El Ártico se quedará sin hielo en septiembre

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

PILAR G. VELASCO

Incluso en el mejor de los escenarios ocurrirá este suceso, que en el peor se adelanta para dentro de una década, lo que supera todas las previsiones que se habían hecho

06 jun 2023 . Actualizado a las 23:16 h.

Incluso en el mejor de los escenarios, en el que todos los países del planeta consigan limitar el calentamiento del planeta a 1,5 grados según el objetivo del Acuerdo de París, el Ártico se quedará sin hielo cada mes de septiembre. Es lo que indica un estudio publicado en Nature Communications que indica como bastante probable que esta situación ocurra entre el 2030 y el 2050 en los tres escenarios analizados. El más pesimista indica que dentro de siete años el deshielo en el polo norte se convertirá dentro de siete años en algo rutinario cada septiembre. Algo que no preveían ni los cálculos más pesimistas del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC).

 Los autores del trabajo destacan el impacto de las actividades humanas en el Ártico y demuestran la importancia de planificar y adaptarse a un polo estacionalmente libre de hielo marino en un futuro próximo.

«Se acelerará el calentamiento en esta región, lo que puede aumentar los fenómenos meteorológicos extremos en las zonas septentrionales de latitud media, como las olas de calor y los incendios forestales. Este deshielo no afecta directamente al aumento del nivel del mar, pero puede incrementarlo por el derretimiento acelerado de la capa de hielo de Groenlandia», explica a la agencia de noticias científicas SINC Seung-Ki Min, investigador de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (Corea del Sur), que lidera el estudio.

Un Ártico sin hielo marino afecta tanto a los humanos como a los ecosistemas naturales dentro y fuera de esta área. Por ejemplo, produce cambios en la actividad marina, lo que acelera aún más el calentamiento y altera el ciclo del carbono.

«La pérdida de hielo marino estival en el Océano Ártico aumentará probablemente el uso para el transporte marítimo y otras actividades económicas. También, a la luz de las tensiones actuales, aumentará muy probablemente la importancia militar de esta región, dadas las cortas rutas marítimas que conectan el norte de Europa, Norteamérica y Rusia en esta zona», asegura Dirk Notz, coautor de la investigación científica en la Universidad de Hamburgo (Alemania).

Los científicos llevan advirtiendo de esta desaparición durante muchas décadas. «Es triste ver que estas advertencias han permanecido, en gran medida, desoídas, con las consecuencias a las que nos enfrentamos ahora. Esperamos que este primer ‘demasiado tarde' tal vez sea escuchado por los responsables políticos, de modo que podamos, al menos, proteger otros componentes de nuestro sistema climático», advierte Notz.

No hay que perder de vista que, en el caso del hielo marino del Ártico, las emisiones futuras seguirán teniendo un impacto importante: con más emisiones, tendremos un Océano Ártico sin hielo más a menudo, y durante periodos cada vez más largos. «Aunque no podamos evitar la pérdida de hielo marino estival en algunos años, sí podemos lograr que el hielo desaparezca en todos los veranos», destaca el investigador de la universidad alemana.