El 2022 fue el año más cálido en Galicia desde 1961 y también seco

SOCIEDAD

Temporal: inundaciones en Meirás, en Valdoviño
Temporal: inundaciones en Meirás, en Valdoviño FRAN CANOSA

A pesar de un otoño muy húmedo, llovió un 7 % menos de lo normal

14 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

MeteoGalicia presentó ayer el informe climatológico sobre el 2022. Las cifras reflejan la sensación generalizada entre los gallegos. Ha sido un año inusual, empezando por las temperaturas. «A media foi de 14,9 graos, un valor considerado como extremadamente cálido e rexistrándose, ademais, unha anomalía positiva de 1,4 graos con respecto aos valores esperados. Temos que remontarnos ao ano 1961 para falar de temperaturas tan altas como as que tivemos en 2022», señaló la conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez.

El estudio destaca algunos episodios concretos que se produjeron durante el pasado verano. La estación fue la más calurosa desde que existen datos climatológicos y registró una anomalía positiva de 3 grados, una de más altas en todo el territorio español. «En xullo produciuse unha vaga de calor histórica superando os termómetros os 40 graos en moitos puntos da comunidade. E, ademais, o día 14 de xullo vivimos un evento chamado Sistema Convectivo de Mesoescala, que xerou unha área tormentosa do tamaño de Galicia que deixou máis de 6.000 raios en 4 horas», apuntó Vázquez.

El 2022 no solo ha sido cálido, sino también seco. La lluvia que se ha registrado durante la parte final no ha evitado que el año terminara con un déficit. «O volume de chuvias foi menor do agardado polo que debe considerarse, en xeral, un ano seco. A precipitación media na foi de 1.201 litros por metro cadrado, o que supón, un 7 % menos do que cabería esperar», destacó la conselleira.

Un año de extremos

Si algo ha quedado en evidencia en el 2022 es cómo el clima está tendiendo más hacia los extremos. Durante los primeros nueve meses del año hubo una ausencia muy importante de lluvia y unas temperaturas impropias de la comunidad gallega. De hecho, la combinación de falta de precipitaciones y condiciones cálidas retroalimentaron la sequía, provocando que fuese mucho más intensa.

Pero a partir de la segunda quincena de octubre, sin término medio, se pasó de la ausencia de agua a la abundancia. Durante tres meses seguidos cayó tanta lluvia que Galicia puede dar prácticamente por superada la sequía. Hoy hay muchos ríos a punto de desbordar y el nivel de los embalses se ha recuperado de manera espectacular. En la demarcación Galicia-Costa el nivel está ahora mismo al 91 % de la ocupación y el agua embalsada en la cuenca Miño-Sil se encuentra al 79 %.