Aplazada sin fecha la tramitación de la ley de bienestar animal

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

SOCIEDAD

MARCOS MÍGUEZ

Ni PSOE ni Unidas Podemos han cedido en la negociación sobre la inclusión o no de los perros de caza en la norma, mientras que sí se ha aprobado el dictamen sobre la reforma del Código Penal para elevar las penas por maltrato animal

13 dic 2022 . Actualizado a las 19:28 h.

Los grupos parlamentarios de Unidas Podemos y PSOE han concluido sin acuerdo por segundo día consecutivo la reunión de ponencia del dictamen del proyecto de ley de  bienestar animal al no haber llegado a una postura común relativa a los perros de caza y de trabajo.

La tramitación de esta norma queda aplazada sin fecha, mientras que sí han dado luz verde al dictamen de ponencia del proyecto de ley de reforma del Código Penal para elevar las penas por maltrato animal, que podría ser aprobada por el pleno del Congreso el 22 de diciembre.

Así, dejan abierta la ponencia de la ley de bienestar animal para seguir negociando ante el riesgo de que el proyecto legislativo decayera porque la formación morada no estaba dispuesta a apoyar un texto propuesto por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 que recogiera la enmienda socialista para excluir a dichos animales.

Sin embargo, en la reunión celebrada en el Congreso de los Diputados sí ha salido adelante el informe de ponencia del proyecto de ley para reformar el Código Penal con el apoyo de los grupos que apoyan al Gobierno de coalición UP, PSOE, Bildu y Junts y con el rechazo de PP y Vox. Ahora el texto se someterá a votación en la Comisión de Derechos Sociales y Políticas Integrales de la Discapacidad y podría debatirse en el último pleno antes de Navidad.

Ambos proyectos, que se tramitaban en paralelo por la vía de urgencia, toman desde este martes caminos separados ya que la reforma del Código Penal para elevar las penas de matrato animal avanzará según el trámite parlamentario habitual, mientras que el proyecto de la ley de bienestar animal queda estancado sin fecha ante las discrepancias de Unidas Podemos y PSOE.

De mantenerse el texto con la enmienda socialista que excluye a los perros de caza y de trabajo de la normativa, lo más probable sería que el proyecto de ley no prospere, ya que Unidas Podemos no acepta estos términos y estaría dispuesta a votar en contra de su propio proyecto legislativo.

La propuesta del PSOE, que ha pactado en transaccional, pasa por añadir una letra e al apartado 3 del artículo 1 con la siguiente redacción:

«Los animales utilizados en actividades específicas (las deportivas reconocidas por el Consejo Superior de Deportes, las aves de cetrería, los perros pastores y de guarda del ganado) así como los utilizados en actividades profesionales (dedicados a una actividad o cometido concreto realizado conjuntamente con su responsable en un entorno profesional o laboral, como los perros de rescate, animales de compañía utilizados en intervenciones asistidas o los animales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de las Fuerzas Armadas)».

«Igualmente quedarán excluidos los perros de caza, rehalas y animales auxiliares de caza que contarán con una legislación propia según lo establecido en la Estrategia Nacional de Gestión Cinegética, en la legislación específica, y en todo caso cumplen con la legislación autonómica correspondiente», prosigue el texto.

 Unidas Podemos prefiere que la ponencia de la ley de bienestar animal se suspenda sin fecha y quede abierta a la espera de alcanzar un acuerdo que se negocie probablemente 'arriba', es decir a nivel del Gobierno de coalición, dado el riesgo de que el grupo parlamentario popular apoyara la enmienda socialista para después rechazar el proyecto de ley en su conjunto.

La ministra de Asuntos Sociales, Ione Belarra, confía en lograr un acuerdo que evite que el proyecto de ley de bienestar animal decaiga, porque «no se entendería» la falta de consenso en el Parlamento de un acuerdo previo de Gobierno, como es esta iniciativa compartida, para proteger a todos los animales.

«Creo que nadie entendería que una ley que proviene del Gobierno, que tenía el acuerdo en el seno del Gobierno pueda caer en el Parlamento», ha dicho la ministra en respuesta a un periodista en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La ministra se ha pronunciado en unos términos semejantes a los de la secretaria de Estado para la Agenda 2030, Lilith Verstrynge,  que este lunes afirmaba que este acuerdo es «viable» y que se pueden acercar las posturas del PSOE, que ha presentado una propuesta para excluir a los perros de caza de la norma y de Unidas Podemos, que propone excluir a los perros de caza de la aplicación de la ley mientras participen en actividades cinegéticas.

La intención de Unidas Podemos es llegar a un texto de consenso común y, según ha indicado la secretaria de Estado, el que han presentado es «totalmente asumible» para el PSOE, ya que se puso en marcha en 2020 en Castilla-La Mancha, bajo el mando del Gobierno del socialista Emiliano García Page.

Del mismo modo, señala que es una norma que «la sociedad española está reclamando y exigiendo», que «no ataca a ningún sector en concreto» y que «busca asegurar que no haya maltrato en ninguna actividad».

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, se pronunciaba este martes en unos términos diferentes a los de Vestrynge: «Celebro que el PSOE, con PNV y PP, hayan pactado claramente dejar al margen la regulación de la caza, que es la fórmula auténtica y original de Castilla-La Mancha en materia de caza», ya que la caza afecta a «muchos intereses directos de miles y miles de personas» que «no son ricos potentados», sino a personas que ejercen «una tradición, un uso, un hábito».

Por su parte, La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha manifestado que la paralización de la tramitación del proyecto de Ley de protección, derechos y bienestar animal en el Congreso por las discrepancias existentes entre los grupos del Gobierno de coalición son la muestra de que se trata de una norma «ideológica» y «sin fundamento» por lo que reclaman la retirada del texto.

El lunes, una decena de activistas de la asociación AnimaNaturalis han protestado frente al Congreso contra el proyecto de ley de bienestar animal, porque «discrimina a los perros caza» únicamente por su actividad.

Con el cadáver de un galgo atropellado en los brazos de uno de los manifestantes sobre una bandera de España, los activistas han escenificado el drama del maltrato que sufren estos animales.

Uno de los activistas cubría su cara con una careta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a otros dos simulando también a dirigentes socialistas, para criticar la enmienda del PSOE que excluye a los perros de caza del proyecto de ley de bienestar animal y han acusado al PSOE de «ceder al lobby político de los cazadores».