La Academia de la Televisión suspende las elecciones entre acusaciones de irregularidades

Juanfran Moreno MADRID / COLPISA

SOCIEDAD

María Casado en la ceremonia de entrega de los Premios Iris de la Televisión
María Casado en la ceremonia de entrega de los Premios Iris de la Televisión SERGIO PEREZ | EFE

La rival de María Casado denuncia que el proceso está «viciado desde su origen»

29 nov 2022 . Actualizado a las 18:00 h.

La Academia de la Televisión ha implosinado por dentro. Lo que parecía un proceso rutinario para elegir a la nueva presidencia ha desembocado en un cruce de acusaciones entre la candidata rival Mayte Pascual y la propia institución, que desde 2018 cuenta con la experiodista de RTVE María Casado como máxima responsable, quien relevó al veterano Manuel Campo Vidal en el cargo.

¿El origen de la disputa? La «acumulación de numerosas irregularidades en el proceso electoral» que, a juicio de la contrincante de Casado, enturbian la renovación de la actual cúpula. Las elecciones han quedado en el aire a la espera de que las aguas vuelvan a su cauce.

Pascual, una veterana profesional de los servicios informativos de la corporación pública, decidió retirar su candidatura de las elecciones de la Academia de la Televisión al constatar, según sus propias palabras, un «proceso viciado desde su origen» con ausencias de garantías necesarias para la celebración de una «campaña electoral limpia». En este contexto, la candidatura acusó a la institución de llevar a cabo actuaciones que ponen en duda la neutralidad del proceso y también de obviar las reclamaciones y quejas ante las dudas suscitadas por los comicios. Según la rival de María Casado, estas resoluciones han sido «insatisfactorias o no atendidas» y, a su parecer, tampoco se han corregido.

Entre las presuntas irregularidades que describe la denunciante, la lista alternativa a la oficialista pone el foco en el censo para las elecciones y denuncia el proceso del voto por correo, que no ha exigido, subraya Pascual, una fotocopia del DNI junto al voto, en un mismo sobre, para ser considerado válido, tal y como está recogido en su propio reglamento electoral. Asimismo, lamenta que la votación para la presidencia de la institución se realizara unos pocos días, después de la gala de los Premios Iris 2022 en los que se entregan los galardones a profesionales del sector previa deliberación de los propios académicos televisivos. Según la candidatura de Pascual, se solicitó ante la Junta Electoral que cambiara la fecha de estos premios para no interferir en las elecciones de la institución, algo que el órgano arbitrario denegó. Finalmente, María Casado se llevó la distinción al Iris a Mejor Presentadora del Año por el formato de entrevistas Las tres puertas, que presentó la temporada pasada en La 1 de TVE, algo que tampoco gustó en el sector crítico de la institución. Es decir, los académicos premiaron a su presidenta, en una categoría de nominados donde también estaban Alfonso Arús, Andreu Buenafuente, Mercedes Milá, Roberto Leal y Susanna Griso.

Por su parte, la Junta Electoral contestó a las acusaciones de Pascual en un duro comunicado en el que defienden su imparcialidad en el proceso electoral. Explican que, para las elecciones, este órgano fue elegido por sorteo ante notario «entre todos los académicos que no participaban en los comicios», por lo que «no cabe deducir de dicha elección» que hayan actuado guiados «ningún interés partidista».

«Sin razones, ni argumentos» En otro punto, el órgano tacha de «lamentable» que «compañeros de la Academia» critiquen «sin razones, ni argumentos, ni hechos que lo avalen» y poniendo en duda las elecciones. «Las decisiones de la Junta Electoral en la contestación a los escritos de la candidatura de Mayte Pascual siempre han sido por acuerdo unánime de los cinco compañeros, elegidos al azar y por sorteo con presencia de las dos candidaturas, y sin ningún voto particular o distinto en cada una de nuestras contestaciones», recuerda el comunicado.

Así, la Junta Electoral carga contra la candidatura crítica y replica que no aceptará las «calificaciones graves, innecesarias, inciertas y gratuitas» por parte de Pascual. Ante esta situación, el órgano reclamó una Asamblea General Extraordinaria para resolver la situación y adoptar «las decisiones más acertadas para la potenciación, desarrollo y credibilidad de la Academia».

De esta manera, la institución televisiva encarará el 2023 con un futuro incierto, a la espera de que se resuelva la renovación de su presidencia. El próximo año, además, se celebrarán las elecciones generales con los candidatos a ocupar el Palacio de la Moncloa. En la última cita electoral, fue la Academia de la Televisión la encargada de organizar un debate electoral entre los políticos, emitido en la mayoría de medios de comunicación del país. Fundada en 1997, cuenta con más de 1.000 académicos del sector audiovisual español.