioneras e innovadoras a la arqueología» que han contribuido a la comprensión de cómo las sociedades humanas han interactuado y modificado el paisaje en el transcurso de la historia.

Las «singulares» líneas de investigación del Director del Instituto de Ciencias del Patrimonio del CSIC han dado lugar a «cambios paradigmáticos» en la arqueología y la incorporación de nuevos conceptos y aplicaciones.

El Premio Nacional de Investigación Gregorio Marañón, en Medicina y Ciencias de la Salud, se ha concedido a Luis Enjuanes Sánchez (Valencia,1945) «por la excelencia y repercusión de su trabajo, que lo convierten en un referente en el campo de la virología». La trayectoria del director del laboratorio de Coronavirus en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC se complementa con el impacto de sus contribuciones al conocimiento de la replicación y transcripción del coronavirus, así como su continua investigación e innovación en el área de las vacunas, agrega la nota.

El Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal, en Biología, se ha concedido al médico José López Barneo (Torredonjimeno, Jaén, 1952) del Instituto de Biomedicina de Sevilla por su brillante trayectoria vital y contribuciones pioneras a avances de gran impacto en el campo de la fisiología y neurobiología celular y molecular.

En el área de Ingenierías y Arquitectura, el Premio Nacional de Investigación Leonardo Torres Quevedo, es para Francisco Javier Llorca Martínez, catedrático de Ciencia de Materiales de la Universidad Politécnica de Madrid, por el carácter pionero y liderazgo de su investigación en el campo de la Ingeniería de Materiales Computacional.

El ecólogo Josep Peñuelas Reixach (Vic, Barcelona, 1958) ha sido distinguido con el Premio Nacional de Investigación Alejandro Malaspina, en Ciencias y Tecnologías de los Recursos Materiales. Director de la Unidad de Ecología Global en el Consorcio Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), Peñuelas tiene una dilatada trayectoria científica «como referente internacional en la investigación del cambio global, así como su liderazgo en la innovación tecnológica y labor divulgativa en esta área».

El Premio Nacional de Investigación Blas Cabrera, en Ciencias Físicas, de los Materiales y la Tierra, se ha concedido a Ángel Rubio Secades (Oviedo, 1965) por su «extraordinaria trayectoria y excelencia científica». Los avances conceptuales y metodológicos del trabajo del director del departamento de Teoría del Instituto Max Planck Gesellschaft en Hamburgo (Alemania) han transformado la ciencia de materiales computacional e impulsado el desarrollo de materiales con propiedades novedosas.

En el área de Ciencia y Tecnologías Químicas, el Premio Nacional de Investigación Enrique Morales se ha concedido a Jesús Jiménez Barbero (Madrid, 1960), director científico en CIC bioGUNE, por su «excelente trayectoria científica», destacando sus contribuciones a la comprensión de los mecanismos que regulan los procesos de reconocimiento molecular entre carbohidratos y proteínas.

El Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva, en el área de Transferencia de Tecnología, ha sido para el catedrático de Química Inorgánica de la Universidad de Alicante, Javier García Martínez (Logroño, 1973) por su «destacada trayectoria investigadora e innovadora» con contribuciones fundamentales en el ámbito de química de nanomateriales.

El Premio Nacional de Investigación Julio Rey Pastor, en Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, se ha concedido a Diego Córdoba Gazolaz (Madrid, 1971), director Científico SO del ICMat, por «la originalidad y el impacto de sus investigaciones en el área de las ecuaciones de la mecánica de fluidos», así como su «extraordinaria» labor formativa.

El economista Manuel Arellano González (Elda, Alicante, 1957) es el Premio Nacional de Investigación Pascual Madoz, en Derecho y Ciencias Económicas y Sociales, por sus contribuciones al campo de la econometría. Profesor de Economía en la Fundación Centro de Estudios Monetarios y Financieros (Cemfi), sus hallazgos han sido fundamentales para comprender mejor la dinámica del empleo, la productividad de las empresas y el crecimiento económico, entre otras aplicaciones.