Radiografía del aborto en América Latina

cecilia valdez BUENOS AIRES / E. LA VOZ

SOCIEDAD

Una activista proabortista se manifiesta en Panamá
Una activista proabortista se manifiesta en Panamá Bienvenido Velasco | EFE

México lo ha despenalizado a nivel federal; otros cinco países lo vetan totalmente

09 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación del aborto en América Latina es muy diversa. Mientras algunos países han despenalizado la práctica, otros la prohíben por completo, pero aún en los estados en los que se permite, las dificultades en su implementación funcionan como una barrera práctica. Con la sentencia del Tribunal Supremo de México, que ha despenalizado la interrupción del embarazo a nivel federal, son ocho los países latinoamericanos que garantizan la práctica. Los jueces mexicanos cierran, en principio, la batalla entre pro y antiabortistas, que habían protagonizado diferentes protestas en distintos estados.

Hoy por hoy, hay cinco países de Centroamérica y el Caribe que prohíben el aborto bajo cualquier circunstancia: El Salvador, Haití, Honduras, Nicaragua y República Dominicana. Otros 10 estados latinoamericanos sostienen en su legislación la autorización de esta práctica solo en una serie de determinados supuestos como la violación o la salvaguarda de la vida de la madre (Costa Rica, Guatemala, Paraguay, Perú, Venezuela, Bolivia, Brasil, Chile, Panamá y Ecuador). Fuera de estos casos, tanto la gestante como el personal médico y los cooperantes que lo posibiliten se enfrentan a penas de prisión. El aborto libre solo está garantizado en Cuba (1961), Puerto Rico (1973), Guyana Francesa (1975), Guyana (1995), Uruguay (2012), Argentina (2020) Colombia (2022) y México (2023). 

Pero en los países con una legislación permisiva existen obstáculos para poder acceder a una interrupción del embarazo que van desde el lugar donde se reside y la distancia a la que están los centros sanitarios en los que se realizan abortos de las mujeres que lo requieren hasta el nivel de información que existe en estas zonas. «Muchas mujeres aquí en Colombia no saben que hace un año se despenalizó el aborto en su país y que ya no se requieren los mismos requisitos de antes», sostiene Alejandra Coll Agudelo, abogada del Centro de Derechos Reproductivos para América Latina y el Caribe. 

Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, América Latina y el Caribe ostentan una de las tasas de embarazos no deseados más alta del mundo. La mortalidad materna (durante el embarazo, el parto o el posparto) en esta gran área geográfica se ubica entre las tres primeras causas de muerte entre las adolescentes de entre 15 y 19 años. En las menores de 15, el riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo es hasta tres veces más alto que en mujeres mayores de 20 años.

Intervenciones de riesgo

En América Latina se calcula que el número anual de abortos practicados de forma insegura entre las adolescentes de 15 a 19 años se ubica en torno a los 670.000. La mortalidad se concentra mayoritariamente en las zonas más pobres del mundo y en áreas de conflicto, y las complicaciones debidas a la práctica de abortos en condiciones de riesgo es una de las principales causas de fallecimiento. En este sentido, las desigualdades relacionadas con los ingresos, la educación y el origen étnico, incrementan los riesgos.

«Además, está el tema de la objeción de conciencia, que está muy mediado por el derecho penal en nuestro continente», afirma Coll Agudelo. «Hay profesionales sanitarios que prefieren objetar para evitar problemas legales.