Marta Ortega espera su tercer hijo, que nacerá a finales de año, según «¡Hola!»

La Voz REDACCIÓN

SOCIEDAD

Marta Ortega, el viernes en Casas Novas
Marta Ortega, el viernes en Casas Novas Marcos Míguez

La presidenta de la multinacional Inditex está embarazada de cuatro meses, según ha informado esta publicación

15 jul 2023 . Actualizado a las 12:37 h.

La presidenta de la multinacional Inditex, Marta Ortega Pérez, (1984) está esperando su tercer hijo, que nacerá a finales de este año, y tanto ella como su esposo, Carlos Torretta, y ambas familias están «encantados e ilusionadísimos», según ha informado este viernes la revista ¡Hola!.

La empresaria, de 39 años, está embarazada de cuatro meses. La pareja, que vive en A Coruña, tiene ya una hija en común, Matilda, de tres años. Marta tiene además otro hijo, Amancio, de diez años, nacido de su primer matrimonio con el jinete Sergio Álvarez. 

Este mismo viernes, Marta Ortega acudió al concurso internacional de saltos Casas Novas, en el centro hípico de Larín, en Arteixo. Llegó a las instalaciones vestida de blanco, con un pantalón ancho a media pierna y una cazadora amplia del mismo color con la que se abrigaba de un tiempo poco apacible. A la cintura llevaba anudado un jersey. La presidenta del grupo Inditex estuvo acompañada por su marido y por sus padres, Amancio Ortega y Flora Pérez.

Marta Ortega y Carlos Torreta, su historia de amor

Marta Ortega y Carlos Torreta se casaron en noviembre del 2018 en una ceremonia íntima, seguida de dos días de espectacular fiesta con 400 invitados en la ciudad herculina. Con este embarazo, la pareja da otro paso más en su historia de amor, una relación que iniciaron en la primavera del año 2016. En mayo de ese año se les vio juntos por primera vez en un concurso hípico el club de Campo de Madrid y luego disfrutando del concierto de Bruce Springsteen en el Bernabéu. Ese día, la hija de Amancio Ortega compartía en las redes sociales una imagen junto a Carlos con el siguiente mensaje: «El Boss en Madrid. Mejor momento. Mejor compañía. Gran concierto».

Ese verano el hijo del diseñador argentino Roberto Torretta visitó a Marta Ortega en A Coruña y en septiembre posaron por primera vez juntos ante las cámaras en el front row del desfile de Narciso Rodríguez en la Semana de la Moda de Nueva York. En estos primeros meses de noviazgo eran habituales los viajes de Carlos a A Coruña y de Marta a Nueva York, donde trabajaba entonces el hijo del diseñador argentino.

Meses después de ese primer posado juntos, en enero del 2017, Carlos Torretta sorprendía a Marta Ortega por su 33.º cumpleaños con una fiesta en uno de los locales de moda de Londres, el Annabel's. Allí la heredera de Inditex disfrutó de una noche especial junto a su novio y sus amigos más cercanos, los de toda la vida, que habían viajado a la capital británica para estar junto a ella. En la celebración también se pudo ver a rostros conocidos del mundo de la moda, como Jon Kortajarena, Eugenia Silva, Amaia Salamanca o Luis Medina.

En noviembre del año siguiente, la heredera de Inditex vestía A Coruña de largo y la ponía en el centro de todas las miradas para celebrar su boda con el hijo del diseñador Roberto Torretta. Ahora la pareja aumentará la familia.

Marta Ortega y la «magia de Inditex»

Marta Ortega, en la junta de accionistas del pasado martes. Lució una blazer ceñida de color negro con cuello solapa y manga larga de Zara, que nada hacía delatar que ha superado ya el primer trimestre del embarazo
Marta Ortega, en la junta de accionistas del pasado martes. Lució una blazer ceñida de color negro con cuello solapa y manga larga de Zara, que nada hacía delatar que ha superado ya el primer trimestre del embarazo MARCOS MÍGUEZ

El pasado martes, Marta Ortega abrió la junta de accionistas de la compañía destacando que los resultados alcanzados se debían a la «increíble labor de los equipos», que con su «esfuerzo, cariño en el trabajo y su valentía» son la única razón que hace posible la buena marcha de la multinacional. Fue un mensaje que reiteró a lo largo de su comparecencia en la junta de accionistas: «Los retos y desafíos que la compañía tuvo en los últimos meses solo fueron superados gracias a la magia de Inditex», donde se tiene interiorizado que «siempre se puede hacer mejor». En la multinacional gallega, dijo aquel día Ortega, consideran que «el futuro se garantiza porque los aciertos de uno se celebran como si fueran de todos y los errores se consideran de cada uno de los miembros que forman la compañía».

Fue el pasado marzo, cuando se cumplía un año del momento en el que se puso al frente del gigante empresarial fundado por su padre, Amancio Ortega, cuando Marta hablaba en una entrevista con el Financial Times de sus primeras vivencias en Inditex. «Siempre me gusta que venga gente de visita», dice Marta Ortega, «porque es imposible saber qué es Zara sin ver cómo funciona por dentro. Suena como una gran empresa, pero en el día a día realmente no es así. Tenemos una cultura de pertenencia. Siempre ha sido así». 

La empresaria aseguraba entonces tener bastante claro en qué es buena. «No disfruto mucho de los números en general», confesaba. «Obviamente, con los años, uno llega a saberlo». «Mi energía está en el producto y en cómo se presenta: esa es el alma de nuestra empresa y donde puedo ofrecer el mayor valor. Estoy al tanto de las finanzas, pero tengo un equipo muy experimentado cerca de mí para centrarse en ellas. Intentamos comportarnos como una empresa pequeña, y no distraernos con los grandes números. El éxito comercial proviene, creo, de la atención a los pequeños detalles por parte de cada persona en la empresa».

La presidenta no ejecutiva de Inditex reconocía entonces que, como madre de un niño de 10 años y una niña de tres, estaba pendiente del interés de sus hijos por la moda. «Está totalmente obsesionado con la ropa y las marcas», decía divertida sobre el entusiasmo de su hijo Amancio, que supera con creces su propio deseo por la ropa. Respecto a su guardarropa, contaba que usa «sobre todo Zara o Massimo Dutti». «Pero sí compro ropa de diseñadores… Y luego, obviamente, me gustan los zapatos».