Prueban el alucinógeno de los hongos como tratamiento para la anorexia

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La psilocibina se muestra segura y tolerable en un ensayo muy preliminar

24 jul 2023 . Actualizado a las 19:11 h.

Las drogas psicodélicas siempre han sido una opción tan poco ortodoxa como esperanzadora para el tratamiento de enfermedades mentales, pero el interés de la psiquiatría por estas sustancias capaces de alterar el estado de la mente a través de alucinaciones crece a pasos agigantados desde hace unos años. A finales del 2019, la Universidad Johns Hopkins creó un centro específico para la Investigación de la Experiencia Psicodélica y la Conciencia, el primero de este tipo en el primero en su tipo en Estados Unidos. Desde entonces, los estudios sobre estos compuestos se han multiplicado en todo el mundo. Un trabajo reciente, que se publica en Nature Medicine, acaba de confirmar que la psilocibina —sustancia que se encuentra en los hongos alucinógenos— es un alcaloide seguro para tratar la anorexia nerviosa.

Un ensayo clínico en fase 1 ha probado su uso para tratar este trastorno alimentario que, a día de hoy, carece de un abordaje farmacológico eficaz. El trabajo, dirigido por el equipo de Stephanie Knatz Peck en el Centro de Trastornos Alimentarios de la Universidad de California de San Diego (UCSD), es muy preliminar —solo participaron diez mujeres que recibieron una dosis única de 25 miligramos de psilocibina sintética combinada con apoyo psicológico—, pero los resultados muestran que el tratamiento es seguro y tolerable. Además, cuatro pacientes mostraron una mejoría. Los autores reconocen que, por el reducido tamaño de la muestra y la ausencia de grupo control, «se necesitan nuevas investigaciones».

«La anorexia nerviosa es una enfermedad grave y los tratamientos de los que disponemos tienen una eficacia limitada, por lo que recibo con ilusión cualquier noticia acerca de nuevos tratamientos. Sin embargo, es importante subrayar que el estudio es muy inicial, muy pequeño», valora Joaquim Raduà, psiquiatra del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (Idibaps). También Alberto Ortiz, doctor en Medicina y psiquiatra del Hospital de Día Carlos III, avisa de las limitaciones de este trabajo: «Esta investigación no presta atención a la forma en que los efectos psicoactivos inmediatos de las drogas impactan en los sentimientos y el comportamiento de las personas. Este impacto influirá inevitablemente en las calificaciones de los síntomas y puede producir la impresión de mejora».